05/01/2025
EL PODER DE LA MISA
(si se supiera, se participaría en todas las Eucaristía)
A la HORA DE TU MUERTE, tu mayor consolación serán las Misas que durante tu vida participaste conscientemente.
Cada EUCARISTÍA que oíste te acompañará al Tribunal Divino y será un mérito para que ALCANCES EL PERDÓN.
Con CADA EUCARISTÍA puedes DISMINUIR el CASTIGO TEMPORAL que debas por tus pecados, en proporción con el FERVOR que participaste.
Con la asistencia devota en la EUCARISTÍA, se rinde MAYOR HOMENAJE a la Humanidad Santísima de Nuestro Señor. La Santa Misa bien oída suple tus mayores negligencias y omisiones.
Por la cada EUCARISTÍA CONSCIENTE, se te PERDONAN TODOS LOS PECADOS VENIALES que estás resuelto a evitar, y muchos otros de que ni siquiera te acuerdas. Por ella pierde también el demonio el dominio sobre ti.
Además, ofreces el mayor CONSUELO a las ALMAS BENDITAS DEL PURGATORIO.
Por una EUCARISTÍA CONSCIENTE mientras vives, te aprovechará mucho más que muchas que ofrezcan por ti después de tu muerte.
Te LIBRAS de muchos PELIGROS Y DESGRACIAS, en los cuales quizás caerías si no fuera a la EUCARISTÍA.
Acuérdate también de que con ella ACORTAS TU TIEMPO EN EL PURGATORIO.
Con cada EUCARISTÍA, aumenta tus GRADOS DE GLORIA EN EL CIELO. En ella recibes la bendición del Sacerdote, que Dios ratifica en el cielo.
Durante la EUCARISTÍA TE ARRODILLAS EN MEDIO DE UNA MULTITUD DE ÁNGELES que asisten invisiblemente al Santo Sacrificio con suma reverencia.
Consigues BENDICIONES en tus negocios y asuntos temporales.
Cuando participamos en la EUCARISTÍA en honor de algún SANTO PARTICULAR, dando gracias a Dios por los favores pedidos a este Santo, no podemos menos de GANARNOS SU PROTECCIÓN y especial amor, por el primer gozo y felicidad que de nuestra buena obra se le sigue.
Todos los días en que participamos de la EUCARISTÍA, estaría bien que, además de las otras intenciones, tuviéramos la de HONRAR AL SANTO DEL DÍA.