27/03/2026
Declaración ética y teológica de la INPM sobre la vida desde la concepción de un bebé
El Día del Niño por Nacer se celebra internacionalmente el 25 de marzo para conmemorar, promover y defender la vida humana desde que ha sido concebida en el vientre de la madre hasta la muerte natural.
Este día, diversos organismos, asociaciones civiles y familias hacen un llamado a proteger a quienes aún no tienen voz, reconociendo la dignidad inviolable de todo ser humano desde su concepción y ratificando la defensa de la vida como el primer derecho fundamental, del cual emanan todos los demás.
La IGLESIA NACIONAL PRESBITERIANA DE MÉXICO, ha declarado su postura oficial respecto a la protección de la vida y los niños, en la firme convicción de que la vida es un don de Dios y que todo ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios, el Creador y Sustentador de todas las cosas.
- AFIRMAMOS que la vida humana es sagrada, invaluable y digna de respeto debido a la dignidad que la imagen de Dios le confiere.
- NEGAMOS que la vida humana pueda ser quitada por cualquier razón que vaya en contra de las Sagradas Escrituras, sea legal o no.
{Éxodo 20:15-17; Éxodo 20:13}
- AFIRMAMOS que la vida humana inicia desde el momento de la concepción con total dignidad y valor.
- NEGAMOS que la vida de la criatura no nacida pueda ser quitada sin transgredir la dignidad humana e incurrir en un pecado grave.
- NEGAMOS que el hecho de que la criatura no nacida dependa de la madre la haga menos digna o menos humana.
{Salmo 139:16}
- AFIRMAMOS que el padre y la madre son responsables de proteger la vida de la criatura engendrada como un don sagrado otorgado por Dios.
- NEGAMOS que las Escrituras legitimen el derecho al ab**to.
{1 Timoteo 5:8}
- AFIRMAMOS que, a partir de la concepción, yace en el vientre de la madre, un ser humano distinto de la misma, con dignidad propia e independiente de ella.
- NEGAMOS que el derecho de la mujer para elegir sobre su propio cuerpo le dé la facultad para tomar la vida del ser humano que se está gestando en su vientre o elegir sobre el cuerpo de éste pues dicha vida y cuerpo no son suyos.
{Salmo 139:16}
- AFIRMAMOS que la falta del deseo de tener un hijo no determina el derecho del padre ni de la madre para decidir sobre la vida de la criatura no nacida.
- NEGAMOS que las condiciones de vida, por más adversas que pudieran ser, justifiquen el as*****to de la criatura no nacida.
{Éxodo 20:13; Salmo 139:14-18}
- AFIRMAMOS que ninguna mujer y ninguna criatura en el vientre debe morir por causa de un ab**to provocado. Cada mujer que muere por un ab**to es una pérdida trágica. Pero también lo es cada criatura que muere por un ab**to consumado.
- NEGAMOS que la práctica clandestina del ab**to justifique su legalización.
- AFIRMAMOS que la realización de un ab**to va en contra de la dignidad de la mujer y violenta la dignidad de la criatura no nacida.
- NEGAMOS que la práctica del ab**to salvaguarde la dignidad de ambos.
{Génesis 1:26-28; Salmo 8:5}
- AFIRMAMOS que detrás de toda concepción hay un acto soberano de Dios, por lo tanto, solo en caso extremo de riesgo para la vida, la decisión del ab**to queda en el terreno de la responsabilidad ética y la conciencia cristiana.
- NEGAMOS que circunstancias como: violación, incesto, embarazo no deseado, planificación familiar, control de natalidad, selección de s**o, discapacidad, pobreza, coerción, intereses económicos o políticos o cualquier razón de mera conveniencia, sean casos extremos que justifiquen el ab**to.
{Génesis 4:1}
- AFIRMAMOS que el ab**to conlleva consecuencias destructivas, y secuelas fisiológicas, espirituales, y emocionales, muy difíciles de superar para la mujer y su entorno.
- NEGAMOS que la práctica del ab**to sea natural, sana y sin consecuencias.
- AFIRMAMOS que en la gracia soberana y fiel de Dios hay misericordia y perdón por la obra de Jesucristo para quien ha practicado, promovido o consentido el ab**to, y muestra un sincero arrepentimiento.
- NEGAMOS que Dios deje sin perdón y restauración al pecador arrepentido aún en caso de haber practicado, promovido o consentido el ab**to.
{Isaías 1:18; 1 Juan 1:9; Marcos 2:17}
Declaraciones Éticas y Teológicas de la INPM / 2022