Primera Iglesia Bautista De Cuernavaca A. R.

Primera Iglesia Bautista De Cuernavaca A. R. Extender el evangelio de Jesucristo a todo el mundo.

¡¡¡¡¡Este lunes 11 de Agosto empieza nuestra Escuelita Bíblica de Vacaciones!!!!!Invitamos a todos los niños y niñas a a...
08/08/2025

¡¡¡¡¡Este lunes 11 de Agosto empieza nuestra Escuelita Bíblica de Vacaciones!!!!!
Invitamos a todos los niños y niñas a asistir.
Durante esta semana aprenderán de los planes de Dios tiene para nosotros; jugarán, se divertirán y podrán hacer amigos.

Con un horario de 9:00 a.m. a 1:00 p.m.

¡¡¡Los esperamos!!!

¿Qué significa la resurrección de Cristo para nosotros?Al resucitar físicamente, Cristo triunfó sobre el pecado y sobre ...
20/04/2025

¿Qué significa la resurrección de Cristo para nosotros?

Al resucitar físicamente, Cristo triunfó sobre el pecado y sobre la muerte para que todos los que confíen en Él reciban nueva vida en este mundo y vida eterna en el mundo venidero. Así como un día resucitaremos, así también un día este mundo será restaurado. Pero aquellos que no confíen en Cristo recibirán la muerte eterna.

(1 Tes 4:13-14.) La resurrección de Jesucristo lleva consigo muchas, muchas implicaciones maravillosas. La primera es que vindica a Jesús. En otras palabras, algunas personas pensaron que, si Jesús murió en la cruz, fue porque lo merecía. Fue declarado culpable por la corte romana. Y el Antiguo Testamento insiste en que cualquiera que sea colgado de un madero está bajo la maldición de Dios. Pero resulta que Él no murió como un hombre condenado por Su propio pecado. En lugar de ello, Él cargó con el pecado de otros, y ese sacrificio agradó tanto a Dios que Él lo resucitó de los mu***os. Por tanto, Su resurrección es una manera de vindicarlo. Es evidencia clara de que cuando Jesús dijo: “Consumado es”, Dios estuvo de acuerdo. Su Padre estuvo de acuerdo. La obra de la redención había sido consumada y el Padre vindicó a Jesús mediante Su resurrección.

La resurrección también demuestra que el evangelio también tiene que ver con nuestros cuerpos como seres humanos. En otras palabras, algunas personas piensan que nuestro estado final será un espíritu etéreo sin ninguna conexión a un cuerpo. Pero parte de nuestra creencia elemental como cristianos es que en el cielo nuevo y la tierra nueva, el destino final, el hogar de la justicia, no habrá solo existencia celestial. También habrá existencia terrenal. Será un cielo nuevo y una tierra nueva, y tendremos cuerpos resucitados como el de Cristo.

Y con esto también viene una visión de la vida y de la existencia que va más allá de esta vida. No debemos pensar que el cristianismo simplemente resuelve algunos problemas de nuestra vida presente. En cambio, la meta final va más allá de esta vida. Cuando envejecemos y se nos cae más cabello, la artritis comienza a afectarnos o sufrimos de demencia, de repente la resurrección comienza a parecernos una muy buena idea porque nuestra esperanza no es sobrevivir los setenta, ochenta o incluso los noventa años. Nuestra esperanza es finalmente tener un cuerpo resucitado como el de Cristo.

Y Él es la primicia; nuestro cuerpo ha sido asegurado por Él, y pronto le seguiremos para unirnos a Él en una existencia resucitada: una resurrección corporal en el nuevo cielo y la nueva tierra, el hogar de la justicia. Es por eso que 1 Tesalonicenses 4, el gran capítulo de la resurrección, termina con estas palabras: “Por lo tanto, anímense unos a otros con estas palabras”

Don Carson - Coalición por el Evangelio

¿Qué era la crucifixión?Vivimos rodeados de símbolos y logos. Una manzana mordida nos recuerda a Apple. Una letra “F” bl...
20/04/2025

¿Qué era la crucifixión?

Vivimos rodeados de símbolos y logos. Una manzana mordida nos recuerda a Apple. Una letra “F” blanca en un cuadro azul nos recuerda a Facebook. Y una cruz nos recuerda de inmediato a Jesús.

