15/07/2026
LA REDENCIÓN Y LA OBRA DEL SEÑOR COMO EL REDENTOR
SON dos de las palabras más preciosas del vocabulario cristiano. No son sin embargo los términos más utilizados cuando hablamos de la obra de Cristo.
Más a menudo hablamos de él como el Salvador. Con mucha frecuencia nos referimos a él como el Señor. Pero estas palabras nos hablan directamente sobre lo que Jesucristo hizo por nuestra salvación y de lo que le costó hacerlo.
En el principio de este siglo, B. B. Warfield hizo un discurso a los estudiantes que recién ingresaban y les hizo notar que el título redentor transmite una íntima revelación.
Escribió:
Expresa no sólo el hecho que hemos recibido la salvación de parte suya, sino también lo que le costó procurarnos esta salvación. Es el nombre específico de Cristo sobre la cruz.
Cuando lo pronunciamos, la cruz es como una pancarta delante de nuestros ojos y nuestros corazones se llenan de un recuerdo cariñoso hacia Cristo que se dio a sí mismo por nuestra salvación, y del precio tan caro que tuvo que pagar por ella.
Warfield probó esta afirmación con una
extensa serie de citas de himnos de la iglesia donde aparece la palabra redentor:
Que todo nuestro ser una ofrenda sea al nombre de nuestro Redentor. Mientras oramos por la gracia perdonadora, en el nombre de nuestro Redentor. Hijo Todopoderoso, Palabra
Encarnada, nuestro profeta, Sacerdote, Redentor, Señor. Oh si tuviera miles de lenguas para cantar las alabanzas a mi Redentor. El nombre glorioso de nuestro Redentor levantemos la
canción sagrada. Ave Redentor, Ave, porque tú has mu**to por mí. Guía donde nuestro Redentor infantil yace. Mi querido Redentor y mi Señor. Toda la gloria, loas y honor A ti el Redentor y Rey. Nuestro bendito Redentor, antes de suspirar su tierno, último adiós.
Warfield citó al menos el doble de este número de himnos, y luego hizo lo mismo con los himnos que utilizaban la palabra rescate, la cual señaló que es casi sinónimo de redención.
Hoy en día, por supuesto, estas palabras no son tan queridas como entonces. Pero esto se debe a que son menos comprendidas y apreciadas, no a que la idea detrás de estas palabras
sea menos atractiva para los cristianos. Además, incluso si admitimos que han perdido al menos algo de su popularidad, son más adecuadas que muchas otras palabras para describir lo que ha sido hecho por nosotros para nuestra salvación.
Fundamentos de la fe cristiana. Pag 266-267
Bendiciones 🙏