11/06/2026
¿Cómo ser lleno del Espíritu Santo y mantener la unción?
1. Arrepiéntete de corazón y examina tu vida:
La llenura del Espíritu requiere un corazón limpio. Pídele al Espíritu Santo que te muestre si hay algo que debas confesar, soltar o entregar (pecado, enojo, falta de perdón, desobediencia).
Salmo 139:23-24 — “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón...”
2. Busca comunión diaria con Dios:
Lee la Biblia todos los días, aunque sea un capítulo. El Espíritu se mueve donde hay Palabra viva.
Ora constantemente, no solo pidiendo, sino hablando con Dios como con tu mejor amigo.
Efesios 5:18 dice: “Sed llenos del Espíritu”. Es un mandato continuo, no una experiencia de una sola vez.
3. Alaba y adora a Dios con libertad:
La alabanza rompe cadenas y atrae la presencia del Espíritu. Cántale a Dios, aunque no tengas buena voz. Él habita en la alabanza de su pueblo.
Hechos 16:25-26: Pablo y Silas adoraban en la cárcel y la presencia de Dios descendió con poder.
4. Obedece lo que Dios ya te ha dicho:
Muchas veces sentimos sequedad espiritual porque no hemos obedecido lo que ya sabemos que Dios quiere que hagamos (perdonar, soltar una relación, dejar un pecado, servir en algo específico).
Juan 14:15-17: Jesús dice que el Espíritu Santo está con los que le aman y obedecen.
5. Aléjate de lo que entristece al Espíritu Santo:
No todo pecado es escandaloso. A veces son cosas pequeñas pero constantes: murmuración, quejas, música o contenidos que contaminan, amistades que enfrían tu fe, distracciones.
Efesios 4:30: “No contristéis al Espíritu Santo de Dios”.
6. Rodéate de personas que buscan lo mismo:
No estás solo. Busca una comunidad, un grupo de oración o discipulado donde puedas compartir, aprender y ser edificado.
Proverbios 27:17: “El hierro con hierro se afila”.
7. Pide ser lleno nuevamente cada día:
No es una emoción, es una rendición diaria. Pídeselo como hijo, con fe. Él no te lo negará.
Lucas 11:13: “...¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?"
¡Dios te bendiga!