La cruz es el símbolo universal del cristianismo. Es central en la obra redentora de Jesús y los propósitos eternos de Dios. Por eso, el apóstol Pablo escribió a los creyentes en Corinto: “Nada me propuse saber entre ustedes excepto a Jesucristo, y Este crucificado” (1 Cor. 2:2).

Pero mientras hoy es fácil ver el símbolo de la cruz en muchos lugares, como algo positivo y lleno de esperanza, ella no evoca el mismo mensaje y sentir en todas las personas. Como también escribió Pablo, “la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden… nosotros predicamos a Cristo crucificado, piedra de tropiezo para los Judíos, y necedad para los Gentiles” (1 Cor. 1:18-23).

La cruz es central en la obra redentora de Jesús y los propósitos eternos de Dios.

¿Por qué la predicación de un Cristo crucificado es una locura para los que se pierden? Para responder bien a esta pregunta, es útil entender qué era la crucifixión y cómo se realizaba.

Anatomía de una pena capital
La crucifixión era la peor y más indigna pena capital pública que el mundo conocía. En la época de Cristo, esta ejecución se aplicaba a los peores delincuentes sin ciudadanía romana, y raras veces a ciudadanos romanos.

Esta ejecución se realizaba por la sujeción del reo desnudo a una cruz elevada, ya sea por ataduras en las manos y pies, o clavos que traspasaban las muñecas y pies. “Para poder respirar y aliviar parte del dolor causado por los clavos de las muñecas, la víctima tendría que poner más peso en el clavo de sus pies y empujar hacia arriba. Luego, para aliviar parte del dolor causado por el clavo de los pies, tendría que poner más peso sobre los clavos en sus muñecas y desplomarse”. Esta tortura lenta era agonizante en extremo hasta la muerte.

Como en el caso de Jesús, con frecuencia el condenado era azotado y luego obligado a llevar su cruz hasta el lugar de la ejecución (Mt. 27:26; Jn. 19:1,17). Allí el condenado podía durar varios días, pero cuando era necesario acelerar la muerte del reo ya colgado, sus piernas eran quebradas como ocurrió con los ladrones crucificados junto a Jesús (Jn. 19:31–33). Esto hacía que las piernas no pudiesen soportar el peso del reo y la respiración se dificultase más.

Dependiendo de la forma de crucifixión y la salud del reo, las causas precisas de muerte del crucificado podían ser diversas, simultáneas, y dolorosas: asfixia al estar colgado en la posición de cruz, paro cardiaco, pérdida masiva de sangre, deshidratación, y otras más.

Muchas naciones antiguas practicaban la crucifixión o algo similar a ella. A veces simplemente se colgaba al reo hasta que muriese (cp. Gn. 40:19; Est. 7:10). Debido a esto, los israelitas conocían muy bien lo que era “colgar a alguien de un madero” (Nm. 25:4; Deut. 21:22-23; Jos. 8:29; 2 S. 21:9).

Las crucifixiones masivas también frecuentaban en la antigüedad. Por ejemplo, el Rey Darío del imperio Persa crucificó en el año 519 A.C a 3,000 oponentes políticos. Más adelante, Ciro amenazó con crucifixión a quien impidiera el retorno de los judíos de Babilonia a Jerusalén, y varias décadas después vemos que Alejandro Magno llegó a crucificar a 2,000 enemigos tirios.

En la crucifixión primitiva “se empleaba un solo madero (de empalizada o de fortificación), o un palo aguzado en su parte superior… bien conocido por los asirios, persas, cartagineses y egipcios”. Más adelante, los romanos “perfeccionaron” este método de ejecución añadiendo un madero transversal que infligiría mayor dolor al reo, y tendría la forma familia para nosotros hoy. Esta forma de ejecución fue común hasta que Constantino abolió la crucifixión en el Imperio Romano debido al cristianismo.

Un salvador crucificado
Conocer todo esto nos ayuda a comprender hasta qué punto Jesús se humilló para salvarnos (Fil. 2:5-8). Ahora es más fácil saber por qué el mensaje de la cruz que Cristo y los apóstoles predicaron era tan controversial para sus oyentes, y todavía hoy es visto como necedad por muchas personas.

