25/04/2026
¿Quién dijo miedo?
Cuando pensamos en valentía, quizás imaginas a superhéroes que parecen no conocer el miedo, como si fueran invencibles. Pero la realidad es muy distinta: la verdadera valentía no significa no sentir miedo, sino enfrentarlo y superarlo.
¿Cómo lo logramos? A través de la fe.
Eso fue precisamente lo que distinguió a los grandes “héroes de la fe”. Ellos sí fueron verdaderos héroes, pero, a diferencia de los ficticios, estaban llenos de fe.
Hebreos 11:33-38 (RVA-2015) nos recuerda que ellos “estos conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, sofocaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, sacaron fuerzas de la debilidad, se hicieron poderosos en batalla y pusieron en fuga los ejércitos de los extranjeros. Mujeres recibieron por resurrección a sus mu***os. Unos fueron torturados, sin aceptar ser rescatados, para obtener una resurrección mejor. Otros recibieron pruebas de burlas y de azotes, además de cadenas y cárcel. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, mu***os a espada”.
Muchos enfrentaron persecución y sufrimiento por obedecer a Dios y anunciar su Palabra, pero nunca dejaron que el miedo los paralizara. ¡Qué impresionante! Su fe los impulsó a hablar con valentía de lo que habían visto y vivido con Dios aun cuando eso les costara todo.
Quiero recordarte que ¡tu fe también te hace valiente para compartir a Jesús con otros! La fe te empuja a dar pasos que, de otro modo, no darías; a confiar en lo imposible y a vivir con la seguridad de que Dios está contigo.
Hoy es el momento de contar lo que Él ha hecho en tu vida. Tu valentía puede ser el instrumento que transforma corazones y abre caminos para que otros conozcan a Cristo.
Déjame orar por ti: “Señor Jesús, gracias por la vida. Te pido que, a partir de hoy, camine en un nivel de fe más profundo que nunca antes, y que esa fe lo lleve a ser un testimonio vivo de tu amor. Hazlo valiente para hablar de ti, aun en medio de temores o dificultades. Gracias por este privilegio y por tu infinito amor. Amén”.
Hebreos 11:33-38 NTV
[33] Por la fe esas personas conquistaron reinos, gobernaron con justicia y recibieron lo que Dios les había prometido. Cerraron bocas de leones, [34] apagaron llamas de fuego y escaparon de morir a filo de espada. Su debilidad se convirtió en fortaleza. Llegaron a ser poderosos en batalla e hicieron huir a ejércitos enteros. [35] Hubo mujeres que recibieron otra vez con vida a sus seres queridos que habían mu**to. Sin embargo, otros fueron torturados, porque rechazaron negar a Dios a cambio de la libertad. Ellos pusieron su esperanza en una vida mejor que viene después de la resurrección. [36] Algunos fueron ridiculizados y sus espaldas fueron laceradas con látigos; otros fueron encadenados en prisiones. [37] Algunos murieron apedreados, a otros los cortaron por la mitad con una sierra y a otros los mataron a espada. Algunos anduvieron vestidos con pieles de ovejas y cabras, desposeídos y oprimidos y maltratados. [38] Este mundo no era digno de ellos. Vagaron por desiertos y montañas, se escondieron en cuevas y hoyos de la tierra.