18/08/2026
Interesante.
¿𝗦𝗔𝗕𝗜́𝗔𝗦 𝗤𝗨𝗘...
..muchos de los himnos que por décadas hemos cantado en nuestras congregaciones y que hoy forman parte del patrimonio himnológico de la ICIAR no fueron escritos originalmente en español?
Varios de ellos nacieron en el mundo evangélico de habla inglesa y llegaron hasta nuestras iglesias gracias al trabajo de traductores como 𝐕𝐢𝐜𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐌𝐞𝐧𝐝𝐨𝐳𝐚 𝐏𝐨𝐥𝐚𝐧𝐜𝐨 (𝟏𝟖𝟕𝟓–𝟏𝟗𝟓𝟓), pastor, predicador, maestro, periodista e himnólogo mexicano.
Mendoza dedicó buena parte de su vida a traducir y adaptar himnos al español, procurando que conservaran no solamente su mensaje, sino también una métrica adecuada para que pudieran ser cantados por nuestras congregaciones.
Entre los cantos que hoy conocemos en español gracias a su labor se encuentran:
𝑩𝑬𝑵𝑫𝑰𝑪𝑬 𝑨𝑳𝑴𝑨 𝑨 𝑻𝑼 𝑪𝑹𝑬𝑨𝑫𝑶𝑹
𝑺𝑨𝑳𝑽𝑬 𝑪𝑨𝑵𝑻𝑨𝑫 𝑨𝑳 𝑺𝑬𝑵̃𝑶𝑹
𝑶𝑯, 𝑷𝑨𝑫𝑹𝑬, 𝑬𝑻𝑬𝑹𝑵𝑶 𝑫𝑰𝑶𝑺
𝑻𝑰𝑬𝑹𝑵𝑨𝑺 𝑪𝑨𝑵𝑪𝑰𝑶𝑵𝑬𝑺 𝑨𝑳𝒁𝑨𝑫 𝑨𝑳 𝑺𝑬𝑵̃𝑶𝑹
𝑬𝑺 𝑱𝑬𝑺𝑼𝑪𝑹𝑰𝑺𝑻𝑶 𝑴𝑰 𝑨𝑴𝑰𝑮𝑶 𝑴𝑬𝑱𝑶𝑹
𝑬𝑵 𝑴𝑬𝑫𝑰𝑶 𝑫𝑬𝑳 𝑴𝑶𝑹𝑻𝑨𝑳 𝑫𝑶𝑳𝑶𝑹
𝑨𝑳 𝑪𝑨𝑳𝑽𝑨𝑹𝑰𝑶 𝑺𝑶𝑳𝑶 𝑱𝑬𝑺𝑼́𝑺 𝑨𝑺𝑪𝑬𝑵𝑫𝑰𝑶́
𝑪𝑹𝑰𝑺𝑻𝑶 𝑬𝑺𝑻𝑨́ 𝑩𝑼𝑺𝑪𝑨𝑵𝑫𝑶 𝑶𝑩𝑹𝑬𝑹𝑶𝑺 𝑯𝑶𝒀
𝑱𝑬𝑺𝑼́𝑺 𝑻𝑬 𝑵𝑬𝑪𝑬𝑺𝑰𝑻𝑨, 𝑪𝑹𝑰𝑺𝑻𝑰𝑨𝑵𝑨 𝑱𝑼𝑽𝑬𝑵𝑻𝑼𝑫
¿𝑪𝑶́𝑴𝑶 𝑷𝑶𝑫𝑹𝑬́ 𝑬𝑺𝑻𝑨𝑹 𝑻𝑹𝑰𝑺𝑻𝑬?
y muchos más...
Lo interesante es que para muchas generaciones estos cantos llegaron a ser tan familiares que parecieran haber nacido en español. Sin embargo, detrás de ellos existió todo un trabajo de traducción y adaptación para poner en labios de la iglesia hispanohablante himnos que originalmente habían sido escritos en inglés.
Vicente Mendoza Polanco no perteneció a nuestra denominación, pero su trabajo dejó una huella en la himnología que posteriormente llegó a la hoy ICIAR. Sus traducciones atravesaron fronteras denominacionales y fueron incorporándose al repertorio de distintas iglesias evangélicas.
Así, cada vez que nuestros antiguos hermanos entonaban alguno de estos cantos, también estaban recibiendo parte del legado de un himnólogo mexicano que ayudó a poner en nuestro idioma la riqueza musical y doctrinal del himno evangélico.
Vicente Mendoza tomó cantos nacidos en otra lengua y ayudó a convertirlos en cantos de nuestras iglesias.
Una huella que, después de tantas décadas, todavía puede escucharse cada vez que la congregación vuelve a entonar estos antiguos himnos.