24/12/2025
CELEBRANDO AL ESTILO PAGANO
Esta imagen describe apropiadamente la naturaleza del ser humano en su estado caído, describe un cuadro trágico, describe el desenfreno total, es un despliegue donde la esclavitud del pecado exhibe su conquista.
Generaciones enteras están atrapados allí, niños son arrastrados a ese modelo de esclavitud, esa es la condición de toda persona nacida bajo Adán. Por naturaleza, la raza humana odia la luz porque la luz lo que hace es exponerle, deja al descubierto exactamente lo que el hombre es:
Jn 3:20 «Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean descubiertas»
La ocasión que debería ser la celebración de que el Emmanuel Dios con nosotros vino a este mundo para entregar su vida en rescate por muchos en la cruz, se torna en muchos de los casos en el desenfreno que aman, la biblia lo dice así:
Ef 2:2 …. siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
La pregunta es; ¿Por qué no centra su festejo en el significado de la natividad? ¿En entender y reflexionar quien es Emmanuel Dios con nosotros? ¿En entender quien es Jesús en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento? ¿Por qué no?
Porque el hombre no está simplemente dañado, sino que él esta espiritualmente mu**to. ¿A que nos entrega esto? A que el hombre no necesita una mejora, el hombre natural esta espiritualmente mu**to.
¿Cómo ejemplificamos esto?
Un cadáver no siente, hagas lo que le hagas no siente nada, así es precisamente un hombre que aunque está vivo físicamente está espiritualmente mu**to, no siente el peso de sus pecados, aunque estos sean una pesada carga que lo empuja al abismo del in****no junto con sus hijos, el hombre mu**to viene siendo un extraño a la vida piadosa, insensible a la vida de Cristo, esta entregado a un sentido réprobo, de modo que no siente el peso y la carga de todos sus pecados, no tiene temor de Dios.
El corazón humano no se dirige hacia Cristo, al contrario huye de Él.
Por eso tolera falsas versiones de Jesús, esto es las versiones que se ajusten a sus preferencias, un tipo de Jesús que bendice el moralismo pero tolera el pecado, una versión que afirme el orgullo y que no pide nada a cambio, prácticamente lo que quiere es un ídolo.
Pero el Cristo de las Escrituras que es santo, soberano, crucificado, resucitado, que regresa en gloria y que es REY, no lo quiere porque es ofensivo, el hombre natural no quiere al Jesús bíblico.
Pablo escribe sin vacilar:
1 Cor 2:14 «El hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son locura»
El hombre natural rechaza el evangelio bíblico no porque el mensaje no sea claro, sino porque no lo quiere, rechaza al evangelio, lo rechaza intelectualmente, y lo resiste moralmente.
El hombre natural, aunque use perfume caro o vista bien u ostente un buen título, está en la completa miseria en la que cayo toda la humanidad, y por ende no puede a través de ningún truco tener o lograr comunión con Dios, y no solo eso, sino que está bajo su ira y maldición, y por lo tanto es susceptible de todas las miserias de esta vida, de la muerte misma y de los dolores del in****no para siempre:
1 Cor 6:9-12 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.
El verdadero evangelio no adula, no se puede negociar, no apela al sentido de dignidad del hombre, aplasta el orgullo dejando en claro que no somos buenas personas, sino que nos dice la verdad y esto es que somos pecadores mu**tos que necesitan la resurrección.
Navidad no es para el desenfreno, Navidad es reconocer a una persona que nos fue nacida pero que también nos fue dada para poder salvarnos de la terrible condición en la que nos encontrábamos:
Gal 4:4 Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, 5 para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. 6 Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! 7 Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
Gracias Señor por darnos a Cristo y mas aun por darnos la Gracia por la cual nos has dado también fe y arrepentimiento, esa capacidad de depositar toda nuestra confianza en Cristo.
!Feliz Navidad!
Ps. Armando Salvatierra.