19/08/2026
«¡Cuán grande amor!» Interpreta: Alejandra Jasso
La historia de este himno nació de una carta con solo dos líneas de poesía enviada a un compositor en Chicago en 1905. El tema central no surgió de una tragedia personal, sino de una profunda reflexión sobre el sufrimiento de Jesús en el jardín de Getsemaní
El autor de la música y la letra original en inglés fue Charles H. Gabriel. Él era un compositor muy famoso que escribió miles de cantos cristianos.
Un día de 1905, Gabriel recibió una nota de su amigo Elijah P. Brown, quien era el editor de una revista religiosa llamada The Ram's Horn. La nota no tenía una larga explicación, solo contenía estas dos frases en inglés: “He had no tears for His own griefs, But sweat drops of blood for mine.”
Su amigo le sugirió que esa idea podría convertirse en una hermosa alabanza.
Esas dos líneas impactaron tanto a Gabriel que comenzó a escribir el himno completo, al cual tituló originalmente My Savior's Love (El amor de mi Salvador). En algunos países en inglés también se le conoce como I Stand Amazed in the Presence.
Gabriel se enfocó en el asombro que siente un ser humano al saber que Dios entregó a su Hijo. Específicamente, pensó en el momento en que Jesús oró en el huerto de Getsemaní, donde sintió tanta angustia por nuestros pecados que su sudor era como grandes gotas de sangre (Lucas 22:44). De ahí nació la segunda estrofa que cantamos en español: «Oró por mí en el huerto: 'No se haga mi voluntad'».
Su llegada al españolEl himno se volvió un éxito masivo en los Estados Unidos gracias a que se cantaba en campañas de fe muy grandes. Años más tarde, el traductor e himnólogo Honorato T. Reza tradujo los versos al español, adaptándolos perfectamente para que la iglesia de habla hispana pudiera cantarlo con la misma devoción.
(Cuyo título original en inglés es My Savior's Love), escrito y compuesto por Charles H. Gabriel y traducido al español por Honorato T. Reza.