26/01/2022
El propósito de mi vida
“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los mu***os por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.” (Romanos 6:4)
Reflexión:
Conocer el propósito de nuestra vidas es un gran reto, es tema de muchos libros y estudios de vocación, es la gran incógnita a la que nos enfrentamos todos durante nuestra juventud y en la madurez nos preguntamos si hemos hecho lo que deberíamos haber hecho. Pablo nos hace un gran énfasis en el verdadero propósito de nuestra vida cristiana “Porque somos sepultados juntamente con él...a fin de que como Cristo resucitó de los mu***os... así también nosotros andemos en vida nueva.”
Entonces el gran propósito es andar en vida nueva.
“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los mu***os, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.” (Romanos 6:12-13).
Una vida nueva requiere de que nosotros no queramos mas andar en el pecado, que en arrepentimiento busquemos no volver más a nuestro pasado, porque “si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él” (Romanos 6:8).
La gran obra de Dios en Jesús no fue solamente en su muerte, lo es también en su resurrección, así que si andamos solo en su muerte, creemos que nuestros pecados han sido perdonados, ¿pero viviremos hoy en el Reino de Dios?, debemos vivir esa vida nueva que procede de la resurrección que tenemos en Cristo a ese nuevo hombre... porque: “Alguien podría decir que como ya no somos esclavos de la ley, sino que estamos al servicio del amor de Dios, podemos seguir pecando. Pero eso no es posible.” (Romano 6:15)BLS, entonces nuestro propósito en la vida es vivir esa vida nueva no sirviendo más al pecado, por lo tanto… no busquemos propósito solo en el hacer, sino en el ser, porque si nuestro propósito es firme en el ser, entonces el hacer será una obra completa, y si estamos en Cristo, todo lo que proceda de nosotros tendrá un propósito cristiano, es decir eterno, de otra manera siempre estaremos preguntándonos ¿estaré en el camino correcto?.
Oración.
“¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación.” (Salmo 24:3)
Señor mío, Padre mío, mi propósito eres tú, mi vida eres tú, quiero siempre tener un corazón sincero y hablarte y confesarte mi pecado como lo hacía David, quiere tener esa comunión contigo como la tenia Moisés, y creer en ti como lo hacía Abraham, pero quiero amarte desde el fondo de mi alma con todo mi ser tal y como soy, confesándote todo lo que conoces de mi, pero que quieres que en sinceridad te lo diga (confiésale todo), Padre mío quiero creer en tu resurrección como creo en tu muerte por mí, quiero creer en esa nueva vida que me das con esta nueva naturaleza, no porque mágicamente sea un hombre nuevo, sino porque ahora tu me guiaras a vivir esa nueva vida, porque tu estarás conmigo por siempre.
Amén.
Rhemana