Ermita "Cristo Señor de Esquipulas"

Ermita "Cristo Señor de Esquipulas" TEMPLO CRISTIANO CATOLICO

Evangelio y Lecturas del Martes de la XXI Semana del Tiempo Ordinario25 Ago 2026Primera LecturaLectura de la segunda car...
25/08/2026

Evangelio y Lecturas del Martes de la XXI Semana del Tiempo Ordinario
25 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (2,1-3a.14-17):
Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por supuestas revelaciones, dichos o cartas nuestras, como si afirmásemos que el día del Señor está encima. Que nadie en modo alguno os desoriente. Dios os llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que sea vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta. Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerzas para toda clase de palabras y de obras buenas.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 95,10.11-12a.12b-13
R/. Llega el Señor a regir la tierra

Decid a los pueblos: «El Señor es rey,
él afianzó el orbe, y no se moverá;
él gobierna a los pueblos rectamente.» R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,
retumbe el mar y cuanto lo llena;
vitoreen los campos y cuanto hay en ellos. R/.

Aclamen los árboles del bosque,
delante del Señor, que ya llega,
ya llega a regir la tierra:
regirá el orbe con justicia y los pueblos con fidelidad. R/.

Aclamación antes del Evangelio
Hebreos 4, 12
R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,23-26):
En aquel tiempo, habló Jesús diciendo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el décimo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: el derecho, ¡la compasión y la sinceridad! Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro, y así quedará limpia también por fuera.»

Palabra del Señor

Reflexión:
Mateo 23,23-26 denuncia la hipocresía de priorizar normas externas sobre la esencia de la fe: justicia, misericordia y fidelidad. Jesús reprende a los fariseos por ser meticulosos en detalles minuciosos ("diezmo") mientras ignoran lo esencial, llamándolos guías ciegos que limpian el exterior, pero mantienen un corazón interior impuro.
Reflexión Clave:
Coherencia vs. Hipocresía: Jesús no prohíbe el cumplimiento de la ley (o normas), sino que exige que no descuiden "lo más grave" (justicia, compasión).
Limpieza Interior: La verdadera fe no es una apariencia externa (como limpiar la copa por fuera), sino una transformación del corazón.
El Peligro de las "Avaricias": Se advierte contra una religiosidad superficial que esconde avaricia y excesos internos.
Esta lectura invita a una revisión de vida: ¿Nuestras acciones religiosas son sinceras o solo para ser vistos? Se nos llama a convertirnos, dejando que Jesús limpie nuestro interior.



Evangelio y Lecturas de San Bartolomé, apóstolLunes 24 Ago 2026Primera LecturaLectura del libro del Apocalipsis (21,9b-1...
24/08/2026

Evangelio y Lecturas de San Bartolomé, apóstol
Lunes 24 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura del libro del Apocalipsis (21,9b-14):
El ángel me habló así: «Ven acá, voy a mostrarte a la novia, a la esposa del Cordero.»
Me transportó en éxtasis a un monte altísimo, y me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que bajaba del cielo, enviada por Dios, trayendo la gloria de Dios. Brillaba como una piedra preciosa, como jaspe traslúcido. Tenía una muralla grande y alta y doce puertas custodiadas por doce ángeles, con doce nombres grabados: los nombres de las tribus de Israel. A oriente tres puertas, al norte tres puertas, al sur tres puertas, y a occidente tres puertas. La muralla tenía doce basamentos que llevaban doce nombres: los nombres de los apóstoles del Cordero.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 144,10-11.12-13ab.17-18
R/. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles;
que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y la majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente. R/.

