04/04/2025
✨ 𝗟𝗮𝘀 𝗱𝗶𝘀𝗰𝗶𝗽𝗹𝗶𝗻𝗮𝘀 𝗲𝘀𝗽𝗶𝗿𝗶𝘁𝘂𝗮𝗹𝗲𝘀: 𝗰ó𝗺𝗼 𝗳𝘂𝗻𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗻❓✨
🔥 𝟏 𝐓𝐢𝐦𝐨𝐭𝐞𝐨 𝟒:𝟕𝐛
Disciplínate a ti mismo para la piedad
🔵 ¿Qué es lo que nos sana? O, si quieres preguntarlo de otra forma: ¿qué necesita cualquier persona para sanarse de una enfermedad? Quisiera sugerirte un listado de cosas un tanto obvio pero muy ilustrativo.
Primero que nada, hace falta un seguro médico. Sea un seguro privado o algún tipo
de cobertura social que provea el gobierno, un seguro médico es imprescindible. ¿El seguro es lo que te permite sanarte? Sí y no. En cierta forma es indispensable para que te atiendan (salvo que seas millonario,
claro), pero ningún seguro (ni ningún dinero) ejecuta la acción de sanarte. ¡El seguro es una empresa! No toca tu cuerpo para producir la sanidad. ¿Lo necesitas? Sí. ¿Te sana? No. En segundo lugar, necesitas un hospital, ¿no es cierto? Allí es donde se produce el acto de ser sanado. Sin embargo, ¿es el hospital el que te sana? ¡No! El hospital es un edificio. No tiene poder en sí mismo para producir la sanidad. Pero ¿es necesario? ¡Claro que lo es! Sin
embargo, ¿realiza el acto de sanarte? No. Finalmente, necesitas instrumentos médicos. Un estetoscopio, un bisturí, un tomógrafo, un aparato para ponerte
anestesia, etc. ¿Hemos llegado a nuestro destino? ¿Son estos elementos los que te permiten ser sanado? La respuesta es la misma que antes: en cierta forma sí, pero en cierta forma no. Los instrumentos son medios. Son aparatos que se utilizan en todo proceso médico, pero no son los actores de la sanidad en sí. Piénsalo. Tú puedes tener el seguro médico más caro y
eficiente del mundo; puedes estar en el mejor hospital disponible y puedes tener acceso a todos los instrumentos necesarios para realizar una cirugía; pero sin un médico competente ¡no te servirán absolutamente de nada!
Las disciplinas espirituales son medios (¡medios indispensables y absolutamente necesarios!) para tener un encuentro cara a cara con el único que puede sanarnos:¡Cristo! Entender y, especialmente, vivir esta diferencia es crucial.
Ha escrito Dallas Willard: “La formación espiritual cristiana entraña, por tanto, mucho más que mero esfuerzo humano y la realización de acciones bajo nuestro control. El esfuerzo humano bien dirigido es ciertamente imprescindible puesto que la formación espiritual no es ningún proceso
pasivo. Sin embargo, la semejanza a Cristo del ser interior no es un logro humano. Es, en último análisis, un don de Gracia. Aunque nosotros hemos de actuar, los recursos para la formación espiritual se extienden mucho más allá de lo humano. Proceden de la presencia del Espíritu Santo interactuando en las vidas de quienes depositan su confianza en Cristo”. El mismo
Willard también afirma: “Dios ha preparado un metódico sendero de recuperación. La Gracia no excluye al método, ni el método a la Gracia. La Gracia da sus mejores frutos con el método y el método con la Gracia. Por tanto, la formación espiritual en Cristo no es un proceso misterioso, irracional y sin control: algo que, de producirse, nos llega como un rayo en un momento y lugar impredecibles […] El sistema ordenado por Dios por el que el alma vive bajo la Gracia es algo que debe descubrirse, respetarse, y
que requiere nuestra colaboración, si es que queremos alcanzar los resultados de crecimiento espiritual proyectados por Dios. La formación espiritual es algo que nosotros los seres humanos podemos y debemos
emprender (como individuos y en comunión con otros aprendices de Jesús). Aunque se trata de una profunda manifestación de la Gracia de Dios mediante su Palabra y su Espíritu, es también algo de lo que somos responsables ante Dios y cuyo logro podemos acometer de manera sistemática y consciente”.
⚠️ ¿Cuál es el método principal que Dios utiliza para cambiarnos? Las disciplinas espirituales. ¿Quién es el que nos cambia? Él. ¿Puede la lectura de la Biblia, la oración, el ayuno o cualquier otra disciplina espiritual cambiar mi corazón? La respuesta bíblica es muy clara: ¡bajo ninguna forma! Pero ¿puede cambiar mi corazón sin ellas? La respuesta divina es similar: ¡de ninguna manera!
𝙊𝙧𝙚𝙢𝙤𝙨 🙌🏻🙌🏻
Padre, ayúdame a ejercitarme en la disciplina y la piedad, para que pueda crecer en madurez espiritual y vivir una vida plena y agradable a ti. En el nombre de Jesús, amén.