13/08/2021
"Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal deja de ser sal, ¿cómo podrá ser salada de nuevo? Ya no sirve para nada, por lo que se tira afuera y es pisoteada por la gente. Ustedes son la luz del mundo: ¿cómo se puede esconder una ciudad asentada sobre un monte? Nadie enciende una lámpara para taparla con un cajón; la ponen más bien sobre un candelero, y alumbra a todos los que están en la casa."
- Mateo 5, 13 - 15.
El día de ayer, jueves 12, celebramos el Día Internacional de la Juventud y que mejor manera de hacerlo que recordando las palabras de Jesús, palabras que nos alientan a misionar, a compartir el pan, la palabra, a hacer comunidad, a llevar luz a las tinieblas y a compartir el sentido de vivir en los lugares en donde la esperanza ha sido abandonada desde hace tiempo. 🌱
Cuando en nuestras casas se va la luz y nos quedamos en oscuridad encendemos una vela, y aunque ésta no llene de luz toda la casa, su poca iluminación basta para que todos en el lugar nos acerquemos a ella y estemos iluminados mientras regresa la luz. La vela no se esconde ni se guarda, al contrario, se coloca en un lugar en donde alcancé a alumbrar lo más que se pueda. Cuando probamos un platillo con ausencia de sal, inmediatamente lo notamos, solo basta una poca para que el platillo tenga sabor. 💡
Eso es lo que estamos llamados a ser, en medio de un mundo que podríamos pensar que cada vez es más oscuro e insípido, nosotros debemos compartir nuestra luz, iluminar con el amor de Cristo. No nos escondamos ni tengamos miedo de anunciarlo, salgamos a darle sabor al mundo, un mundo hambriento de Dios. 🧂
¡Levántate joven, porque eres sal y luz del mundo! ✨