03/10/2026
🌹REFLEXIÓN DE HOY SABADO 3 DE OCTUBRE 2026🌹
👉SAN LUCAS 10,17-24📖
¡Dichosos los ojos que ven lo que veis!
Alégrense de que sus nombres estén escritos en el cielo.
REFLEXIÓN: Evangelio de hoy nos habla de los setenta discípulos que retornaron a Jesús encantados con ellos mismos. Los 72 enviados regresan de su misión satisfechos y sorprendidos por el poder que han experimentado al curar y expulsar demonios, signos que acompañaban al anuncio de la venida del Reino de Dios. Nosotros tambien aveces nos sentimos contentos, como los discípulos, porque las cosas salieron como nosotros queríamos. Sin embargo, Cristo nos dice que no debería ser éste el motivo principal de nuestra alegría, y nos dice: Pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos». Este es el motivo principal por el cual deberíamos de estar contentos.
No debemos gloriarnos como si fuésemos nosotros los protagonistas: el protagonista es uno solo, ¡es el Señor! Protagonista es la gracia del Señor... Los discípulos deben haber emprendido su misión con muchas dudas. Al retornar jubilosos, Jesús se habrá deleitado con la exuberancia con lo que relataban lo que habían cumplido en su nombre. Ellos han sido dóciles a la voz de Dios que los enviaba, y han sido testigos de su Reino: ahí está la fuente de la verdadera alegría. Jesús nos advierte que seamos cuidadosos y nos aseguremos de que nuestras prioridades y motivaciones sean las correctas.
Jesús agradece al Padre por “esconder estas cosas a los letrados e inteligentes y revelarlas solo a los pequeños”. Resulta significativa la alabanza de Jesús al Padre, donde expresa una alegría inmensa, infinita, que proviene del Espíritu Santo, porque los sencillos por fin se apropian de la verdad de Dios. Jesús parece incapaz de contener su alegría al ver a su Padre mostrándose a los pequeños. Que privilegio el ser bendecido con los ojos y los oídos de la fe, de modo de ver el plan de Dios para la humanidad, revelado en su totalidad en Cristo Jesús. Mientras hablo con el Señor, le puedo rogar que me ayude a crecer en mi amistad con Él.
ORACIÓN: Señor Dios nuestro: Nadie tan grande como tú concédeme ser sencillo para buscar siempre el camino que me lleve a Ti. Danos la actitud de Jesús, que seamos humildes y respetuosos ante ti y ante los hermanos, viviendo con confianza, esperanza y alegría como Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor.
Para poder conseguir eso, que la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y permanezca para siempre.