Símbolo de identidad humana y unidad en la fe católica; para 1804 ya existía una capilla dedicada a la Santa Cruz, que según la tradición oral estuvo situada en el cerrito de "La Tecolotera" cercana al cementerio viejo, que también se encontraba en la falda del mismo cerrito, viendo hacia el oriente en donde el antiguo Cihuatlán estaba asentado, es decir, el cauce actual del río. En 1861, la Mitra
de Guadalajara, concede licencia para cambiar el cementerio y levantar una capilla a La Purísima, labor que inicia el señor cura de Cihuatlán, Rafael N. Murguía, el 14 de abril de 1867, en el lugar que actualmente ocupa la Parroquia. Es de suponer que el edificio de la capilla, una vez terminado, no haya tenido grandes modificaciones, sino hasta 1884, ya que el 8 de mayo de ese año por decreto del Obispado de Colima, la antigua capilla es elevada a la categoría de Vicaría, es decir, contaría con sacerdote residente. Los avances logrados a partir de esa fecha en la ampliación del templo y la construcción de las nuevas instalaciones necesarias como: curato, casa parroquial, etc., se vinieron abajo por efectos del terremoto de 1904. Cuando menos en dos inventarios de los bienes de la Vicaría, entre 1905 y 1916, la relación se inicia con: "Un Templo en ruinas". Fue hasta este último año cuando se acomete la construcción del nuevo templo. Muchos vicarios aportaron su trabajo para la obra pero fue el señor cura Santiago V. Chávez, a partir de 1932, el que sobre las ruinas dejadas por el "temblor grande" del 3 de junio de 1932, retoma la tarea e inicia la construcción del actual templo. Bajo su vigencia se erige en Parroquia por Decreto del Cuarto Obispo de Colima, señor José Amador Velasco, dado en Colima el 3 de octubre de 1940; inaugurándose el día 10 de diciembre del mismo año. También con él se inauguró el reloj el día 2 de mayo de 1944. A la muerte del señor cura Chávez, tocó ampliar el templo y mejorar las instalaciones adyacentes al Padre Pascual Rodríguez, quien dejó la iglesia como se conservó hasta antes del terremoto del 9 de octubre de 1995, a lo cual posteriormente el sr. Cura Perfecto Glez. se hizo cargo de la reconstrucción del mismo.