Aclamación antes del Evangelio
Juan 1, 49
R. Aleluya, aleluya.
Maestro, tú eres el Hijo de Dios,
tú eres el rey de Israel.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Juan (1,45-51):
En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó: «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has ver cosas mayores.» Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

Reflexión:
El Evangelio de Juan (1,45-51) narra el llamado de Natanael por parte de Jesús a través de Felipe, destacando el conocimiento previo que Jesús tiene de cada persona ("te vi bajo la higuera") y la invitación a superar prejuicios mediante la experiencia personal ("ven y verás"). Jesús se revela como el puente entre Dios y la humanidad.
Reflexiones clave sobre este pasaje:
"Ven y verás" (La fe se experimenta): Felipe no discute las dudas de Natanael sobre Nazaret; lo invita a una experiencia directa con Jesús. Esto enseña que la fe no se basa solo en argumentos teóricos, sino en el encuentro personal con Cristo.
Jesús nos conoce profundamente: Antes de que Natanael creyera, Jesús ya lo conocía ("te vi debajo de la higuera"). Esto demuestra que Dios se anticipa a nuestra búsqueda, nos conoce de antemano y ve nuestro interior sincero, incluso antes de que le sigamos.
Un corazón sin doblez: Jesús alaba a Natanael como un "verdadero israelita, sin falsedad" (o "sin engaño"). El discipulado auténtico requiere transparencia y honestidad de corazón, despojándose de prejuicios.
Cosas mayores (La misión): Jesús promete a Natanael ver "cosas mayores", como el cielo abierto y ángeles ascendiendo y descendiendo (referencia a la escalera de Jacob). Jesús es el nuevo punto de unión entre el cielo y la tierra, el Mediador absoluto.
Este pasaje es una invitación a superar el escepticismo ("¿De Nazaret puede salir algo bueno?") y a ir al encuentro de Jesús, quien conoce nuestro verdadero ser y nos ofrece una vida renovada.



Evangelio y Lecturas del XXI Domingo del Tiempo Ordinario23 Ago 2026Primera LecturaLectura del libro de Isaías (22,19-23...
23/08/2026

Evangelio y Lecturas del XXI Domingo del Tiempo Ordinario
23 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura del libro de Isaías (22,19-23):
Así dice el Señor a Sobná, mayordomo de palacio: «Te echaré de tu puesto, te destituiré de tu cargo. Aquel día, llamaré a mi siervo, a Eliacín, hijo de Elcías: le vestiré tu túnica, le ceñiré tu banda, le daré tus poderes; será padre para los habitantes de Jerusalén, para el pueblo de Judá. Colgaré de su hombro la llave del palacio de David: lo que él abra nadie lo cerrará, lo que él cierre nadie lo abrirá. Lo hincaré como un clavo en sitio firme, dará un trono glorioso a la casa paterna.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 137,1-2a.2bc-3.6.8bc
R/. Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos

Te doy gracias, Señor, de todo corazón;
delante de los ángeles tañeré para ti,
me postraré hacia tu santuario,
daré gracias a tu nombre. R/.

Por tu misericordia y tu lealtad,
porque tu promesa supera a tu fama;
cuando te invoqué, me escuchaste,
acreciste el valor en mi alma. R/.

El Señor es sublime,
se fija en el humilde
y de lejos conoce al soberbio.
Señor, tu misericordia es eterna,
no abandones la obra de tus manos. R/.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (11,33-36):
¡Qué abismo de generosidad, de sabiduría y de conocimiento, el de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones y qué irrastreables sus caminos! ¿Quién conoció la mente del Señor? ¿Quién fue su consejero? ¿Quién le ha dado primero, para que él le devuelva? Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Amén.

Palabra de Dios

Aclamación antes del Evangelio
Mateo 16, 18
R. Aleluya, aleluya.
Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia,
y los poderes del in****no
no prevalecerán sobre ella, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (16,13-20):
En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?»
Ellos contestaron: «Unos que Juan Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Simón Pedro tomó la palabra y dijo: «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.»
Jesús le respondió: «¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre que está en el cielo. Ahora te digo yo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del in****no no la derrotará. Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo.»
Y les mandó a los discípulos que no dijesen a nadie que él era el Mesías.

