27/12/2025
2025 está por terminar y el cierre de este año nos hace mirar hacia atrás. Al hacerlo, es imposible no detenernos en los espacios vacíos que ahora habitan nuestras mesas y corazones. Sabemos que este año no ha sido fácil para muchos. Ha habido batallas silenciosas, procesos difíciles y momentos donde la fe pareció flaquear. Sin embargo, Dios ha sido bueno.
Este día quiero hacer una publicación especial por las personas que se nos adelantaron este año:
Pedro Ordóñez Hernández.
Juan Segovia Jiménez.
Luis Gabriel Andrade De La Cruz.
Ángela Meza Gálvez.
Leonel Mendo Azcona.
Aunque pronunciar sus nombres nos nubla la vista y nos duele el corazón, no los recordamos con una despedida definitiva, sino con la esperanza de un "hasta luego".
Para quienes confiamos en el Señor, sabemos que la muerte no es el fin. Y aunque la separación física duele, en Cristo, nadie muere. Pues en la Biblia está escrito: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté mu**to, vivirá” (Juan 11:25-26).
Y esta es nuestra mayor certeza, que Pedro, Luis Gabriel, Ángela y Leonel descansan en un lugar donde el sufrimiento, el dolor, la desesperación, la ansiedad, la tristeza, la enfermedad ya no existen. Ahora ellos se encuentran en un lugar donde ya no hay más muerte ni llanto ni tristeza ni dolor (Apocalipsis 21:4). Y aunque su ausencia duele mucho, sabemos que ellos se encuentran en un mundo mucho mejor que este y que algún día volveremos a estar juntos y esta vez será para siempre.
Mi deseo es que el Espíritu Santo sea como un bálsamo en los días grises y que la esperanza de la eternidad con Cristo nos traiga paz. Esa paz que sobrepasa todo entendimiento y que solo Cristo puede dar.
A sus familias y amigos que hoy sienten el peso de la ausencia, los abrazo y oro por la fortaleza de cada uno de ustedes. No caminamos hacia el vacío, caminamos hacia un reencuentro glorioso donde el tiempo ya no podrá separarnos. Con Cristo tenemos una esperanza de vida eterna. Y a eso nos aferramos.
Que Cristo ilumine sus corazones y les conceda la fortaleza para seguir adelante, sabiendo que sus seres amados viven hoy en la presencia del Padre.
1 Tesalonicenses 4:13-18 (TLA): Hermanos míos, queremos que sepan lo que en verdad pasa con los que mueren, para que no se pongan tristes, como los que no tienen esperanza. Nosotros creemos que Jesucristo murió y resucitó, y que del mismo modo Dios resucitará a los que vivieron y murieron confiando en él.
Romanos 8:38-39 (RV60): Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Este canto es para ti:
https://youtu.be/PU8TXovmvFk?si=DAjFnhhcjzJ2QkpL
https://youtu.be/TPk460hD8JM?si=JqhXyihqxGWBcEbB
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