28/06/2026
Calle Gloria, No. 8, Col. El Laurel. Coacalco Edo de México
Domingo 28 de junio de 2026
Lecturas: 2do. Libro de Reyes 4:8-11. 14-16. Salmo 89. Romanos 6:3-4. 8-11. Mateo 10:37-42
Preludio
Llamamiento
La felicidad cristiana consiste en amar de manera libre, sin ataduras. Sólo el Señor puede darle sentido a la vida. El cúmulo de cosas no pueden dar felicidad. Sólo el Evangelio da paz y felicidad cuando entra en el alma. Entendemos que la lógica del Evangelio es distinta a la del mundo. La lógica del Evangelio es darse, es donarse al hermano.
Las personas buscan el bienestar de su existencia a través de las cosas acumuladas. Por eso la pregunta del Evangelio es concreta. ¿Quién ocupa el centro de mi vida? Tomar la cruz de Cristo significa vivir según el Evangelio. La cruz es la máxima expresión del amor. La cruz de Cristo significa vivir en actos de servicio; vivir una vida con él, vivir con una nueva identidad.
Somos llamados a convertir la vida en un don. La vida no es para uno mismo sino el de entregarla en servicio. La vida es para donarla a Dios y a los hermanos. Amén.
Himno: Hay un canto Alegre – HB 445
Primera Lectura: 2do. Libro de Reyes 4:8-11. 14-16.
Salmo del día: Salmo 89
Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente;
De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.
Porque dije: Para siempre será edificada misericordia;
En los cielos mismos afirmarás tu verdad.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte;
Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro.
En tu nombre se alegrará todo el día,
Y en tu justicia será enaltecido.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
Porque tú eres la gloria de su potencia,
Y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder.
Porque Jehová es nuestro escudo,
Y nuestro rey es el Santo de Israel.
Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
Segunda Lectura: Romanos 6:3-4. 8-11
Himno: En Cristo feliz es mi alma – HP 273
Lectura del Santo Evangelio: Mateo 10:37-42
Meditación.
La enseñanza de Jesús es un tanto extraña. El domingo pasado nos dijo: No le tengan miedo a nadie. Esto es posible a partir de una metanoia, una conversión radical a partir del Espíritu y la Palabra.
Hoy vamos a abordar dos momentos: ¿Qué ocupa el centro de tu vida? y, los gestos pequeños cuentan.
¿Qué ocupa el centro de tu vida? Hoy, su mensaje tiene que ver con los apegos. Las cosas del mundo no son el bien supremo. Las cosas creadas no pueden tomar el lugar de Dios. Por encima de todas las cosas la familia es el valor supremo. No hay nada más fuerte como estos vínculos. Pero el Señor rompe con este esquema. El que ama a su padre y madre más que a mí, no es digno de mí… Si nuestra prioridad consiste en amar a Dios, entonces perdonamos, restauramos, perdonamos…
Esto es muy difícil de comprender, pero habrá que situarnos en el Shemá de los hebreos. (Deuteronomio 6:4-9) nos habla de que hay un solo Dios a quien hay que amar con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con todas nuestras fuerzas. El Señor nos invita a amarlo por encima de todo y a reconocerlo en quienes acogen su mensaje, porque aún el gesto más pequeño no quedará sin recompensa.
Los gestos pequeños cuentan. En la primera lectura, el relato es muy sencillo. Hay en el relato una mujer sunamita, un hombre avanzado en edad, una puerta abierta y unos corazones generosos. No era un palacio, no había derroche en bienes, los personajes son piadosos con corazones desprendidos. Como mujer con posibilidades pudo haber sido una mujer benefactora para Eliseo. Pero no. Eliseo fue invitado a ser parte de la familia.
¿Cuá es la lección? Cuando se abre la puerta al Señor, entonces, él asegura nuestro futuro. Cabe hacernos la pregunta ¿Estoy dejando espacio a Dios? Si dejamos espacio al pecado, éste nos deshumaniza, según san Pablo. Hoy el Señor nos llama a vivir como mu***os al pecado y vivos para Dios. Amén.
La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guarde sus corazones y pensamientos en Cristo Jesús.
Himno: Soy feliz en el servicio del Señor – HB 419
Oración por el pueblo de Dios y el mundo
Danos la gracia de acoger a tus enviados. Que podamos dar un vaso de agua a tus siervos y siervas. Amén.
Himno: Kyrie Eleison
Imploramos tu piedad, oh Buen Señor,
por quien sufre en este mundo,
a una gime toda la creación.
Tus oídos se inclinen al clamor
de tu gente oprimida, apura, oh Señor,
tu salvación.
//Sea tu paz bendita y hermanada la justicia
que abrace al mundo entero, ¡ten compasión!
Que tu poder sustente el testimonio de tu pueblo,
tu reino venga hoy, Kyrie Eleison//
Nuestra ofrenda
Entreguemos nuestras ofrendas que son el fruto de nuestro trabajo y vida. Si de gracia recibimos demos de gracia y con alegría porque Dios ama al dador alegre. Amén.
Envío: La nueva familia que el Señor propone se conforma de hermanos y hermanas. Ya no hay padre y madre. Vivamos en santidad con nuestra nueva familia. Amén.
Postludio
Canta a Dios con Alegría – HB 290
Vayan con Dios y sírvanle con alegría.
Gloria Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres y mujeres que aman al Señor.
Pastor, José Benjamín ChávezMaldonado.