29/10/2024
Isaías 61:1
Reina-Valera 1960
El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.
En la ciencia de la salud, existen muchos tipos de vendajes. Todos aquellos vendajes tienen el poder de restablecer una lesión interna o externa.
La palabra “venda” siempre está ligada a una llaga, herida, dolor o fractura, y, cuando Dios nos anuncia desde Isaías 61:1 que nuestro salvador tendría el poder de vendar nuestros quebrantos, ¿especifica de donde serán? de nuestro corazón.
Nadie en el planeta tiene el poder de darle sanidad a los quebrantos de corazón, mucho menos, darle un vendaje a la parte dañada en nuestro ser.
Dios quiere vendar tu corazón a través de muchas cosas que nos enseña la palabra, una de ella es el amor, el perdón y aun la corrección. Deja que Jesús vende tus quebrantos.
Tener quebrantos no es malo; lo malo es que el quebranto tiende a la infección en tu mente, espíritu y peor, hasta reflejarlo en tu cuerpo. Muchos de esos quebrantos vienen de un hombre, una mujer, la sociedad, las experiencias en la vida y la iglesia no queda exenta de esas malas vivencias; Entender que el sanar de esos quebrantos es posible es motivo de alegría. Volverá aquel gozo que Dios mismo te quiere dar, aun mayor del que tenías.
Solo recuerda que todo vendaje en nuestros cuerpos, siempre traerá sanidad. Pero ¡no olvides que la manipulación de la herida es dolorosa! Sin embargo, al final, ¡sanadora!
¡que Dios te bendiga!