11/09/2026
CONECTADOS
11 DE SEPTIEMBRE - EL PERDÓN DE DIOS
Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
-1 JUAN 1:9
Admitir nuestros pecados y estar dispuestos a apartarnos de ellos, es todo lo que hace falta para recibir el perdón completo de Dios por nuestras faltas. Pasé años sintiéndome culpable y condenada, y puede que alguna vez hayas sentido lo mismo.
Pero la condena no es obra de Dios. Él no solo perdona nuestros pecados, sino que los olvida (Hebreos 10:17). Él los aleja "cuanto está lejos el oriente del occidente" (Salmos
103:12).
Cuando tú o yo pecamos, no hace falta más sacrificio que el que Jesús ya hizo por nosotros. No tenemos que sacrificar nuestra paz o nuestra alegría y sentirnos culpables, como una forma de pagar por nuestros pecados. El perdón de Dios es absoluto. Lava todo pecado y toda culpa. Así que, si todavía nos sentimos culpables después de arrepentirnos, es una culpa falsa con la que Satanás intenta agobiarnos.
Te animo no solo a pedir perdón, sino a tomarte el tiempo para recibirlo. A veces incluso digo en voz alta: "yo recibo tu perdón, Señor, y te agradezco por él". Si la culpa intenta visitarme después de eso, simplemente digo una y otra vez: "fui perdonada", hasta que el diablo se da por vencido.
"Padre, muchas gracias por tu misericordia y perdón, y por librarme de la culpa y la condenación. En el nombre de Jesús. Amén".