17/08/2022
LA PÉRDIDA DEL RESPETO POR LO SAGRADO PROVOCA QUÉ LOS LAICOS SE SIENTAN CON EL DERECHO DE INSULTAR Y AGREDIR INCLUSO A LOS MINISTROS SAGRADOS.
Estamos en una época terriblemente secularizada y muestras de esto sobran. No sé sabe distinguir con la debida claridad el "delegar funciones" a dar funciones que no corresponden.
El orden es una expresión de la razón participada de lo divino. Por ejemplo, el orden en el arte implica una diferencia, ¿se imaginan si en una orquesta todos los instrumentos quisieran sonar igual y en la misma nota? No sería música simplemente. Debe haber un principio ordenador obligadamente.
En la Liturgia se ve un desastre, los fieles ya no saben ser fieles o algunos curas ser curas, ¿dónde está el orden? Cada espacio en el templo, cada oficio, cada cuestión canónica. Todo tiene un orden, pero la pérdida del sentido Sagrado y de la presencia de Dios reduce todo a una simple cuestión práctica y el culto a un entrenamiento interactivo, un simple pasatiempo.
Unos usan la Santa Misa hasta para atacar al Papa, muchas veces los mismos que se quejan de la Comunión en la mano. ¿No se dan cuenta de que usar la Santa Misa para atacar la Unidad de la Iglesia es mucho más sacrílego que la profanación de la Sagrada Hostia mediante la Comunión en la mano?
Hay gente que se convierte seguidora de Obispos excomulgados por la Iglesias Católica, la Iglesias de Cristo, como si el juicio de la Santa Madre Iglesia estuviera por debajo del juicio individual. A eso se le llama modernismo, a creerse el único criterio aún por encima de la autoridad.
Y este desorden se extrapola a todos niveles. Día con día gente insultando policías, hablando de "tú" con los Maestros, andando en bicicleta sobre las aceras peatonales, niños insultando a sus padres. De fondo sólo hay una cosa: Olvido de Dios.
Dónde Dios no dejamos que mande, la consecuencia será el desorden. Muchos fieles de Misa en latín, del Camino Neocatecumenal, Carismáticos, etc, en realidad muchas veces solo se buscan a sí mismos y para ejemplo veamos a los llamados "Líderes de grupos parroquiales", "Tradi-influencers", etc.
No dejemos de ser hombres religiosos, no dejemos de buscar a Dios que solo a Él hemos de servir. Él lleva las riendas de su Iglesia, pero muchos han dejado de creer en Él y creen que la Iglesia está en decadencia, como si fuera tan fácil que a Dios se le vaya todo de las manos. (Texto tomado de otra página)