Palabra del Señor

Oración de los Fieles
Oremos a Dios, nuestro Padre en el cielo, que es la fuente y el que da sentido a nuestras vidas, y digámosle: R/ Señor, que venga a nosotros tu reino.
– Para que el evangelio del Señor siga impactando e interpelando a los ministros consagrados de la Iglesia (obispos, sacerdotes y diáconos) como un mensaje siempre nuevo, y que lo proclamen con convicción y con nuevo ardor, roguemos al Señor.
– Para que los que han sido elegidos para servir al Señor, en el sacerdocio o en la vida consagrada, continúen entregándose con alegría y fidelidad a Dios y a su pueblo, roguemos al Señor.
– Para que los que en matrimonio se han prometido fidelidad el uno al otro sigan creciendo en el amor y sean reflejo claro del amor de Dios por su Iglesia, roguemos al Señor.
– Para que ninguno de nosotros vayamos tras falsos dioses por cobardía, indiferencia o superficialidad; y para que no seamos egoístas buscando servirnos a nosotros mismos, sino que aprendamos a vivir para los demás, roguemos al Señor.
– Para que los que no encuentran sentido a su vida descubran un Dios a quien amar y adorar, gracias al testimonio vivo de fe, esperanza y amor que ven plasmado en las comunidades cristianas, roguemos al Señor.
Señor Dios y Padre nuestro, tú nos has escogido como pueblo tuyo. Guárdanos fieles a tu amor, viviendo en libertad y confianza, para que tú seas nuestro Dios ahora y por los siglos de los siglos. Amén.



Evangelio y Lecturas del Sábado de la XX Semana del Tiempo OrdinarioLa coronación de la Virgen María22 Ago 2026Primera L...
22/08/2026

Evangelio y Lecturas del Sábado de la XX Semana del Tiempo Ordinario
La coronación de la Virgen María
22 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (43,1-7a):
En aquellos días, el ángel me condujo a la puerta oriental: vi la gloria del Dios de Israel que venía de oriente, con estruendo de aguas caudalosas: la tierra reflejó su gloria. La visión que tuve era como la visión que había contemplado cuando vino a destruir la ciudad, como la visión que había contemplado a orillas del río Quebar. Y caí rostro en tierra. La gloria del Señor entró en el templo por la puerta oriental. Entonces me arrebató el espíritu y me llevó al atrio interior. La gloria del Señor llenaba el templo.
Entonces oí a uno que me hablaba desde el templo –el hombre seguía a mi lado–, y me decía: «Hijo de Adán, éste es el sitio de mi trono, el sitio de las plantas de mis pies, donde voy a residir para siempre en medio de los hijos de Israel.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 84,9ab.10.11-12.13-14
R/. La gloria del Señor habitará en nuestra tierra

Voy a escuchar lo que dice el Señor:
«Díos anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos. »
La salvación está ya cerca de sus fieles,
y la gloria habitará en nuestra tierra. R/.

La misericordia y la fidelidad se encuentran,
la justicia y la paz se besan;
la fidelidad brota de la tierra,
y la justicia mira desde el cielo. R/.

El Señor nos dará la lluvia,
y nuestra tierra dará su fruto.
La justicia marchará ante él,
la salvación seguirá sus pasos. R/.

Evangelio
Mateo 23, 9. 10
R. Aleluya, aleluya.
Su Maestro es uno solo, Cristo,
y su Padre es uno solo, el del cielo, dice el Señor.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,1-12):
En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos, diciendo: «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias por la calle y que la gente los llame maestros. Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno solo es vuestro maestro, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo. No os dejéis llamar consejeros, porque uno solo es vuestro consejero, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»

