Casa Funeraria Holguin

Casa Funeraria Holguin Acompañamos familias.⚜️ •Traslados dentro y fuera de la República Mexicana.
•Servicio de cremación.
•Asesoría en trámites legales.

Servicio las 24 horas
•Seguridad
•Respeto
•Cercanía
🕊️ Nuestro trabajo va más allá de un servicio; es brindar apoyo, respeto y dignidad cuando más se necesita.
⚜️Honramos historias.

Obituario. Domingo, 05 de Julio 2026 Se vela en domicilio conocido  Calle: Juan Francisco Zamora López  #108 colonia Laz...
07/07/2026

Obituario.

Domingo, 05 de Julio 2026
Se vela en domicilio conocido
Calle: Juan Francisco Zamora López #108 colonia Lazaro Serrano Montes
Honras: Misa 1:00 P.M. en Parroquia de amor misericordioso de Jesús de Durango, Dgo. A.R.
Directo a panteón Getsemaní

Hermano, aunque el cielo te tenga, mi corazón guarda cada risa, cada consejo y cada momento a tu lado.
Te llevo conmigo, hoy y siempre.

🫂
29/05/2026

🫂

Hay un momento en el velorio que pocas personas olvidan.
Ese instante en que entendemos, aunque todavía no podamos aceptarlo, que alguien que amamos murió de verdad.

Porque hasta llegar ahí, la mente hace algo extraordinario para protegernos.
Niega un poco.
Disocia un poco.
Adormece.

Por eso muchas personas recuerdan haberse sentido “raras” en el velorio.
Como si estuvieran viendo una película.
Como si todo fuera irreal.
Como si el tiempo se hubiera detenido.
Y es que el cerebro humano no procesa una pérdida tan grande de golpe.
Sería demasiado doloroso.

Entonces aparecen reacciones que suelen generar culpa o confusión: quedarse inmóvil, mirar fijo, hacer chistes, hablar demasiado, no llorar, llorar desconsoladamente, sentir enojo, sentir nada, querer tocar el ataúd, no querer acercarse, mirar el rostro una y otra vez, o incluso necesitar salir a tomar aire porque el cuerpo ya no soporta tanto impacto emocional.

Todo eso también es duelo.

En un velorio, el cuerpo y la mente entran en un estado de supervivencia emocional.
El sistema nervioso oscila entre el shock, la incredulidad y el intento desesperado de comprender lo incomprensible.

Por eso muchas personas describen detalles mínimos que jamás olvidaron:
el olor de las flores,
la temperatura de la sala,
el sonido de alguien llorando,
la ropa que tenían puesta,
la última vez que tocaron esa mano, fría.

Porque el cerebro, bajo dolor extremo, registra fragmentos sensoriales con una intensidad brutal.
Como si necesitara guardar pruebas de que ese momento existió.

Y quizás una de las escenas más humanas del velorio sea ésta: mirar a la persona que amamos esperando, en algún rincón irracional del alma, que abra los ojos, que se mueva su pecho. Realmente es algo impresionante.

Hay tanta desesperación que se siente como un apice de locura.
Porque el amor tarda mucho más que la razón en entender la muerte.

El velorio no es solo una despedida social.
Es el primer choque entre el corazón y una realidad que todavía resulta imposible de habitar.
Y hay algo profundamente humano en eso: nadie sabe exactamente cómo despedirse de alguien que ama.

Y creo que nunca lo sabremos.
De hecho, de eso se trata el duelo.

Dirección

Calle Camino A La Loma, Luz Del Carmen, Dgo
Cuencamé
34167

Teléfono

+526182343898

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Casa Funeraria Holguin publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto El Lugar De Culto

Enviar un mensaje a Casa Funeraria Holguin:

Atajos

Compartir