24/05/2026
Calle Gloria, No. 8, Col. El Laurel. Coacalco Edo de México
Domingo de Pentecostés. 24 de mayo de 2026
Lecturas: Hechos de los Apóstoles 2:1-13. Salmo 104. 1aCorintios 12:3-7. Juan 20:19-23.
Preludio
Llamamiento
Pentecostés celebra la vida. La vida divina derramada en el corazón humano. Esto es Pentecostés.
Cuando parecía que todo se había derrumbado. Entonces surge la vida. Cuando los discípulos están reunidos, Cristo llega y les dice paz a vosotros. Luego sopla sobre ellos y les dice recibid el Espíritu Santo. El Señor sopla en ellos para darles vida divina.
Hoy, a partir del soplo del Señor, el Señor nos llama a vivir Pentecostés con un corazón nuevo. El Espíritu Santo rompe estructuras de dominación, de odio, de competencias desleales, de egoísmo, para crear en nosotros un corazón nuevo.
Somos llamados a usar un nuevo lenguaje. Lenguaje de amor, de reconciliación, esperanza, perdón, misericordia.
Pentecostés es Dios viviendo en y entre nosotros. Oremos porque la Vida de Dios lata en nuestros corazones. Amén.
Himno, Vine a alabar a Dios
Primera Lectura: Hechos de los Apóstoles 2:1-13
Salmo del día: Salmo 104
Jehová Dios mío, mucho te has engrandecido;
Te has vestido de gloria y de magnificencia.
Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra
¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová!
Hiciste todas ellas con sabiduría;
La tierra está llena de tus beneficios.
Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra
Les quitas el hálito, dejan de ser,
Y vuelven al polvo.
Envías tu Espíritu, son creados,
Y renuevas la faz de la tierra.
Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra
Sea la gloria de Jehová para siempre;
Alégrese Jehová en sus obras.
Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra
Segunda Lectura 1aCorintios 12:3-7
Himno Abre mis ojos – CG 267
Lectura del Santo Evangelio, Juan 20:19-23.
Meditación. Recibid el Espíritu.
Es de noche. La casa está cerrada. Los discípulos están inquietos por la noticia sobre la resurrección del Señor. Los corazones están llenos de miedo porque los judíos quieren asesinarlos. Frustración desesperanza, enojo, incredulidad, tristeza, nostalgia, son sentimientos que embargan a los discípulos. Inesperadamente llega Jesús y les dice por dos ocasiones: Paz a vosotros. Luego, sopló en ellos y les dijo recibid el Espíritu. Esta imagen nos hace recordar el pasaje del Génesis, cuando el Señor dio al ser humano aliento de vida biológica. Hoy el Señor sopla en los discípulos, en la iglesia, soplo de eternidad.
Según el libro de Hechos, sopla un fuerte viento. Su potencia abre las puertas del encierro donde estaban recluidos los discípulos. Todo lo que estaba en orden queda en desorden. Mueve a los discípulos de su comodidad. Arranca las piedras de la casa y los exhibe ante el mundo corrupto. Con esa potencia del Espíritu la iglesia inicia su predicación transformadora.
Luego viene un fuego. Fuego que viene del cielo y quema el alma. No deja recuerdos, no es fuego de chimenea de una cómoda habitación. Es fuego que devasta los miedos. Es fuego de amor eterno que desciende para sanar las heridas y reponer el coraje del alma. Es fuego que purifica el alma y enciende a la iglesia con una pasión que va más allá de sentimentalismos humanos.
Nuevas lenguas. El mundo contemporáneo se hunde más en la miseria. La lógica de la modernidad se distingue por la envidia, le mentira, la blasfemia, la calumnia, la manipulación. Lenguaje duro y destructor. Pero el Espíritu nos propone un nuevo lenguaje: el lenguaje del amor, del perdón, de la reconciliación, de la inclusión, la esperanza…
El Espíritu quita las máscaras. ¿Qué lenguaje usamos en la iglesia, en la familia? Todo lenguaje debe desenmascararse y asumir el nuevo lenguaje del Espíritu para ser en verdad hijos e hijas suyas.
Recibid el Espíritu. El mundo necesita una iglesia que hable el Evangelio con un nuevo lenguaje. Que viva la purificación del fuego sagrado. Iglesia que deje que sus ventanas y puertas sean destruidas por la fuerza del viento del Espíritu. Amén.
La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guarde sus corazones y pensamientos en Cristo Jesús. Amén.
Himno Sopla fuerte Espíritu Divino
Oración por el pueblo de Dios y el mundo.
Señor, te entregamos nuestra alma porque tú eres nuestra fuerza. Sopla Espíritu Santo en nosotros. Arranca los miedos con el fuego de Pentecostés.
Himno Espíritu del Trino Dios
Entreguemos nuestras ofrendas que son el fruto de nuestro trabajo y vida. Si de gracia recibimos demos de gracia y con alegría porque Dios ama al dador alegre. Amén.
Envío.
Que el Espíritu Santo despierte nuestras vidas. Que renueve nuestra vida con su gracia. Que cuando nuestra fuerza parezca quebrarse, que el Espíritu nos dé su paz. Amén.
Postludio.
Somos uno es espíritu
Vayan con Dios y sírvanle con alegría. Amén.
Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres y mujeres que aman al Señor.
Pastor, José Benjamín ChávezMaldonado
Motivos de oración: