Parroquia de San Isidro Labrador

Parroquia de San Isidro Labrador Parroquia de san Isidro labrador, Presbítero Maestro Elíseo Lucas Coronel Párroco. Parroquia FUNDADA el Día18 de Junio de 1973. Guzmán, Jalisco (1972-1977).

En el Obispado de Don Leobardo Viera Contraerás primer obispo de la Diócesis de CD.

Evangelio† Lectura del santo Evangelio según san Juan (20, 19-23)Gloria a ti, Señor.Al anochecer del día de la resurrecc...
23/05/2026

Evangelio† Lectura del santo Evangelio según san Juan (20, 19-23)
Gloria a ti, Señor.Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

22/05/2026

🔥 SEMANA INTERNACIONAL DE ORACIÓN Y SOLIDARIDAD
CON LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS 🌍✝️

La Parroquia de Parroquia de San Isidro Labrador será sede de un acontecimiento de carácter internacional que nos invita no solo a mirar el sufrimiento de miles de cristianos en el mundo… sino a unirnos espiritualmente a ellos con oración, fe y solidaridad. 🙏

Durante esta semana especial contaremos con la presencia de invitados internacionales que compartirán testimonios reales de persecución, guerra, dolor y esperanza vividos por nuestros hermanos cristianos en Medio Oriente y África.

🌎 Desde Alepo, Siria, nos acompañará
Mons. Antoine Chahda
quien ha sido testigo del sufrimiento de la Iglesia en una de las regiones más golpeadas por la violencia y la intolerancia religiosa.

Asimismo, escucharemos el impactante testimonio de
Dominik Kustra
sobre el calvario que viven miles de cristianos en Nigeria.

📅 Programa:

🔴 Lunes 1 de junio – 7:00 PM
Eucaristía y Testimonio Internacional
con Mons. Antoine Chahda.

🔴 Jueves 4 de junio – 7:00 PM
Hora Santa por los Cristianos Perseguidos.

🔴 Domingo 7 de junio
Testimonio especial en misas dominicales:
“El calvario de los cristianos en Nigeria”.

🙏 En tiempos donde muchos viven su fe en silencio por miedo, violencia o persecución, esta semana será una oportunidad para abrir el corazón, fortalecer nuestra fe y recordar que la Iglesia sigue viva incluso en medio del sufrimiento.

🤝 Evento organizado con el apoyo de
Ayuda a la Iglesia Necesitada México,
los Caballeros Católicos , los caballeros de Colón consejo 3338 San José de Zapotlán y la comunidad parroquial de San Isidro Labrador.

📍 Parroquia de San Isidro Labrador
Ciudad Guzmán, Jalisco.

✨ Porque una Iglesia que ora unida, jamás será vencida.

“25 años caminando con Cristo y con su pueblo”Hablar del Padre Eliseo no es solamente hablar de un sacerdote. Es hablar ...
20/05/2026

