01/08/2026
Ensayo de Coro
EXCELENCIA Y ESPIRITUALIDAD PARA LA GLORIA DE DIOS
Domingo 26 de Julio de 2026
Coro Estado de México, zona Ecatepec
Sede: Colonia Tamaulipas, Nezahualcóyotl
Último Ensayo General del Coro del Estado de México previo a la Santa Cena
Con el alma pletórica de gozo y con el firme propósito de presentar un trabajo digno ante la presencia de Dios, los integrantes del Coro del Estado de México llevaron a cabo su último ensayo general como parte de su preparación técnica y espiritual en vísperas de la gloriosa celebración de la Santa Cena, que Dios nos permitirá presenciar este mes de agosto en la hermosa ciudad de Guadalajara, Jalisco.
El Orfeón no solo perfecciona la técnica, la afinación y la armonía vocal, sino que prepara el templo de su corazón mediante la consagración, la oración y la unidad, sabiendo que la alabanza de la Iglesia no es un mero espectáculo humano, sino un altísimo ministerio consagrado al Creador.
La Palabra de Dios nos enseña:
«Alabad a Dios en su santuario; alabadle en la magnanimidad de su firmamento. Todo lo que respira alabe a JAH. Aleluya.»
Salmo 150:1, 6
«La palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.»
Colosenses 3:16
Unidos en la Enseñanza Apostólica:
En sintonía con las indicaciones del Apóstol de Jesucristo, Naasón Joaquín García, comprendemos el valor trascendental que la alabanza tiene en el corazón de la Iglesia:
-"Hay momentos en la vida espiritual en que Dios permite que el corazón se llene de una emoción especial... una alegría que inunda su ser y todo se hace hermoso... es el momento en que se vive en Dios, una bella y santa relación que fortalece el espíritu y conmueve profundamente el alma."-
(Carta Apostólica del 5 de julio de 2026)
Rumbo a la Magna Festividad:
Cada nota entonada, cada ensayo realizado y cada oración elevada reflejan el anhelo del coro por servir de canal de bendición e inspiración para el pueblo de Dios.
¡Nos preparamos en cuerpo, mente y espíritu para unificarnos en un solo sentir durante esta Santa Cena!