16/04/2026
Los Dogmas de la Virgen María
La Iglesia no habla de María por devoción sentimental, sino por verdades reveladas por Dios, que nos ayudan a comprender mejor el misterio de Cristo y el plan de salvación.
Los dogmas marianos son cuatro, y cada uno nos revela quién es María… y también quién es Jesús.
María, Madre de Dios (Theotokos)
Desde el Concilio de Éfeso (año 431), la Iglesia proclama que María es verdaderamente Madre de Dios, porque el Hijo que llevó en su vientre no es solo hombre, sino Dios hecho carne.
Defender este dogma es afirmar que Jesús es una sola Persona divina.
La Virginidad Perpetua de María
La Iglesia enseña que María fue virgen antes, durante y después del parto.
No se trata solo de un hecho físico, sino de una realidad espiritual: María pertenece totalmente a Dios, con un corazón indiviso.
La Inmaculada Concepción
Proclamado en 1854, este dogma afirma que María fue preservada del pecado original desde el primer instante de su concepción, por los méritos de Cristo.
Dios la preparó como una morada pura para su Hijo.
La Asunción de María
Proclamado en 1950, enseña que María fue llevada al cielo en cuerpo y alma, participando plenamente en la gloria de Cristo.
Ella ya vive lo que nosotros esperamos alcanzar.
¿Por qué esto es importante?
Porque María no es el centro…
pero nos lleva directamente al centro: Cristo.
Cada dogma:
• Defiende una verdad sobre Jesús
• Revela el amor de Dios en su plan perfecto
• Nos muestra en María un modelo de fe, pureza y entrega
Hoy mírala así:
No como alguien lejana,
sino como una Madre que ya llegó a la meta
y nos toma de la mano para guiarnos hacia su Hijo.
Honrar a María no nos aleja de Dios,
nos acerca más a Él.