“25 años caminando con Cristo y con su pueblo”
Hablar del Padre Eliseo no es solamente hablar de un sacerdote. Es hablar de un hombre que dejó su tierra, sus comodidades, sus sueños personales y hasta parte de su corazón para responder a una voz que escuchó desde niño: “Ven y sígueme”.
Nació el 12 de marzo de 1967 en la ciudad de Guadalajara, aunque sus raíces vienen profundamente de Atoyac, Jalisco. Es el cuarto de diez hermanos, formado en una familia sencilla, trabajadora y profundamente creyente.
Su infancia y juventud transcurrieron entre escuelas de Guadalajara: la primaria en la José Clemente Orozco, la secundaria en la Anexa a la Normal Superior y la preparatoria en la Preparatoria Número Uno. En aquellos años también estudió contabilidad privada y programación, imaginando quizá una vida distinta. Quería ser agrónomo… o tal vez abogado. Pero Dios tenía otros planes.
Desde niño sintió el llamado sacerdotal. Primero en la primaria, luego en la secundaria y más tarde al terminar la preparatoria. Pero el momento decisivo llegó a través de un sueño: escuchaba una voz insistente que le decía: “Ven… sígueme”. Tiempo después, al entrar a una misa en Zapopan, vio exactamente la misma imagen de Cristo que aparecía en aquel sueño. Ahí comprendió que no era casualidad. Era Cristo llamándolo.
Su ingreso al seminario comenzó casi providencialmente, cuando un obispo lo encontró en un camión y le preguntó si quería entrar al seminario. Él ni siquiera sabía bien qué era aquello. Pero aceptó conocerlo. Y desde entonces inició un largo camino de formación que duraría quince años. Ingresó al Seminario Menor de Guadalajara en 1987 para realizar el curso de nivelación, continuando posteriormente sus estudios filosóficos y teológicos en el Seminario Mayor de Guadalajara entre 1988 y 1993.
En 1994 hizo una pausa en el seminario y prestó servicio en la administración del Hospital Santa María Chapalita en Guadalajara, experiencia que fortaleció todavía más su sensibilidad humana y su cercanía con quienes sufren.
Más tarde viajó a los Estados Unidos y descubrió allá la enorme necesidad de sacerdotes para atender a migrantes, familias trabajadoras y comunidades multiculturales. En 1995 llegó a California para servir como seminarista en la parroquia de Guadalupe en chino, California. Aquello transformó profundamente su vocación.
Pero hay un detalle que marcó para siempre su historia sacerdotal y que él mismo reconoce como un signo evidente de la Providencia de Dios. Su permanencia en el seminario fue posible gracias a una ayuda altruista proveniente de Alemania, una donación destinada al apoyo de vocaciones sacerdotales y que, de manera inesperada, le fue asignada precisamente a él.
En momentos donde las dificultades económicas podían haber detenido su formación, aquella ayuda llegó como respuesta a sus necesidades y dudas. Más que un simple apoyo material, el Padre Eliseo siempre ha visto ese gesto como una confirmación de que Dios sostenía su vocación incluso a través de personas lejanas, desconocidas y generosas. Desde entonces comprendió que la Iglesia también se construye por medio de manos silenciosas que ayudan a otros a llevar esperanza al mundo.
En 1996 se integró oficialmente a la Diócesis de San Bernardino, California, donde volvió a realizar sus estudios teológicos completamente en inglés en Assumption Seminary y en la Oblate School of Theology, en San Antonio.
El 12 de noviembre del año 2000 fue ordenado diácono en la parroquia de San Lucas, en San Antonio, Texas, por el obispo auxiliar Thomas J. Flanagan. Ese mismo año destacó como uno de los mejores estudiantes del Seminario de la Asunción y organizó un importante evento de recaudación llamado “Pollo Feast”, logrando reunir en un solo día 45 mil dólares para el seminario mayor, lo que lo llevó a convertirse en diácono líder de formación dentro del seminario.
El 4 de mayo de 2001 obtuvo el grado de Maestría en Divinidad y Teología en la Oblate School of Theology de San Antonio, Texas. Finalmente, el 19 de mayo de 2001 fue ordenado sacerdote para la Diócesis de San Bernardino en la Catedral de Nuestra Señora del Rosario, siendo el único sacerdote ordenado ese año.
Su primera misión fue en la parroquia de Santa Marta, en Murrieta, California, una comunidad formada por anglosajones, filipinos e hispanos. Ahí nació no solamente su amor por construir templos, sino por construir comunidades vivas, humanas y fraternas. Su presencia fue clave en la recaudación de fondos para la construcción parroquial y se convirtió en puente de comunicación y unidad entre las culturas hispana, filipina y anglosajona.
