10/05/2026
MUJER VIRTUOSA ¿QUIEN LA HALLARA?
Por M.F. Vasconcelos - Predica La Palabra
Un estudio a Proverbios 31:10-31
Hoy se celebra el día de la madre en latino américa, y vemos el texto de Proverbios 31 en numerosos post. Todos felicitan a TODAS las madres por ser la mujer virtuosa de Proverbios, y lo dan por sentado, si una mujer es madre es una mujer virtuosa, tristemente no es así, ser madre e incluso ser madre e identificarse como cristiana no convierte automáticamente a una mujer en virtuosa.
Una mujer que ha nacido de nuevo no debería auto felicitarse por ser “virtuosa”, sino examinar cuidadosamente el pasaje y verlo más como una meta y una aspiración a cumplir con una maternidad verdaderamente Bíblica, en lugar de una “prueba superada” solo por el hecho de tener hijos. No me mal interpreten, mi deseo NO es ofender a nadie, ni dudar del cristianismo de las hermanas que son madres, tampoco menospreciar o tener en poco la maternidad, pero al igual que El Señor lo hace, nuestro deber como creyentes es motivarnos unos a otros a examinarnos a nosotros mismos continuamente, y en un día en que se celebra a la mujer que es madre, es necesario que cada hermana que tiene hijos examine su labor, y si va a utilizar el pasaje de Proverbios 31, lo haga como una cinta de medir y no como un título que viene automáticamente al dar a luz, o solamente por estar casada.
El pasaje nos dice que la mujer virtuosa o hacendosa (LBLA) sobrepasa por mucho a la estima de las piedras preciosas. Que el corazón de su marido está en ella confiado y no carecerá de ganancias. Ella le da bien y no mal todos los días de su vida.
Ella se preocupa de que su familia esté cubierta y trabaja con sus manos para su familia, busca su alimento de lejos, no viajando innecesariamente, sino como mercader, buscando las mejores ofertas para ayudar al presupuesto del hogar. La alusión a tejer, trabajar y ser como mercader, también permite pensar que tiene su propio negocio desde el hogar y esto es confirmado más adelante.
Ella se levanta de madrugada para ocuparse de alimentar a su familia, y dar a sus criadas, si las tiene, ración de alimentos y de tareas a realizar. Ella administra su casa eficientemente. Estudia la compra de un campo, y al ver que es un buen negocio, con su dinero lo compra, y con sus ganancias, planta una viña, no solamente trabaja, sabe administrar su dinero, invierte, diversifica y obtiene ganancias. Se ciñe de fuerza y fortalece sus brazos, es decir se esfuerza en trabajar, no evita, no aplaza y no transfiere a otros la responsabilidad de su trabajo en el hogar. Obtiene ganancias, y se acuesta tarde trabajando. No solo se ocupa de los suyos y de su hogar, sabe compartir con los pobres y necesitados. Cuando llega el invierno, su familia está cubierta y ella no teme por ellos, porque ha hecho previsión para el invierno. Su marido es conocido en la ciudad cuando se sienta con los ancianos, él puede dedicarse a su trabajo fuera de casa porque confía en ella.
La esposa teje y vende telas en el mercado, negocia con los mercaderes, se viste de esfuerzo y dignidad, por lo que saluda al futuro con confianza, es decir, no gasta todo lo que tiene, ahorra.
Ella enseña a sus hijos con sabiduría y bondad, no solamente les enseña con sus palabras el temor de Dios, sino que sus palabras bondadosas, van acompañadas de el ejemplo en su conducta. Ella está pendiente, a pesar de sus ocupaciones, de la buena marcha de su casa, y no come el pan de ociosidad, es decir, no pierde su tiempo en actividades superficiales e improductivas. No pasa sus horas viendo videos de entretenimiento en tiktok, o viendo series por temporadas completas en Netflix, tampoco se aísla en su celular chequeando Facebook por horas desatendiendo a sus hijos, o robando tiempo en su trabajo. El mundo está cambiando y la perversión y la maldad se están multiplicando, en países como Estados Unidos se ha vuelto una práctica común tener drag Queens (hombres disfrazados de mujer de manera extravagante), para leer a los niños de pre primaria y primaria, para que aprendan desde pequeños a “aceptar” la ideología (confusión) de género como algo normal. Recientemente alguien comentaba que en Bostón se realizaron lecturas en Bibliotecas públicas con satanistas. Una madre virtuosa estará pendiente de proteger a sus hijos de la maldad del mundo, no importa si esa maldad es aceptada y promovida por los gobernantes, por la mayoría, o incluso por falsos líderes religiosos, sabrá que debe educarlos ella en el temor del Señor en lugar de dejar que sea el mundo quien los adoctrine en sus pecados.