Palabra del Señor

Reflexión:
El Evangelio de Mateo 23,1-12 nos invita a la coherencia de vida, criticando la hipocresía de los escribas y fariseos que imponían cargas pesadas sin cumplirlas ellos mismos. Jesús llama a evitar la búsqueda de honores y el orgullo, promoviendo en su lugar la humildad y el servicio, recordándonos que el mayor debe ser el servidor de todos.
Reflexión Principal: Coherencia y Humildad
Coherencia entre decir y hacer: Jesús advierte que no debemos imitar la conducta de quienes enseñan, pero no practican. La fe auténtica exige que nuestras acciones estén alineadas con nuestras palabras, evitando una "religión de fachada" destinada a ser vista por los hombres.
Crítica al clericalismo y la ostentación: Se señala la tendencia de los líderes religiosos de esa época a buscar primeros puestos, saludos de honor y títulos de reconocimiento. Jesús subraya que no debemos buscar el aplauso o la superioridad.
El servicio como dignidad: Jesús establece una nueva jerarquía basada en la humildad. "El que se humilla será enaltecido". La grandeza cristiana no radica en el poder o el estatus, sino en la capacidad de servir a los demás.
Puntos clave para aplicar:
Examen de conciencia: ¿Actúo con la misma rectitud en público y en privado?
Servicio sincero: ¿Mis acciones buscan servir al prójimo o reconocimiento propio?
Unidad en la comunidad: Reconocer a Dios como único Padre y Maestro, fomentando la fraternidad en lugar de la superioridad.
Este pasaje es un llamado a vivir una fe sincera y humilde, centrada en el servicio y no en el orgullo.



Evangelio y Lecturas del Jueves de la XX Semana del Tiempo Ordinario - Memoria de San Bernardo, abad y doctor de la Igle...
20/08/2026

Evangelio y Lecturas del Jueves de la XX Semana del Tiempo Ordinario - Memoria de San Bernardo, abad y doctor de la Iglesia
20 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (36,23-28):
Así dice el Señor: «Mostraré la santidad de mi nombre grande, profanado entre los gentiles, que vosotros habéis profanado en medio de ellos; y conocerán los gentiles que yo soy el Señor –oráculo del Señor–, cuando les haga ver mi santidad al castigaros. Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países, y os llevaré a vuestra tierra. Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar. Y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis y cumpláis mis mandatos. Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo, y yo seré vuestro Dios.»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 50,12-13.14-15.18-19
R/. Derramaré sobre vosotros un agua pura
que os purificará de todas vuestras inmundicias

Oh Dios, crea en mi un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti. R/.

Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
un corazón quebrantado y humillado,
tú no lo desprecias. R/.

Aclamación antes del Evangelio
Cfr Salmo 94, 8
R. Aleluya, aleluya.
Hagámosle caso al Señor, que nos dice:
“No endurezcan su corazón”.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (22,1-14):
En aquel tiempo, de nuevo tomó Jesús la palabra y habló en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo. Mandó criados para que avisaran a los convidados a la boda, pero no quisieron ir. Volvió a mandar criados, encargándoles que les dijeran: «Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas, y todo está a punto. Venid a la boda.» Los convidados no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios; los demás les echaron mano a los criados y los maltrataron hasta matarlos. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: «La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, convidadlos a la boda.» Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: «Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin vestirte de fiesta?» El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los camareros: «Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.» Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.»

Palabra del Señor

Reflexión:
El Evangelio según San Mateo 22,1-14 narra la parábola del banquete de bodas, donde Dios (el rey) invita a la salvación (banquete) ofrecida por Jesús (el hijo), pero muchos la rechazan por intereses personales o indiferencia. La invitación se extiende entonces a todos, buenos y malos, destacando la universalidad de la gracia, pero subrayando la necesidad de estar revestidos de la "vestidura nupcial" de la fe y las buenas obras.
Reflexión y Puntos Clave:
La Invitación es un Regalo: Dios prepara un festín de amor y vida eterna, y nos invita a todos, sin excepción, a ser parte de su Reino.
La Indiferencia y las Excusas: Los primeros invitados rechazaron la invitación por sus negocios y tierras. Hoy, representa cómo las ocupaciones materiales, la comodidad o el egoísmo nos alejan de Dios y de la Eucaristía.
La "Vestidura Nupcial": El hombre expulsado por no llevar vestidura adecuada (v. 11-13) simboliza que no basta con estar en la Iglesia; es necesario un cambio de corazón y vivir conforme al Evangelio. La vestidura representa la gracia de Dios, la fe auténtica y la conversión interior.
Llamado a la Acción: La invitación sigue abierta hoy para todos los que quieran entrar en la comunión con Dios.
Esta parábola es una advertencia sobre la responsabilidad humana ante la gracia divina: la salvación se ofrece libremente, pero requiere una respuesta activa y una transformación de vida.