Entre 2002 y 2004 fue invitado por el obispo Gerald Barnes a formar parte de la primera comisión diocesana de ayuda para padres con hijos e hijas con atracción hacia personas del mismo s**o, ministerio creado debido al dolor y los suicidios que vivían muchas familias. También colaboró en la organización de los 25 años de la Diócesis de San Bernardino, especialmente en el área litúrgica.
En 2003 fue portavoz de una importante marcha a favor de una reforma migratoria en San Bernardino, California, reafirmando desde entonces su compromiso con los migrantes y las comunidades más vulnerables.
En 2004 fue trasladado a la parroquia Santa Catalina de Siena en Rialto, California, donde impulsó programas de formación ministerial y consejos pastorales en una comunidad bilingüe. Ese mismo año fue elegido vicepresidente del Consejo Presbiteral de la Diócesis de San Bernardino, convirtiéndose en el primer sacerdote mexicano-hispano en ocupar ese cargo en la historia de la diócesis.
Entre 2005 y 2008 fue cofundador de la Casa de la Divina Misericordia, ministerio provida establecido entre Rialto, California y Tecate, México. Asimismo, fue representante de sacerdotes hispanos ante el consejo presbiteral y promotor del diálogo entre sacerdotes diocesanos y religiosos.
Fue también durante su ministerio en California donde vivió una de las experiencias más duras y significativas de su sacerdocio en la comunidad de Mecca, California, considerada una de las ciudades más pobres de California y una de las más pobres de Estados Unidos. En julio de 2006 fue enviado al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, comunidad integrada principalmente por agricultores migrantes, familias hispanas y personas sin documentos legales.
En septiembre de ese mismo año colapsó el techo del santuario guadalupano que albergaba a cientos de personas. Lejos de abandonar a su pueblo, el Padre Eliseo comenzó a celebrar la Eucaristía en el estacionamiento parroquial mientras luchaban por reunir los fondos necesarios para construir un nuevo santuario, salones y oficinas parroquiales.
Las condiciones eran extremas. Bajo temperaturas superiores a los 120 grados Fahrenheit, muchas personas llegaban incluso a desmayarse durante las celebraciones litúrgicas. Se organizaron cursos de primeros auxilios y CPR para voluntarios debido a la constante necesidad de auxiliar a los fieles. Durante el invierno, los fuertes vientos y las tormentas de arena golpeaban aquella estructura improvisada en medio del desierto californiano.
La comunidad estaba integrada principalmente por trabajadores agrícolas migrantes, familias latinas de escasos recursos e indígenas purépechas provenientes de Michoacán. En una región donde muchas familias sobrevivían con ingresos menores a diez mil dólares al año y donde el promedio de ofrenda apenas alcanzaba tres dólares por semana, el Padre Eliseo impulsó una campaña de recaudación que parecía imposible.
Poco a poco comenzaron a llegar pequeñas aportaciones: monedas, ventas de comida, trabajo comunitario y donaciones humildes. Una mujer incluso llevó una bolsa de dátiles diciéndole:
“Padre Lucas, no tengo dinero. Venda estos dátiles y use el dinero para construir la iglesia”.
Aquella fe sencilla y generosa logró reunir en aproximadamente dos años más de un millón doscientos mil dólares para la construcción del nuevo Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
El nuevo templo fue levantado gracias al sacrificio y amor de la misma comunidad: muchos candiles fueron fabricados artesanalmente por los propios feligreses, piezas litúrgicas fueron donadas y hasta el altar de granito llegó como una contribución solidaria. Aquella experiencia marcó profundamente la vida sacerdotal del Padre Eliseo, quien comprendió que los templos más importantes no se construyen únicamente con concreto, sino con fe, sacrificio y esperanza del pueblo de Dios.
En 2007 fue nombrado por votación unánime Vicario Foráneo del Bajo Desierto, convirtiéndose en el primer sacerdote mexicano en ocupar dicho cargo. También fue reelegido como vicepresidente del Consejo Presbiteral.
En 2008 fue invitado como conferencista a la conferencia fiscal anual con el tema “Ser una parroquia eficaz en tiempos de crisis”, compartiendo sus experiencias administrativas y pastorales tanto en inglés como en español ante sacerdotes y equipos parroquiales de toda la diócesis.
Ese mismo año participó en programas de Univisión y Telemundo como “La Mecca de la Pobreza” y “Los Campesinos Jornaleros y Migrantes del Valle de Coachella”. También colaboró en radio y televisión católica en programas como “Creciendo y Viviendo en la Fe” y “El Sembrador”.
