14/09/2026
Ayer montamos un spot afuera de un tianguis donde estuvimos regalando café y agua. Pero el verdadero propósito fue compartir el evangelio, y la respuesta nos sorprendió mucho: Personas con una sed profunda de verdad, esa que ningún gobierno, sistema político, religión o ideología humana va a poder saciar jamás.
Algunos pasaron de largo, otros de plano rechazaron el mensaje pero gracias a Dios tuvimos la oportunidad de platicar y orar por muchos. Escuchamos a gente que con justa razón huye de las sectas y del negocio religioso, pero que al enfrentarse al Jesús de la Biblia encontraron descanso y gracias a Él, varios tomaron la decisión de rendir sus vidas al Señor.
Como Cristianos al ver esta realidad nos tiene que golpear y confrontar: La iglesia no es un club de entretenimiento. La Gran Comisión no se cumple desde la comodidad de una silla, sino saliendo a donde está la necesidad.
OJO: La verdadera esperanza de México... y del mundo entero, está en Cristo Jesús.