"Colgado en un madero, Jesús se hizo maldición por nosotros conforme a las Escrituras para luego resucitar y asegurar nuestra salvación."

Para los judíos inconversos, la idea de un Mesías crucificado es un escándalo. Además, ellos entienden que toda persona colgada en un madero es alguien ma***to por Dios (Deut. 21:22-23). Por otro lado, la idea de un Rey soberano y Salvador crucificado es simplemente un disparate para los incrédulos no-judíos.

Pero nosotros vemos la cruz de una manera diferente, entendiendo que algo más pasó en la muerte de Jesús más allá del extremo dolor físico y la humillación pública. Es por eso que el teólogo R. C. Sproul ha escrito, “me pregunto si Jesús estaba al tanto de los clavos y las espinas”.

Colgado en un madero, Jesús se hizo maldición por nosotros conforme a las Escrituras para luego resucitar y asegurar nuestra salvación (Gá. 3:13; 1 Cor 15:3-5; Rom. 4:25). Allí nos reconcilió con Dios, soportando el abandono e in****no que merecemos (Mat. 27:46 Cor. 5:18-21.) Gracias a eso, Dios nos perdona y justifica ante Él por medio de la fe en Jesús, sin Él dejar de ser justo (Rom. 3:22-26).

Es por esto que “para los llamados, tanto Judíos como Griegos, Cristo es poder de Dios y sabiduría de Dios” (1 Cor. 1:24). ¡Gracias a Dios por la cruz!

Josué Barrios - Coalición por el evangelio (2018) ¿Qué era la crucifixión? coalicionporelevangelio.org

La semana de la pasión: La purificación del temploPara nosotros hoy es difícil entender lo que el templo de Jerusalén si...
15/04/2025

La semana de la pasión: La purificación del templo

Para nosotros hoy es difícil entender lo que el templo de Jerusalén significaba para un judío, pero en aquellos días era el eje alrededor del cual giraba toda la vida nacional del pueblo de Israel. Este edificio simbolizaba la presencia de Dios en medio de ellos y era lo que daba a los israelitas un sentido de pertenencia e identidad. Pero por encima de todo eso, el templo era el lugar donde se llevaban a cabo los sacrificios instituidos por Dios en la ley de Moisés y que anunciaban de antemano la venida de Dios el Hijo y Su sacrificio en la cruz. Él era el Cordero de Dios que vino a quitar el pecado del mundo.

De manera que la existencia misma del templo era un recordatorio de que no podemos acercarnos a Dios a menos que Alguien pague por nosotros las cuentas que tenemos pendientes con Su justicia perfecta por causa de nuestros pecados. Lamentablemente, los mismos líderes religiosos que estaban supuestos a recordar estas verdades al pueblo, terminaron corrompiendo y profanando este lugar de adoración y reconciliación.
Tratemos de imaginar por un momento la escena que el Señor debe haber visto en el templo en aquel día. Todo el patio exterior del edificio era conocido como el atrio de los gentiles, porque era el único lugar permitido para aquellos que no eran judíos, y allí se habían colocado un montón de puestos donde se vendían los animales para el sacrificio.

De más está decir que los sacerdotes eran dueños de la mayoría de esos puestos de venta; y que los puestos que no eran suyos tenían que pagarles un impuesto. Aparte de que los animales que se vendían en el templo eran más caros que en cualquier otro lugar. Y si alguien decidía traer su propio animal para el sacrificio, estaba corriendo el riesgo de que no pasara la inspección oficial de los sacerdotes y tuviera que comprarlo comoquiera en el mercado del templo.

Pero el asunto no terminaba ahí. Todos esos peregrinos que llegaban a adorar desde otros países, debían cambiar sus monedas, porque los sacerdotes no aceptaban pagos en el templo con monedas extranjeras. Y, por supuesto, la tasa de cambio era muy superior a la oficial. En pocas palabras, la religión en Israel había llegado a ser un negocio redondo, sobre todo para sus líderes. Cuando Marcos dice en el vers. 11 del cap. 11 que al final del domingo de ramos el Señor había entrado en el templo y había mirado todas las cosas a su alrededor, muy probablemente era a esto que se refería.

