21/07/2016
Qué clase de ORACIÓN debemos hacer
• 9 Jabes fue más ilustre que sus hermanos. Su madre le llamó Jabes, diciendo: “Porque lo di a luz con dolor.”
• 10 Y Jabes invocó al Dios de Israel diciendo: “¡Oh, si realmente me dieras bendición y ensancharas mi territorio, y tu mano es-tuviera conmigo y me libraras del mal, de modo que no tuviese dolor!” Y Dios le con-cedió lo que pidió (1 Cron.4: 9-10).
Introducción:
Si hay algo que en la vida del creyente debiera ser preocupante, es que clase de oraciones hacemos. ¿Son correctas y apegadas a la voluntad de Dios? A veces no recibimos lo que pedimos porque: PEDIMOS MAL.
La denominada ORACION DE JABES, llama mucho la atención por cómo fue dicha pero también sobre quien la hizo y si hubo respuesta.
1 CONOCIENDO A JABES
Jabes, según este pasaje fue un hombre especial, sobrepasando a sus mismos hermanos. 1 Crónicas lo denomina como el más ilustre, aunque no nos dice el porqué. Tenemos que pensar que él era un hombre ilustre porque oraba a Dios y aunque no nos dice cómo.
2 Él oraba a pesar de su nombre
Jabes, oraba a pesar de lo que significaba su nombre: Dolor. La Escritura no nos dice porque le pusieron ese nombre. ¿Su madre sufriría mucho cuando Jabes nacía? O cuando éste nació, alguna discapacidad hizo llorar a su mamá, no lo sabemos.
O Jabes mismo sufría como esa gran cantidad de niños que hoy sufren constantemente por alguna enfermedad. Lo único que sabemos que Jabes se sobrepuso a sus hermanos por el cómo llevaba su vida. Hay quienes piensan que Jabes era un hombre muy sabio. Y yo pienso lo mismo, porque uno que cree y ora a Dios es especial.
3 Jabes oraba y sabía lo que tenía que pedir.
A veces nuestras oraciones son torpes, les falta el peso de la fe verdadera. Porque muchas veces dejamos de orar porque estamos ocupados en otras cosas, no le damos un lugar especial a Dios en nuestras vidas. Que Dios tenga misericordia de nosotros por nuestra falta de dedicación al Señor.
4 Jabes oraba con intensidad y fe.
Jabes da por sentado que Dios le escucha: Y Jabes invocó al Dios de Israel diciendo: “¡Oh, si realmente me dieras bendición y ensancharas mi territorio, y tu mano estuviera conmigo y me libraras del mal, de modo que no tuviese dolor!”
5 Y Dios le concedió lo que pidió.
Una cosa es cierta no todo lo que pedimos será contestado aunque todo lo que pedimos será escuchado. Jabes es especial es ejemplo como el único hombre que llena ciertas cualidades para que Dios conteste sus peticiones aunque parezca absurdo. Podemos añadir que es muy probable que Dios le quitó el dolor en su totalidad e incluyendo las causas del mismo.
Reflexión final:
Que la oración no se convierta en una competencia, ni tampoco que la oración sea un pretexto, sólo oremos por el gusto de platicar y charlar con nuestro Señor. Si lo hacemos, nuestros tiempos de devocional se convertirán en una real aventura de caminar con Dios.
OREMOS…