27/03/2024
MIÉRCOLES 27 DE MARZO? PARROQUIA DE SAN LORENZO
OFICIO DE TINIEBLAS , 18:00 hrs.
Oficio de Tinieblas
El Oficio de Tinieblas es una celebración que, conforme a la normativa litúrgica anterior al Concilio
Vaticano II, se lleva a cabo los días de Miércoles Jueves y Viernes Santos, al caer la tarde.
Se trata del rezo de la Liturgia de las Horas según el antiguo breviario romano, pero que en Semana
Santa en vez de rezarlos en la hora del día correspondiente se anticipaban a la víspera por la tarde,
para no interferir en los oficios solemnes de estos días. Al celebrarlo en al caer la noche tenía la
peculiaridad de hacerse en las "tinieblas", de ahí su nombre.
El oficio del miércoles recorre la Pasión entera del Señor; el del jueves insiste sobre su Muerte y su
larga agonía; y el del viernes celebra sus exequias y su sepultura. Este oficio presenta casi todas las
características de un funeral: salmos, antífonas y responsorios lúgubres y lamentables, ningún
himno, ninguna "doxología"; tonos severos y sin acompañamiento de ningún instrumento musical.
Durante ese oficio, todas las luces del templo tenían que estar apagadas, y en el centro lucía un
candelabro especial llamado tenebrario, con quince velas encendidas.
Durante el oficio, al finalizar cada salmo se apagaba una vela, hasta que progresivamente toda la
iglesia se quedaba a oscuras. La última vela, la superior, no se apagaba, sino que se llevaba a la
parte de atrás del altar para ocultarlo mientras se cantaba el salmo "Miserere".
Terminado el Miserere, mientras se apagaban las velas del altar, el clero y los fieles producía un
ruido de manos, de libros y matracas para simular las convulsiones y trastornos naturales que
sobrevinieron al morir Jesucristo.
De este apagado progresivo de las luces hasta la plena oscuridad viene que, en la Vigilia Pascual, el
templo se encuentre en completas tinieblas al empezar la celebración, oscuridad que romperá la
Luz de Cristo resucitado simbolizado en el Cirio Pascual, hasta iluminar por completo la iglesia
poco a poco.
El tenebrario es un candelabro de forma triangular con quince velas, dispuestas escalonadamente.
Se usaba en el Oficio de Tinieblas de la Semana Santa.
De acuerdo con el antiguo Ceremonial de Obispos, en el tenebrario debían de colocarse velas de
cera sin blanquear, aunque en algunas iglesias se usaba una vela blanca en el vértice del triángulo.
El tenebrario simboliza el día de la muerte de Jesucristo en la Cruz. Las quince velas representan a
los once apóstoles, las tres Marías (María Salomé, María de Cleofas y María Magdalena) y la Virgen
María, es decir, aquellos que acompañaron a Jesús ese día. La vela más alta representa a la
Santísima Virgen, la única que creyó en la Resurrección. El triángulo mismo simboliza la Santísima
Trinidad.