31/07/2026
𝗔 𝟭𝟬𝟬 𝗔Ñ𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗖𝗢𝗠𝗜𝗘𝗡𝗭𝗢 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗚𝗘𝗦𝗧𝗔 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗘𝗥𝗔
Exactamente el 31 de julio de 1926, hace cien años, entró en vigor la delirante Ley Calles. El Estado mexicano creyó que podía expulsar a Dios de la vida pública cerrando templos, persiguiendo sacerdotes y restringiendo la libertad religiosa. Se equivocó. Cuando una civilización ha sido edificada sobre la fe, la persecución puede silenciar campanas que llaman a misa, pero no puede anular las conciencias. Aquella generación nos legó un modelo de fidelidad, lucha, de sacrificio y de amor a Cristo Rey.
Ser cristero hoy ya no significa empuñar un fusil. Significa combatir en una Contrarrevolución Cultural Cristiana. Significa poner nuevamente a Dios al centro de la vida; resacralizar la cotidianidad; reconstruir la familia; evangelizar y recristianizar una cultura que durante siglos ha intentado expulsar a Cristo de la educación, de la política, de los medios de comunicación, del arte y hasta de la conciencia humana. El campo de batalla ya no son las montañas de Jalisco: es el corazón del hombre moderno, necesitamos construir el retorno de Dios a la cultura, porque una sociedad que pierde su dimensión trascendente termina esclavizada por el mercado, las ideologías y el poder.
Hoy honramos a quienes nos precedieron, nuestros santos mártires cristeros, pero no con nostalgia, sino continuando su misión. ¡𝗦𝗘𝗔𝗠𝗢𝗦 𝗟𝗢𝗦 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗘𝗥𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗟 𝗦𝗜𝗚𝗟𝗢 𝗫𝗫𝗜!
Cada familia que reza unida, cada joven que defiende la verdad, cada trabajador que vive su fe con valentía, cada ciudadano que trabaja por el bien común desde una cosmovisión cristiana, sigue en la vena del Pensamiento Cristero. Porque la victoria que importa no consiste únicamente en resistir al mal, sino en volver a hacer de Cristo el centro de nuestra vida y de nuestra civilización.
¡𝗩𝗜𝗩𝗔 𝗖𝗥𝗜𝗦𝗧𝗢 𝗥𝗘𝗬 𝗬 𝗦𝗔𝗡𝗧𝗔 𝗠𝗔𝗥Í𝗔 𝗗𝗘 𝗚𝗨𝗔𝗗𝗔𝗟𝗨𝗣𝗘!