Así que la maldición de la higuera de la que hablamos en el artículo anterior no ocurrió en un vacío. Jesús estaba profundamente indignado con todo lo que estaba sucediendo allí. El templo parecía cualquier otra cosa, menos un lugar en el que los hombres podían encontrarse con Dios y reconciliarse con Él: “Vinieron, pues, a Jerusalén; y entrando Jesús en el templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y compraban en el templo; y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y no consentía que nadie atravesase el templo llevando utensilio alguno. Y les enseñaba, diciendo: ¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones” (Mr. 11:15-17).

El Señor está mezclando aquí dos pasajes del AT. El primero se encuentra en Is. 56:6-7, donde se anuncia explícitamente que el propósito del templo era atraer a personas del mundo entero para que conocieran al Dios vivo y verdadero: “Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos… yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos”.

Cuando Dios llamó a Abraham para hacer de él una gran nación, en Gn. 12, el Señor le expresó claramente que su propósito era bendecir a todas las familias de la tierra. Israel nunca estuvo supuesto a ser una nación exclusivista, sino el instrumento a través del cual el nombre de Dios sería dado a conocer a todos los pueblos de la tierra (comp. Ex. 19:5-6; Is. 49:1-7). Pero Israel había perdido de vista por completo su razón de ser como nación, a tal punto que convirtieron el atrio de los gentiles en un mercado.

El otro pasaje que usa el Señor aquí se encuentra en el capítulo 7 del profeta Jeremías, y este es más contundente que el anterior. Dice en el vers. 4: “No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es este”. Jeremías está anunciando un mensaje de juicio contra la nación de Israel por causa de sus pecados, pero ellos pensaban que eran inmunes al castigo de Dio, porque contaban con la bendición de tener el templo en medio de ellos. En otras palabras, el templo era para ellos una especie de talismán que los protegía del castigo divino. Sigue diciendo el Señor en el vers. 8: “He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan. Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, ¿vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones? ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre?” (Jer. 7:8-11).

La ciudad de Jerusalén tenía muchas cuevas a su alrededor que los ladrones usaban como escondites para escapar de la justicia. Y lo que el Señor está diciendo a los judíos en Mr. 11 al citar este pasaje de Jeremías, es que ellos estaban haciendo lo mismo con el templo. En vez de acudir a la casa de Dios para arreglar sus cuentas con Él, estos judíos se escudaban detrás de sus rituales religiosos para protegerse del castigo divino. Su fachada religiosa era una especie de refugio para seguir viviendo sus vidas como mejor les pareciera. Habían convertido el templo en una cueva de ladrones.

Esto nos enseña que mucha gente religiosa se encuentra tan lejos de Dios como el más depravado de los hombres. Esa es la advertencia de nuestro Señor Jesucristo en Mt. 7:21ss: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

Este pasaje es sencillamente aterrador. En el día del juicio muchos llegarán engañados creyendo que son lo que no son. Personas que tienen un follaje hermoso, como la higuera con la que Jesús se topó en aquel día, con muchas hojas y ningún fruto. Estos individuos profesan ser cristianos, tal vez visitan regularmente una iglesia, leen su Biblia con cierta regularidad, oran antes de la comida, tienen un lenguaje muy piadoso, pero no producen los frutos de la verdadera fe y del verdadero arrepentimiento.

La Biblia enseña que la salvación es por gracia, por medio de la fe, no por obras, para que nadie se gloríe, dice Pablo en Ef. 2:8-9. La salvación es un regalo de Dios que se recibe únicamente descansando en Cristo y en Su obra redentora. Pero todo aquel que realmente cree y se arrepiente manifiesta a través de sus frutos la realidad de su fe y de su arrepentimiento: el creyente obedece a Dios, no perfectamente pero sí sinceramente; toma en serio Su Palabra, lucha contra la tendencia pecaminosa de su corazón motivado por el deseo de agradar a Dios y glorificar Su nombre.

Pero esta clase de persona de la que estamos hablando aquí se esconde detrás de sus actividades religiosas para no tener que lidiar delante de Dios con la realidad de su pecado y su necesidad de arrepentimiento. Convierten la iglesia o la religiosidad en una cueva de ladrones. “Este pueblo de labios me honra – dijo el Señor en otra ocasión, mas su corazón está lejos de mí” (Mr. 7:6). Estas personas estaban en el lugar correcto, diciendo las palabras correctas, pero el deseo de exaltar el nombre de Dios y de buscar Su gloria no era lo que dominaba sus corazones.

