23/05/2026
Feliz Cumpleaños Padre Edgar!!
Querida comunidad de La Esperanza, amigos todos:
Hoy no es un día cualquiera. Hoy nos reúne la alegría, la gratitud y el profundo cariño para celebrar la vida de un hombre que, más que un guía espiritual, se ha convertido en el corazón de nuestro pueblo. Hoy celebramos el cumpleaños de nuestro querido Padre Edgar.
Dicen que los lugares no cambian por sus paisajes, sino por las personas que los habitan y los transforman. Y la llegada del Padre Edgar a La Esperanza fue, sin duda, un regalo del cielo. Desde el primer día, su misión no se limitó al altar; salió a las calles, tocó a nuestras puertas y, sobre todo, abrió de par en par las puertas de su propio corazón.
Padre Edgar: usted llegó a unir. Llegó a recordarnos que una comunidad es más fuerte cuando camina de la mano. Lo hemos visto en cada proyecto, en cada rincón, y de manera muy especial, hombro con hombro con los comités de las fiestas. Su apoyo incondicional no sabe de horarios ni de cansancio; para cualquier evento, para cualquier iniciativa que busque el bien de nuestro pueblo, su mano siempre es la primera en extenderse y su entusiasmo es el motor que nos impulsa a seguir adelante.
Pero más allá de su incansable labor pastoral y comunitaria, lo que hoy queremos agradecerle es su calidad humana. Es esa maravillosa virtud que tiene para ser un padre que sabe escuchar. En un mundo lleno de prisa y de ruido, usted siempre tiene cinco minutos de paz para quien lo necesita. Sus silencios respetuosos sanan, sus reflexiones nos abren los ojos y sus sabios consejos alivian el alma. Usted no solo predica con la palabra, predica con el ejemplo; por eso sabe guiar tan bien a su pueblo, porque no camina delante de nosotros para mandar, camina a nuestro lado para cuidarnos.
Hoy, al cumplir un año más de vida, queremos que mire a su alrededor. Mire los rostros de la gente que lo rodea: cada sonrisa, cada mirada de respeto y cada aplauso son el reflejo de la semilla de amor que usted ha sembrado en La Esperanza. Un hombre tan querido no nace por casualidad, se construye con entrega, con humildad y con una entrega diaria a los demás.
Le damos gracias a Dios por su salud, por su vocación y por el privilegio de tenerlo entre nosotros. Que la vida le devuelva multiplicada toda la paz, la alegría y la unión que usted nos regala todos los días.
¡Que Dios lo bendiga siempre, Padre Edgar, y que tenga un muy feliz cumpleaños! ¡Muchas felicidades!