Además, impulsó la fundación de los Caballeros de Colón en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, siendo fundador del Consejo Santuario de Guadalupe 14,375 el 11 de septiembre de 2007.
En el año sacerdotal 2009 fue reconocido por medios de comunicación como Ciudadano del Año, distinción respaldada por Telemundo, Univisión y la prensa hispana, así como por la propia Diócesis de San Bernardino.
En 2011 tomó un año sabático en Guadalajara por motivos de salud. Posteriormente inició experiencia pastoral en la Diócesis de Ciudad Guzmán como vicario parroquial en San Juan Evangelista de Atoyac, Jalisco. En 2014 recibió oficialmente la incardinación a la Diócesis de Ciudad Guzmán.
En 2015 obtuvo formación como coach internacional, escritor y conferencista por la Universidad de la Felicidad en coordinación con la Universidad Autónoma de Guadalajara. En 2016 fue nombrado colaborador y comunicólogo en Canal 4 Zapotlán y en el Grupo Informativo Zer.
En agosto de 2018 fue nombrado párroco de la Parroquia de San Isidro Labrador. Desde entonces, su vida quedó profundamente unida a esta comunidad.
Bajo su guía pastoral, San Isidro cambió profundamente su fisonomía espiritual, humana y material. Uno de los cambios más significativos fue la institución de las Horas Santas cada jueves, donde el templo comenzó literalmente a desbordarse de fieles que buscaban sanar, llorar, agradecer y reencontrarse de la mano de Cristo expuesto en el Santísimo Sacramento. Aquellas noches de adoración transformaron la vida espiritual de innumerables personas y devolvieron esperanza a familias enteras.
La parroquia dejó de ser solamente un templo para convertirse en una verdadera comunidad viva. Más de cincuenta y dos grupos parroquiales encontraron cobijo, identidad y servicio bajo su acompañamiento pastoral. Movimientos, ministerios y apostolados crecieron alrededor de una espiritualidad profundamente mariana y eucarística que hoy distingue a San Isidro Labrador.
A ello se suma una de las obras espirituales más profundas impulsadas durante su ministerio: la construcción de la Capilla de Adoración al Santísimo Sacramento, convertida hoy en el verdadero corazón espiritual de la parroquia. Más que una construcción material, aquel espacio abrió paso a una nueva vida de oración, silencio, reconciliación y encuentro personal con Cristo Eucaristía.
Ahí comenzaron a surgir grupos de ayuda espiritual, espacios de escucha, consejería y acompañamiento humano para personas heridas, familias en crisis y fieles que buscaban nuevamente sentido para sus vidas. Poco a poco empezaron a verse hombres rezando el Santo Rosario con profunda devoción, los Caballeros Católicos fortaleciendo su fe y servicio, mujeres cubriendo su cabeza con velo durante las misas dominicales como signo de reverencia y amor a Dios, fieles profundamente entregadas a la imagen de Santa María de Guadalupe como las Damas del Tepeyac, adoradores permanentes comprometidos día y noche, miembros del Camino Neocatecumenal entregados a la evangelización y jóvenes llenos de vitalidad que encontraron en la Iglesia un lugar auténtico de pertenencia, identidad y encuentro con Dios, conocidos cariñosamente como los chicos de “Búsqueda”.
Comenzaron también a florecer grupos numerosos que proclamaban con alegría: “¡Sí pude!”, hombres y mujeres que encontraron fortaleza para levantarse de sus heridas, vencer adicciones, reconstruir matrimonios y volver a creer en ellos mismos a través de Dios. La Renovación Carismática llenó el templo de oración, canto y alabanza, viendo a hombres, mujeres y niños adorando juntos al Señor con alegría y fervor.
Renacieron los encuentros matrimoniales y los encuentros familiares cristianos; surgieron coros juveniles renovados y otros se fortalecieron creciendo no solamente en número, sino también en espiritualidad y entrega, como el querido coro de los “Querubines”, que con sus voces devolvió ternura, alegría y esperanza a la vida litúrgica de la parroquia.
Se consolidó también un valiente, alegre y nutrido grupo de monaguillos que, con su espontaneidad y carisma, hoy incluso se han vuelto virales en TikTok, acercando la fe a nuevas generaciones.
La vida parroquial se fortaleció además con un imponente grupo de liturgia, ministros extraordinarios de la comunión, catequistas, proclamadores de la Palabra, mujeres organizadas sanando juntas sus heridas, Caballeros de Colón comprometidos con el servicio, catequesis prebautismales y prematrimoniales, jóvenes de renovación, grupos de catecúmenos y la formación de diáconos permanentes.