Noten lo que sigue diciendo Marcos en el vers. 18: “Y lo oyeron los escribas y los principales sacerdotes, y buscaban cómo matarle; porque le tenían miedo, por cuanto todo el pueblo estaba admirado de su doctrina”. Ellos no estaban indignados por lo que Jesús había hecho en el templo. Ni siquiera manifiestan desacuerdo con Su teología o Su interpretación de las Escrituras. La razón por la que querían matar a Jesús era el temor de que las multitudes se fueran detrás de Él y ellos perdieran su posición de influencia y autoridad y comenzaran a perder clientes. Esto no tiene nada que ver con el honor y la gloria de Dios, sino con el orgullo de sus corazones. Su pensamiento se reducía a esto: “Si Cristo gana, nosotros perdemos; si Cristo pierde, nosotros ganamos”.

Muchas personas escogen el camino de la religiosidad en vez de escoger a Cristo porque la religiosidad les brinda una plataforma para exhibir sus propios méritos y logros personales, mientras que seguir a Cristo comienza con el reconocimiento de que no tenemos absolutamente nada bueno en nosotros mismos que pueda recomendarnos en la presencia de Dios. La religiosidad le da gloria al hombre, el cristianismo le da toda la gloria a Dios en la persona de Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

Pero ahora viene la parte más irónica, y al mismo tiempo más extraordinaria, de este relato. Como hemos dicho ya, la maldición de la higuera y la purificación del templo ocurrieron el lunes; el Señor fue arrestado el jueves en la noche, juzgado apresuradamente en la madrugada y crucificado el viernes en la mañana durante la fiesta de la Pascua. De esa manera, y sin darse cuenta, estos líderes religiosos contribuyeron al cumplimiento del plan redentor de Dios a través de la muerte de nuestro Señor Jesucristo, simbolizada en todos esos sacrificios que el pueblo de Israel había llevado a cabo durante siglos en el altar del templo.

Lo irónico de todo esto es que fue ese sacrificio del Señor en la cruz del calvario lo que hizo completamente innecesario la existencia del templo. El sacrificio de Cristo en la cruz le puso punto al final a todo el sistema sacrificial del AT, porque con una sola ofrenda Él hizo perfectos para siempre a los santificados, dice en He. 10:14.

La higuera que Cristo maldijo aquel día se secó desde las raíces, dice en el vers. 20 de Mr. 11, y lo mismo ocurrió con ese sistema religioso que esta higuera simbolizaba. Unas décadas más tarde, en el año 70 de nuestra era, el templo de Jerusalén fue completamente destruido para no volver a ser reedificado nunca más, tal como fue profetizado por Jesús en Mt. 24:2.

No son rituales en un templo lo que necesitamos para ser salvos, ni profesar que somos evangélicos, sino confiar únicamente en el sacrificio perfecto que nuestro Señor Jesucristo llevó a cabo en la cruz del calvario, muriendo en lugar de pecadores, “para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”, como dice en el conocido texto de Jn. 3:16.

¿En qué descansa tu esperanza para cuando te toque partir de este mundo? ¿En tu decencia y religiosidad o en la Persona y la obra de Cristo en la cruz del calvario? Porque la Biblia dice que en ningún otro hay salvación fuera de Jesús, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en el cual podamos ser salvos (Hch. 4:12). ¿Manifiestas en tu vida los frutos de la verdadera fe y el verdadero arrepentimiento, o eres como esa higuera llena de hojas, pero completamente estéril?

Todo aquel que en verdad ha creído en Cristo tiene deseos de obedecer a Cristo, toma en serio Su Palabra, se mantiene en pie de guerra contra la tendencia pecaminosa de su corazón, ama al pueblo de Dios, se deleita en adorarle. Nadie será salvo por sus frutos, sino por su fe; pero la verdadera se evalúan por sus frutos.

