16/08/2025
Jesús Nazareno,
Rey humilde y Pastor compasivo,
que cargaste sobre tus hombros la cruz del mundo
y en tu mirada llevas el amor que nunca se apaga,
a Ti levanto mi corazón.
Tú conoces mis luchas y mis cansancios,
mis caídas y mis anhelos.
Enséñame a caminar contigo,
a no temer el peso de cada día,
y a descubrir en el dolor la semilla de la esperanza.
Jesús amado,
que tus pasos me guíen,
que tu paciencia me sostenga,
que tu misericordia me renueve.
Quiero seguirte como discípulo fiel,
con la valentía de quien ama,
con la ternura de quien perdona,
con la alegría de quien se sabe tuyo.
Jesús Nazareno,
tómame de la mano en este camino de fe.
Que en mis labios siempre haya un “sí”
y en mi vida resplandezca tu cruz gloriosa,
para que contigo llegue, un día,
a la Pascua eterna del cielo.
Amén.