01/09/2025
Querido Pastor, naciste en esta bella ciudad y por causas ajenas a ti te llevaron por casi toda la república; regresaste a Cuernavaca siendo un adolescente de 14 años, a congregarte aquí, tu iglesia; fuiste miembro de jóvenes, del ministerio de alabanza y otras actividades; terminaste una educación universitaria y decidiste seguir tu llamado a Ensenada; allá conociste una joven con la que decidieron, bajo la voluntad de Dios, formar una familia, la familia Mendoza Niebla. Con un ministerio en Querétaro y con una familia de 4 integrantes, hace cerca de 12 años, recibiste el llamado de Pastor de la Iglesia del Nazareno en Cuernavaca, y lo aceptaste.
Hoy, Presbítero, Dios te permitió vivir muchas experiencias con nosotros; oraciones, desvelos, lágrimas y sonrisas; ver nacer, crecer física y espiritualmente a varios miembros de esta amada congregación; guiar y preparar a los nuevos hijos de Dios, despedirte de varios miembros que ahora están en la presencia del Señor y muchas anécdotas más; a nombre de nuestra amada congregación te damos las gracias por tu servicio, por cada palabra de aliento, por tus visitas, por tu preparación en cada sermón, por las llamadas de atención y por todas las actividades que Dios te ayudó y permitió realizar junto con tu familia; a mi hermana Celeste, gracias por tu ministerio en la Alabanza, por tu amor y dedicación; a Kendra y Kenia, por su servicio en la multimedia y sus corazones siempre dispuestos a apoyar.
Vendrán tiempos diferentes en que buscaremos y desarrollaremos nuestros dones y talentos quizá aún ocultos bajo la voluntad de Dios.
Con tristeza en nuestros corazones, nos despedimos de la familia Pastoral. Seguimos firmes en la fe y oramos y los bendecimos. Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti Misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz. Eben-ezer, hasta aquí nos ayudó Jehová.
—Tu amada IDN Cuernavaca