24/08/2026
Hoy, 24 de agosto, celebramos a San Bartolomé, Apóstol, identificado en los evangelios como Natanael, fue uno de los doce apóstoles elegidos directamente por Jesucristo. Era originario de Caná de Galilea y fue presentado a Jesús por mediación del apóstol San Felipe. Al conocerlo, el Señor pronunció sobre él una frase memorable: «Ahí tienen a un verdadero israelita, en quien no hay doblez» (Jn 1, 47).
Tras la Resurrección del Señor y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, Bartolomé dedicó su vida a predicar el Evangelio en diversas regiones de Oriente, extendiendo el mensaje de salvación principalmente por la India y Armenia. Fue precisamente en Armenia donde logró la conversión de numerosas almas, incluyendo miembros de la realeza local.
Debido a su fiel testimonio e inquebrantable fe, sufrió el martirio por orden del rey Astiages. Según la tradición de la Iglesia, fue desollado vivo y posteriormente decapitado, entregando su vida como testigo supremo de su amor por Cristo.
La vida de San Bartolomé nos deja tres enseñanzas fundamentales: La sinceridad de corazón: Jesús destacó de él la ausencia de falsedad. Estamos llamados a ser cristianos transparentes, auténticos y genuinos en nuestra fe y en nuestro trato comunitario.
Docilidad al llamado: Su apertura para ir al encuentro de Jesús cuando Felipe lo invitó nos enseña a mantener un corazón dispuesto a las sorpresas del Espíritu Santo.
Valentía evangelizadora: Nos inspira a llevar la Buena Nueva sin miedo a las adversidades, recordando que el verdadero discípulo permanece fiel hasta el final.
Oración: Señor Dios nuestro, afianza en nosotros aquella fe con la que San Bartolomé, tu apóstol, se unió sinceramente a tu Hijo, y haz que, por sus ruegos, tu Iglesia sea para todas las gentes instrumento de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.