23/08/2026
Hoy celebramos a María Reina.
Y quizá decir «Reina» puede sonar a algo lejano, solemne o de otros tiempos. Pero María reina de una manera muy distinta: no desde un trono, sino desde la cercanía; no imponiéndose, sino acompañando.
María sigue estando en lo cotidiano: en la preocupación de una madre, en quien cuida a los suyos, en quien sostiene una casa, en quien acompaña en silencio, en quien sabe esperar, en quien vuelve a empezar cuando las cosas no salen como esperaba.
Su grandeza no la alejó de nuestra vida; al contrario, la hizo profundamente humana.
Por eso hoy, al llamarla Reina, no pensemos en alguien distante. Pensemos en esa presencia que nos recuerda que servir, cuidar, escuchar y permanecer también son maneras de reinar.
Que María Reina nos enseñe a hacer de nuestra vida un lugar donde otros puedan sentirse acompañados, escuchados y queridos.
María, Reina y Madre, camina con nosotros en lo sencillo de cada día.
¡A Jesús con María!