06/08/2026
Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos; así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. (Rm. 14,8) Gracias hermana Arcelia por ofrecer y agradarle con tu instrumento al Señor que fué tu voz. Hoy ya descansas en los brazos amorosos de nuestro amado, desde muy joven le entregastes tu vida, tu tiempo, tus risas, tu espacio y aún a pesar de dificultades que pasamos en nuestro caminar como Cristianos, siempre tu objetivo fué cantarle al Rey. Y agradarle con tu voz a nuestra Madre Santísima. Siempre con tus animaciones distes una palabra de aliento a nuestra comunidad y a nuestra iglesia, tú vida fué un reflejo de que como le debemos de servir, agradar y cantar a nuestro amado, tu entrega, fé , perseverancia y amor por la música en la evangelización deja una profunda huella en tu ministerio. En el caminar de la música conociste a tu compañero de viaje que se convirtió en tu esposo, tu confidente, y tu apoyo incondicional. El Señor ya había preparado algo para ustedes y sabía perfectamente en dónde le iban a servir y dar frutos, y esos frutos se ven hoy en día con sus hijos y ministerio. Damos gracias a Dios por el regalo de tu vida y tu ministerio. Descansa en paz buen siervo fiel. Mientras cantas en el cielo con los angeles.