15/12/2021
LOS DEMONIOS ESTAN EN TODAS PARTES
Es necesario recordar como cristianos, que el ministerio de Jesús sacudió las tinieblas. Que cuando predico en esta tierra, se manifestó expulsando demonios que atormentaban a personas.
No debemos mostrarnos indiferentes a esta gran expresión de amor de Jesús con el mundo. Pues consoló a muchos. Curo a enfermos. Reivindico vidas. Dignifico a los humillados. Pero esta gran obra de amor fue también a través de una gran confrontación contra satanás y sus huestes.
Hoy como en el ayer. Pues la biblia nos dice que Jesús es el mismo hoy y siempre. El escenario es el mismo. La maldad permea los corazones de los hombres y mujeres. Pero ahora está en nosotros como cristianos dar la batalla como Jesús. Esa lucha frontal contra los demonios.
En honor a nuestra fe. Es oportuno decir que los demonios actualmente están en todas partes. En los centros comerciales, cines, antros, canchas de fut bol, escuelas, hogares, estacionamientos, plazas públicas y demás lugares donde las personas conviven.
También los demonios habitan en los cultos mezquinos disfrazados de cristianos. Dice la biblia que cierta ocasión el maestro Jesús al ir a la sinagoga encontró un demonio. Pero también los demonios asechan los verdaderos templos cristianos. Pues nada les es más molesto que vivir bajo el amparo del altísimo. De Jehová.
Ello nos permite comprender porque a pesar de regalarle una sonrisa a una persona, esa misma persona, nos responde con un gesto de enfado. Porque a pesar de abrirle la puerta a alguien en una oficina para que pase. En un gesto claro de cordialidad. Dicha persona nos gruñe. Porque una persona puede odiarnos tanto sin conocernos. Sin haber cruzado con nosotros previamente una palabra.
Los demonios asechan a las personas .Las confrontan. .Las atormentan. Las aprisionan a sus perversos fines. Por ello son los crueles, los amargados, los envidiosos, los infieles, los aburridos, los embaucadores, asesinos, violadores, rateros y demás miserias humanas. Quienes encarnar el mal en sus cuerpos.
Como cristiano nunca olvides que las malas actitudes de las personas pueden ser la manifestación de un demonio en su cuerpo. Por ello Jesús nos enseño a llamar a cada demonio por su nombre para expulsarlo. Para reprenderlo en el nombre de Jesús. Es nuestro deber cuidarnos y cuidar al prójimo de los ataques demoniacos. Ataques siniestros y silenciosos, que todos los días buscan desestabilizar la vida de los individuos.