11/06/2026
CONECTADOS
11 DE JUNIO - EL ESTRÉS DE LA COMPARACIÓN
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. SALMOS 139:14
Dios nos hizo a cada uno único y maravilloso. No debemos nunca compararnos con otras personas, porque el intentar ser una diferente de quien somos, solo causa estrés.
Satanás trabaja diligentemente para atraernos a la trampa de la comparación y tiene un propósito para ello. Mientras intentemos ser alguien que nunca seremos, no podremos disfrutar ser quienes somos.
Puede que no tengas el mismo don que alguien más, pero tú tienes algo que esa persona no tiene y Dios quiere que lo uses. Todos nos beneficiamos de los talentos de los demás, pero solo cuando nos enfocamos en expresar nuestra única y sorprendente identidad. ¡Sí! ¡Dije que eres sorprendente! Nadie más en el universo es exactamente igual a ti. Eres especial.
Cada vez que intentamos hacer algo que Dios no nos ha dado la habilidad de hacer, invitamos al estrés a nuestras vidas, porque el Padre nunca nos va a ayudar a ser alguien más que nosotros mismos. Nada bueno viene de intentar imitar, competir o superar a otro. Mientras más compares tu vida con las de los que te rodean, menos vas a disfrutar de la que Dios te ha dado a ti.
"Padre, gracias por hacerme un ser único. Ayúdame a ser completa y auténticamente yo mismo y a nunca compararme con los demás, pensando que necesito ser igual a ellos de alguna manera. En el nombre de Jesús. Amén".