A la mujer virtuosa, sus hijos la reconocen como madre ejemplar, la admiran, y se lo hacen saber. Tienen para ella palabras de alabanza, no reclamos por haberlos abandonado cuando más la necesitaban, o indiferencia por no haberla tenido nunca cerca al ir creciendo. Ella no entrega a sus hijos para ser enseñados por el mundo, no los ve como una carga o trabajo asfixiante, les da la prioridad que ellos necesitan en el tiempo que lo necesitan.
Tristemente para muchas mujeres los niños son un adorno a su matrimonio, un logro a conseguir, y luego una carga que desemboca frecuentemente en mal humor, y resentimiento contra todo el mundo. La maternidad en sí, no tiene ningún mérito, si no se ejerce como un privilegio de Dios que debe manejarse con responsabilidad. La primera influencia en la vida de los hijos es la madre, no el colegio, la escuela, ni siquiera la escuela dominical en la congregación.
Volviendo a la mujer virtuosa, también su esposo tiene palabras de reconocimiento para ella, pues para él, su esposa sobrepasa a todas las buenas esposas del mundo que han obrado con nobleza.
Salomón, agrega su propio elogio, una mujer puede tener mucha belleza física, puede ser muy atractiva pero negligente y sin sentido común, la belleza no hace virtuosa a una mujer. Puede ser muy hermosa pero incapaz de administrar su casa, puede dedicar mucho tiempo a sí misma, pero ninguno a sus hijos, puede ser experta en la moda, pero inepta en administrar su hogar, manejar un presupuesto o instruir a sus hijos en la piedad.
¿Cuál es el secreto de la virtud de esta mujer? Ella TEME al Señor. Su sabiduría no proviene de sí misma, ni de sus títulos académicos, de su belleza, ni de su “empoderamiento” en un estándar mundano, sino del temor de Dios. Él es su fortaleza, su motivación y la fuente de su amor por su esposo e hijos.
El verso final, nos dice que ella recibirá el fruto de su trabajo, y sus actos serán los que la alaben en público, no los buenos deseos, ni una imagen idealizada y poco realista de su familia, basándose más en el amor que le tienen que en la realidad. Su virtud como hija de Dios es evidente a todos y de allí viene su alabanza.
Contrario a las ideas feministas predominantes hoy en día en el sistema pecaminoso del mundo, y que se han colado exitosamente en muchas congregaciones, en este pasaje vemos a una mujer que acepta el papel de esposa y madre que Dios le ha concedido y lo desempeña diligentemente.
Se dice que nadie tiene un manual para ser padres, de hecho, si lo tenemos, es la Palabra de Dios. Si rendimos nuestra voluntad a Él, si aprendemos a amar a nuestros hijos (que también son nuestro prójimo) como a nosotros mismos, seremos conscientes de sus necesidades y cuidado. Podremos sacrificar nuestra imagen ante los demás, nuestra satisfacción ociosa, nuestro entretenimiento y nuestro amor propio al enojarnos u ofendernos, con tal de educarlos para Dios. Es seguro que TODOS cometeremos muchos errores y es seguro también que sus hijos lo verán, pero si ven también en usted la humildad de reconocer errores, pedir perdón a quienes ha ofendido, pedir perdón a Dios y levantarse, les estará enseñando con su ejemplo, y no solo con sus palabras.
En la actualidad se celebra cualquier día para honrar a las personas solo por el hecho de existir, “el día del hombre”, “el día de la mujer”, “día del padre”, “de la madre”, “día del niño”, “día de la niña”, etc. Y no es malo dedicar un día a reconocer la labor de una persona o darle gracias a Dios por su vida, per deberíamos evaluar si en el caso de hombres, mujeres, padres, o madres merecemos ser celebrados o reprendidos por una tarea negligente y deficiente en nuestros hogares, como hijos, cónyuges, padres o madres.
En medio de todas las felicitaciones, honores y celebraciones, deténgase un momento para evaluar su vida, si necesita hacer cambios, hágalos, si necesita pedir perdón a Dios hágalo, como madre es importante que recuerde que sus hijos la necesitan para dirigirlos a Cristo, antes que sea tarde y ya no quieran escucharla. No es suficiente hacer la mitad del trabajo y pensar que la otra mitad le corresponde al padre, al final de cuentas, se esforzará más quien realmente ame a sus hijos, pero ambos darán cuenta a Dios por ellos. No podemos salvarlos, ese es trabajo solo de Dios, pero a nosotros se nos ha encomendado la predicación del Evangelio y nuestros hijos son el primer campo de misiones.
Un saludo a todas las mujeres que están batallando contra el sistema pecaminoso del mundo para instruir a sus hijos en el temor de Dios, quienes no solamente los llevan a la Iglesia, sino que además oran por ellos y oran con ellos, leen con ellos La Biblia y se esfuerzan por darles un futuro mejor, hacen previsión para el futuro y en muchos casos se encuentran luchando, por una u otra razón, sin un hombre a su lado. Dios las bendiga, su esfuerzo y dedicación no son en vano.
Por Predica La Palabra, publicado originalmente el 10 de mayo de 2023.