También surgieron grupos de ecología y organización logística, integrados por personas comprometidas no solamente con el cuidado de la parroquia, sino con el servicio silencioso y constante detrás de cada actividad, celebración y evento comunitario, mostrando que incluso las tareas más sencillas pueden convertirse en una forma de evangelizar y servir a Dios.
La parroquia abrió también espacios concretos de ayuda y misericordia cristiana mediante Cáritas, Ángeles de la Misericordia y grupos de apoyo al templo. Se fortaleció la atención al migrante con desayunos comunitarios, apoyo humano y acompañamiento espiritual. Asimismo, surgieron iniciativas como la Casa del Migrante de la Tía Pina en Pastor de Arriba y la Casa del Migrante Santo Toribio Romo en Ventana Chata, reflejando el profundo compromiso de la comunidad con quienes viven lejos de su hogar o atraviesan necesidad.
Se integraron además importantes ministerios y equipos de servicio que dieron solidez humana, administrativa y material al crecimiento de la parroquia. Surgieron áreas de Salud y Nutrición, “Enfermeras en Acción por Cristo” y equipos de consejería pastoral integrados incluso por tanatólogos y psicólogos que comenzaron a acompañar emocional y espiritualmente a muchas familias, demostrando que la Iglesia también puede sanar heridas del alma y sostener corazones quebrantados.
Pero también se consolidó un fuerte y comprometido equipo de finanzas, contabilidad y construcción, integrado por hombres y mujeres que, con transparencia, organización, sacrificio y amor por su parroquia, hicieron posible el crecimiento material de San Isidro. Gracias a ese trabajo silencioso y constante pudieron realizarse numerosas obras, mejoras y proyectos pastorales que hoy dan vida y dignidad a la comunidad.
Los ministros extraordinarios de la comunión llevaron a Cristo Eucaristía hasta los hogares de quienes ya no podían acudir al templo, haciendo presente la cercanía de Dios entre enfermos, ancianos y personas olvidadas. Los Tarsicios, con su entrega silenciosa y amor al Santísimo, junto a los incesantes adoradores, fortalecieron todavía más la vida eucarística de la parroquia, convirtiendo a San Isidro en una comunidad profundamente enamorada de Jesús Sacramentado.
Así, poco a poco, San Isidro fue consolidándose como una parroquia viva, organizada, profundamente evangelizadora y llena de comunidad, donde cada grupo, cada ministerio y cada persona encontró un lugar para servir, sanar y encontrarse con Dios.
La adoración eucarística transformó el rostro espiritual de San Isidro. Lo que antes era solamente una parroquia activa comenzó a convertirse en una comunidad profundamente contemplativa, evangelizadora y enamorada de Cristo presente en la Eucaristía.
Su sacerdocio también se ha caracterizado por la cercanía con el migrante, con el pobre y con quien menos tiene. A través de múltiples acciones de caridad y servicio, la parroquia ha brindado alimento, abrigo, escucha y dignidad a personas necesitadas, haciendo visible una Iglesia cercana a los que sufren.
Entre las obras materiales más significativas destaca también la transformación de lo que antiguamente era una simple bodega en un espacio de paz, oración y descanso: las criptas parroquiales. Un lugar profundamente digno y espiritual donde hoy también descansa su madre, a quien el propio Padre Eliseo recuerda constantemente como ese sostén silencioso que aún lo acompaña con amor, consejos y hasta “regaños” desde la eternidad.
Durante su ministerio en San Isidro también se emprendieron importantes obras materiales y espirituales que han ido transformando el rostro de la parroquia. Su primera gran obra fue la instalación de la campana monumental del templo; después vinieron la renovación del piso, la colocación del barandal de protección parroquial, la construcción de nuevos salones para la formación de laicos y espacios pastorales, así como el impulso, lento pero firme, de la nueva fachada del templo, realizada con paciencia, visión y profundo amor por la casa de Dios.
A la par de estas obras, fortaleció diversas devociones que han dado identidad espiritual a la comunidad, como la Divina Providencia, Santa María Desatadora de Nudos, San José Sánchez del Río y la Cruz del Apostolado, que llegó a San Isidro acompañada de reliquias vinculadas a las astillas de la Cruz de Cristo.