Evangelio y Lecturas del Miércoles de la XX Semana del Tiempo Ordinario19 Ago 2026Primera LecturaLectura de la profecía ...
19/08/2026

Evangelio y Lecturas del Miércoles de la XX Semana del Tiempo Ordinario
19 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (34,1-11):
Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, profetiza contra los pastores de Israel, profetiza, diciéndoles: «¡Pastores!, esto dice el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿No son las ovejas lo que tienen que apacentar los pastores? Os coméis su enjundia, os vestís con su lana; matáis las más gordas, y las ovejas no las apacentáis. No fortalecéis a las débiles, ni curáis a las enfermas, ni vendáis a las heridas; no recogéis a las descarriadas, ni buscáis las perdidas, y maltratáis brutalmente a las fuertes. Al no tener pastor, se desperdigaron y fueron pasto de las fieras del campo. Mis ovejas se desperdigaron y vagaron sin rumbo por montes y altos cerros; mis ovejas se dispersaron por toda la tierra, sin que nadie las buscase, siguiendo su rastro. Por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor: ‘¡Lo juro por mi vida! –oráculo del Señor–. Mis ovejas fueron presa, mis ovejas fueron pasto de las fieras del campo, por falta de pastor; pues los pastores no las cuidaban, los pastores se apacentaban a sí mismos; por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor. Así dice el Señor: Me voy a enfrentar con los pastores; les reclamaré mis ovejas, los quitaré de pastores de mis ovejas, para que dejen de apacentarse a si mismos los pastores; libraré a mis ovejas de sus fauces, para que no sean su manjar. Así dice el Señor Dios: «Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas, siguiendo su rastro.»»

Palabra de Dios

Salmo
Sal 22,1-3a.3b-4.5.6
R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia
me acompañan todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Aclamación antes del Evangelio
Hebreos 4, 12
R. Aleluya, aleluya.
La palabra de Dios es viva y eficaz
y descubre los pensamientos e intenciones del corazón.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (20,1-16):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña. Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo: «Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido.» Ellos fueron. Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: «¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?» Le respondieron: «Nadie nos ha contratado.» Él les dijo: «Id también vosotros a mi viña.» Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz: «Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros.» Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno. Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo: «Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno. Él replicó a uno de ellos: «Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿O vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?» Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»

Palabra del Señor

Reflexión:
La parábola de los trabajadores de la viña (Mateo 20,1-16) resalta que el Reino de los Cielos se basa en la generosidad y misericordia de Dios, no en méritos humanos. Dios llama a todos en distintos momentos de la vida, ofreciendo la misma salvación (el denario) tanto a los primeros como a los últimos.
Puntos Clave para la Reflexión:
La Gracia es un regalo: La paga no depende del esfuerzo o las horas trabajadas, sino de la bondad del propietario (Dios), lo que rompe nuestra lógica de méritos.
Nunca es tarde: Dios sale a buscar obreros durante todo el día, lo que significa que el paso del tiempo no es obstáculo para responder a su llamado y encontrar un lugar en su viña.
Superar la envidia: La queja de los primeros trabajadores refleja nuestra tendencia humana a compararnos y sentir envidia cuando Dios es generoso con otros.
La Justicia de Dios vs. Justicia Humana: Dios es justo al cumplir su promesa, pero su justicia supera a la humana al ser desbordante de gracia.
En conclusión, este pasaje es un llamado a confiar en la generosidad divina, alegrarnos por la salvación de los demás y trabajar en la misión de la Iglesia, sabiendo que la misericordia es el centro.



