20/05/2026
Lo que viene del cielo tiene autoridad porque viene del Autor de todo.
Jesús no es un maestro más nacido de la tierra, limitado por el polvo y el tiempo. Él viene de arriba, del trono mismo del Creador. Por eso su voz no repite ideas humanas: revela la mente del que diseñó las estrellas, formó los mares y sopló vida en nosotros.
Hablar de cosas terrenales es hablar desde lo que se ve, se toca y se acaba. Hablar desde el cielo es hablar desde la eternidad, desde la fuente. Por eso Cristo está por encima de todos: porque procede del Padre que es antes que todo, sustenta todo y será después de todo.
¡Tú Señor eres alto y sublime...la grandeza que no cabe en palabras!