08/05/2026
Señor Jesús,
toma mi corazón cansado, herido y limitado,
y cámbialo por el tuyo,
manso, limpio y lleno de misericordia.
Arranca de mí todo lo que no nace del amor,
todo lo que me aleja de Ti
y de las personas que has puesto en mi camino.
Hazme nuevo por dentro,
como solo Tu Espíritu sabe hacerlo.
Pon en mí tus sentimientos,
tu paciencia, tu compasión,
tu mirada que siempre levanta,
tu perdón que nunca se cansa.
Jesús, dame un corazón semejante al tuyo:
que ame sin medir,
que sirva sin esperar,
que abrace sin juzgar,
que confíe incluso en la noche.
Madre María,
cúbreme con tu manto
y preséntale a tu Hijo este deseo sincero:
que mi corazón sea transformado
hasta latir al ritmo del Suyo.
Amén.