26/06/2024
El mismo Dios que los oceanos le obedecen y las montañas le temen es el mismo Dios que cuida de ti y de mí. Somos sus hijos y Él es un buen padre. Aun cuando las circunstancias quieran decirnos lo contrario, Él siempre estará a nuestro lado.
“Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?” Mateo 6:26