Evangelio y Lecturas del Martes de la XX Semana del Tiempo Ordinario18 Ago 2026Primera LecturaLectura de la profecía de ...
18/08/2026

Evangelio y Lecturas del Martes de la XX Semana del Tiempo Ordinario
18 Ago 2026

Primera Lectura
Lectura de la profecía de Ezequiel (28,1-10)
Me vino esta palabra del Señor: «Hijo de Adán, di al príncipe de Tiro: «Así dice el Señor: Se hinchó tu corazón, y dijiste: ‘Soy Dios, entronizado en solio de dioses en el corazón del mar’, tú que eres hombre y no dios; te creías listo como los dioses. ¡Si eres más sabio que Daniel!; ningún enigma se te resiste. Con tu talento, con tu habilidad, te hiciste una fortuna; acumulaste oro y plata en tus tesoros. Con agudo talento de mercader ibas acrecentando tu fortuna, y tu fortuna te llenó de presunción. Por eso, así dice el Señor: Por haberte creído sabio como los dioses, por eso traigo contra ti bárbaros pueblos feroces; desenvainarán la espada contra tu belleza y tu sabiduría, profanando tu esplendor. Te hundirán en la fosa, morirás con muerte ignominiosa en el corazón del mar. Tú, que eres hombre y no dios, ¿osarás decir: ‘Soy Dios’, delante de tus asesinos, en poder de los que te apuñalen? Morirás con muerte de incircunciso, a manos de bárbaros. Yo lo he dicho.»» Oráculo del Señor.

Palabra de Dios

Salmo
Dt 32,26-27ab.27cd-28.30.35cd-36ab
R/. Yo doy la muerte y la vida

Yo pensaba: «Voy a dispersarlos
y a borrar su memoria entre los hombres.»
Pero no; que temo la jactancia del enemigo
y la mala interpretación del adversario. R/.

Que diría: «Nuestra mano ha vencido,
no es el Señor quien lo ha hecho.»
Porque son una nación que ha perdido el juicio. R/.

¿Cómo es que uno persigue a mil,
y dos ponen en fuga a diez mil?
¿No es porque su Roca los ha vendido,
porque el Señor los ha entregado? R/.

El día de su perdición se acerca,
y su suerte se apresura.
Porque el Señor defenderá a su pueblo
y tendrá compasión de sus siervos. R/.

Aclamación antes del Evangelio
Cfr 2 Corintios 8, 9
R. Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre,
para enriquecernos con su pobreza.
R. Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo (19,23-30):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Lo repito: Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios.»
Al oírlo, los discípulos dijeron espantados: «Entonces, ¿quién puede salvarse?»
Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Para los hombres es imposible; pero Dios lo puede todo.»
Entonces le dijo Pedro: «Pues nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?»
Jesús les dijo: «Os aseguro: cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para regir a las doce tribus de Israel. El que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, mujer, hijos o tierras, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna. Muchos primeros serán últimos y muchos últimos serán primeros.»

Palabra del Señor

Reflexión:
Mateo 19,23-30 reflexiona sobre el desprendimiento material como requisito para el Reino de los Cielos. Jesús enseña que el apego a las riquezas dificulta la salvación ("ojo de la aguja"), subrayando que esta solo es posible mediante la gracia de Dios. La verdadera riqueza es el seguimiento desinteresado, prometiendo recompensa eterna a quien lo deja todo por Él.
La dificultad de los ricos (v. 23-24): Jesús utiliza la hipérbole del camello y el ojo de la aguja no para condenar el dinero en sí, sino la confianza y el apego excesivo a los bienes materiales, que impiden la entrega total a Dios. La riqueza a menudo ciega al ser humano sobre su verdadera necesidad de salvación.
La salvación como don divino (v. 25-26): Ante el asombro de los discípulos ("¿quién podrá salvarse?"), Jesús aclara que la salvación no se compra, es un regalo de Dios. Lo que es imposible para el esfuerzo humano, Dios lo hace posible.
La recompensa del seguimiento (v. 27-30): Pedro menciona que ellos lo han dejado todo. Jesús promete no solo la vida eterna, sino una recompensa espiritual ("cien veces más") a quienes, por seguirle, renuncian a lazos familiares o materiales.
Inversión de valores (v. 30): "Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros". En el Reino de Dios, el criterio de éxito no es la acumulación o el poder, sino el servicio, la humildad y el amor.
Reflexión personal:
¿Qué cosas materiales o apegos ocupan el lugar que debería tener Dios en mi corazón?
¿Estoy dispuesto a usar mis bienes para servir a los más necesitados?
¿Busco el reconocimiento ("ser primero") o actúo con humildad?



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