También impulsó profundamente la devoción al Cristo de la Humildad, una de las expresiones de fe más queridas por la comunidad. Cada año, después del Miércoles de Ceniza, esta venerada imagen desciende de su altar para ser acercada al pueblo, permitiendo que los fieles puedan venerarla de cerca, limpiarla y purificarla con sus propias manos en un gesto profundamente espiritual y conmovedor. Ese momento se ha convertido en una experiencia de humildad, reconciliación y encuentro con Cristo sufriente, donde hombres, mujeres, jóvenes y ancianos se acercan no solamente a una imagen, sino al misterio de un Dios cercano que se deja tocar por su pueblo.
Su labor pastoral también se extendió más allá del templo parroquial, impulsando la renovación de la capilla de Atequizayán y de la capilla de Santa Elena. Asimismo, mostró siempre un profundo espíritu de solidaridad con otras comunidades, colaborando incluso con la donación para las campanas del templo del Espíritu Santo. Todo ello confirma que su misión no ha sido solamente conservar lo recibido, sino embellecerlo, fortalecerlo y convertir cada espacio en un lugar digno para el encuentro con Dios.
Y este año, dentro de sus Bodas de Plata Sacerdotales, la comunidad vivió otro momento histórico con la entronización de la reliquia de primer grado de San Isidro Labrador, patrono de la parroquia, fortaleciendo aún más la identidad espiritual y devocional de toda la comunidad.
A lo largo de estos años, la parroquia también se ha convertido en un importante centro de evangelización y formación, recibiendo decenas de conferencias, encuentros y ponentes de talla internacional, consolidando a San Isidro como una comunidad activa, viva y profundamente comprometida con la fe.
Hoy habla de su gente como “sus hijos y sus hijas”. Y quienes lo conocen saben que no solamente ha levantado construcciones materiales, sino que ha transformado espiritualmente a toda una comunidad. Bajo su guía, San Isidro dejó de ser únicamente un templo para convertirse en una comunidad viva, activa, profundamente mariana y eucarística.
Su mayor anhelo no es solamente terminar proyectos o edificios. Su sueño verdadero es que San Isidro sea una comunidad santa, una comunidad que viva auténticamente el Evangelio.
Y quizá una de las partes más profundas de su historia es el amor inmenso hacia sus padres. Hablar de su madre —hoy ya fallecida— le sigue quebrando la voz. Reconoce que tanto ella como su padre fueron su bastón, su sostén y su refugio en los momentos más difíciles. Fueron quienes oraron, esperaron y sostuvieron su vocación aun en medio de las incertidumbres.
Hoy, en sus Bodas de Plata Sacerdotales, el Padre Eliseo no celebra únicamente 25 años de ministerio. Celebra una vida entregada. Una vida marcada por la fe, el servicio, la migración, el sacrificio, la alegría y el amor profundo por Cristo y por su pueblo.
“Hay hombres que pasan por el mundo… y hay hombres que Dios decide dejar para siempre en el corazón de su pueblo.
Hace 25 años, un joven sacerdote dijo sí a Cristo sin imaginar cuántas vidas iba a tocar, cuántas lágrimas iba a secar y cuántos corazones iba a levantar con sus propias manos.
Padre Eliseo… gracias.
Gracias por quedarse cuando quizá el cansancio era grande.
Gracias por seguir sonriendo aun cuando también le tocó llorar en silencio.
Gracias por abrir las puertas de la Iglesia para todos: para el pobre, para el migrante, para el joven perdido, para el enfermo, para quien ya no tenía esperanza.
Gracias por enseñarnos a amar la Eucaristía, a volver a María y a descubrir que Dios sigue vivo entre nosotros.
Usted no solamente renovó un templo…
renovó la fe de muchísimas familias.
No solamente levantó paredes…
levantó almas.
No solamente formó grupos…
formó corazones para Cristo.
Hoy esta comunidad no tiene palabras suficientes para agradecerle. Porque detrás de cada Hora Santa, de cada Rosario, de cada confesión, de cada consejo, de cada abrazo y de cada misa… hay una vida entera entregada por amor a Dios y a su pueblo.
Y quizá lo más hermoso de todo es que nunca caminó delante de nosotros como alguien lejano…
caminó entre nosotros como un padre.
Hoy San Isidro no solamente celebra a un sacerdote.
Hoy San Isidro abraza a un hombre que ya es parte de la historia, de la fe y de la vida de este pueblo.
Que Dios le devuelva en bendiciones todo lo que usted sembró con amor durante estos 25 años.
Y que cuando sus fuerzas se cansen, sea Cristo mismo quien le diga al oído:
“Valió la pena… porque nunca dejaste solo a mi pueblo.”
Gracias por tanto, Padre Eliseo.
Esta siempre será su casa… y nosotros siempre seremos su familia.”
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19/05/2026

