24/08/2026
¿Qué pasa entre la promesa de Dios y tu realidad actual? Pasa la preocupación.
Nos cuesta creer porque nos enfocamos más en lo natural que en lo espiritual. Nos obsesionamos con las añadiduras y nos olvidamos del Dueño de todo.
Si dejas de mirar a Jesús (como le pasó a Pedro al caminar sobre el agua), las necesidades van a ocupar el lugar de Dios en tu corazón.
¡No caigas en esa trampa!💡 Recuerda: La añadidura no se persigue, llega como respuesta cuando aprendes a priorizar al Rey.
Dios no cambia (Malaquías 3:6), Su promesa sigue en pie.¡Rinde tus cargas hoy y pon a Dios en el centro! 🎯