Pastor Sugel Michelén - Coalición por el evangelio

Entrada triunfal Cuando Jesús entró en Jerusalén montado en un pollino, era la primera vez que se mostraba en la ciudad ...
13/04/2025

Entrada triunfal

Cuando Jesús entró en Jerusalén montado en un pollino, era la primera vez que se mostraba en la ciudad desde que resucitó a Lázaro. El relato de la resurrección de Lázaro se había difundido tanto que muchos consideraban a Jesús una celebridad. Todos querían verlo. Salieron a Su encuentro y lo recibieron como a un rey, porque habían oído que Él había hecho esto (Jn 12:18).

Jesús dijo que la muerte de Lázaro resultaría en la fe de muchos y en «la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por medio de ella» (Jn 11:4). Pero la gloria que Él tenía en mente era aún más gloriosa que Su entrada triunfal en Jerusalén. De hecho, no se refería a la gloria que estas personas le daban. La resurrección de Lázaro fortalecería la determinación de los líderes religiosos de entregar a Jesús a una muerte que Él aceptaría: una muerte que Él conquistaría. A esa gloria se refería. Cuando entraba en Jerusalén, el pueblo gritaba: «¡Tu Rey viene!». Alababan Su victoria sobre la muerte de Lázaro. La ironía, sin embargo, era que Él no venía a reclamar Su corona por la muerte y resurrección de Lázaro, sino por la Suya propia.
(Si deseas un relato completo de los acontecimientos de este día, consulta Mateo 21:1-11, Marcos 11:1-11, Lucas 19:28-44 y Juan 12:9-19).

Domingo de ramos • Coalición por el evangelio https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/semana-santa-tiempo-real/

Cultos especiales de semana santa.Reunámonos a adorar a nuestro Dios.Conoce el mayor acto de amor que Él ha hecho por la...
12/04/2025

Cultos especiales de semana santa.
Reunámonos a adorar a nuestro Dios.
Conoce el mayor acto de amor que Él ha hecho por la humanidad.
“y Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, afín de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.”
1 Pedro 2:24

¡¡¡Te esperamos mañana!!! 🚀EBV 2024
11/08/2024

¡¡¡Te esperamos mañana!!! 🚀

EBV 2024

Herido fue
29/03/2024

Herido fue

Cultos de semana Santa
27/03/2024

Cultos de semana Santa

Algunas cosas que tienen "Orígenes Paganos":- el pozole- la corbata- la torta o pastel con velas de cumpleaños- los nomb...
24/12/2023

Algunas cosas que tienen "Orígenes Paganos":

- el pozole
- la corbata
- la torta o pastel con velas de cumpleaños
- los nombres de los días de la semana y meses del año
- los nombres hebreos del calendario judío
- los anillos de matrimonio y las damas de honor
- papel moneda con sus imágenes
- chocolate caliente
- casi toda música típica, desde la irlandesa a la nativa indígena de las américas
- la democracia
- si te llamas Diana, Demetrio, Dionisio o algo semejante
- taparse la boca cuando se bosteza
- tener gatos como mascotas
- maquillaje
- metalurgia

Bueno lo dejo ahí, porque la lista es grandísima. En lógica, hay algo que se llama la falacia genética, que en resumen, es desacreditar algo simplemente con base a su origen. Además de ser una falacia argumentativa, es terrible teología. Ya que, antes que Cristo llegase a nuestras vidas, hasta nuestros cuerpos y nuestras mentes eran paganas. Pero en ÉL, ahora todo los qué somos y hacemos, es para su gloria.

𝑭𝒆𝒍𝒊𝒛 𝑵𝒂𝒗𝒊𝒅𝒂𝒅

Te esperamos en nuestra Escuela Bíblica de Vacaciones•Aprenderemos lecciones muy importantes• Jugaremos• Cantaremos *No ...
03/08/2023

Te esperamos en nuestra Escuela Bíblica de Vacaciones
•Aprenderemos lecciones muy importantes
• Jugaremos
• Cantaremos
*No faltes*
Invita a un amigo
De 3-14 años

No olvides traer una playera blanca que puedas pintar

¡Aprendemos y crecemos para dar fruto !★Estamos listos★Tenemos una cita este lunes de 07 de Agosto a las 9:00am ★Te espe...
02/08/2023

¡Aprendemos y crecemos para dar fruto !
★Estamos listos
★Tenemos una cita este lunes de 07 de Agosto a las 9:00am
★Te esperamos

E.B.D.V 2023 "GRÚAS 🛻🛺 Y CONCRETO"

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