24/08/2026
MATRIMONIOS: AFÉRRENSE FUERTEMENTE AL SANTO ROSARIO
¿Tu matrimonio está pasando por una crisis?
Toma el Rosario en tus manos y comienza a rezarlo cada día.
Cuando el Señor lo disponga, llenará sus vidas con el vino nuevo de Su gracia y les concederá la paz que solo Él puede dar.
No intentes cambiar ni forzar a tu cónyuge. Ora tú. Ora por tu cónyuge y ora por ti mismo. Deja que Dios trabaje primero en tu corazón.
¿Tu matrimonio va bien?
Toma también el Rosario en tus manos y sigue rezando.
Recuerda que siempre habrá pruebas, y si no están preparados, cualquier dificultad puede herirlos.
Los verdaderos hijos de Dios y de María oran en todo tiempo: en la alegría y en la prueba.
Testimonio de vida real
Narrado por el P. Tomás Beroch
Una vez, un matrimonio acudió a su párroco para pedir ayuda. Habían decidido separarse porque, según ellos, "su matrimonio ya no daba para más".
El sacerdote, con mucha sabiduría, les dijo:
"Vayan a casa y recen el Rosario juntos durante seis meses. Después vuelven a verme".
Y les entregó un solo Rosario.
Ellos pidieron dos.
"No", respondió el párroco. "Con uno basta. Ustedes son uno solo".
Se fueron, no muy convencidos.
Antes de los seis meses regresaron diciendo que ya no podían más.
El párroco les recordó el acuerdo: "Fueron seis meses".
Así que volvieron a casa y siguieron rezando.
Cuando se cumplieron los seis meses, regresaron y le dijeron:
"Padre, no estamos perfectos... pero tampoco creemos que la separación sea el camino".
Continuaron rezando el Rosario.
El resultado: vivieron juntos en santo matrimonio por más de 60 años.
Ella falleció a causa de una enfermedad. Y el esposo, ya viudo, le dio este testimonio al P. Beroch.
"De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre" Mt 19, 6.
Tal vez hoy piensas que tu matrimonio "no sirve" y que la solución es buscar en otro lado.
Dios no se equivoca cuando Él mismo ha unido a dos para que sean uno.
Invita a Jesús y a María a tu matrimonio.
Reza el Rosario en familia.
Y verás cómo las cosas cambian. Serás un testimonio para muchos.
Ave María Purísima