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Cuatro Televisión felicita al Pbro. Eliseo Lucas Coronel por sus 25 años de vida sacerdotal

La familia de Cuatro Televisión felicita con profundo respeto y gratitud al Presbítero Eliseo Lucas Coronel, al celebrar sus 25 años de vida sacerdotal.

Reconocemos una trayectoria marcada por la fe, el servicio, la entrega y el amor a Dios y a su comunidad. Veinticinco años de vocación, de palabra, de oración y de cercanía con quienes han encontrado en su ministerio una guía espiritual.

De manera muy especial, agradecemos al Padre Eliseo por caminar junto a nosotros durante más de 12 años, evangelizando a través de la señal de Cuatro Televisión y llevando un mensaje de esperanza, fe y unión a tantas familias desde sus hogares.

Por este motivo, invitamos a toda la comunidad a unirse a la Eucaristía de acción de gracias por sus 25 años de vida sacerdotal, que se transmitirá en vivo hoy a las 5:00 de la tarde a través de Cuatro Televisión.

Nos unimos con alegría a esta celebración, pidiendo a Dios que siga bendiciendo su vida, fortaleciendo su vocación y acompañando su ministerio.

Felicidades, Padre Eliseo Lucas Coronel.
Con aprecio y gratitud,
la familia de Cuatro Televisión.

19/05/2026
Lectura del santo Evangelio según San Mateo (28, 16-20)Gloria a ti, Señor.En aquel tiempo, los once discípulos se fueron...
17/05/2026

Lectura del santo Evangelio según San Mateo (28, 16-20)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea y subieron al monte en el que Jesús los había citado. Al ver a Jesús, se postraron, aunque algunos titubeaban. Entonces, Jesús se acercó a ellos y les dijo: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado; y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”. Palabra del Señor

Dirección

Avenida José Vasconcelos # 7
Ciudad Guzmán
49050

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