Ministerio Sabiduria Activa

Ministerio Sabiduria Activa Servir y compartir el camino que dejó nuestro señor Jesucristo es nuestra misión Atendemos vía mensaje o telefónicamente

24/04/2026

La tabla Ouija ha sido, durante más de un siglo, un objeto envuelto en misterio, fascinación y temor. Para algunos, es un simple juego; para otros, un medio de contacto con realidades invisibles. Pero desde una perspectiva teológica, histórica y espiritual, su análisis exige profundidad, discernimiento y, sobre todo, una mirada crítica que trascienda la curiosidad superficial.

Origen e historia: entre lo comercial y lo oculto.

Aunque muchos asocian la Ouija con prácticas ancestrales, su forma moderna surge en el siglo XIX, en el contexto del auge del espiritismo en Estados Unidos. Fue patentada en 1891 por Elijah Bond, y posteriormente popularizada por la empresa Parker Brothers.

Sin embargo, su trasfondo no puede entenderse sin el movimiento espiritista impulsado por figuras como Allan Kardec, quien sistematizó la idea de comunicación con los mu***os.

En apariencia, el tablero es simple: letras, números, palabras como “sí” y “no”, y una planchette que se mueve aparentemente sola. Pero lo que subyace es una antigua aspiración humana: romper el velo entre el mundo visible y el invisible.



Analogía histórica: del oráculo antiguo al tablero moderno.

La Ouija no es un fenómeno aislado. En la antigüedad, civilizaciones enteras buscaban orientación espiritual a través de oráculos, médiums y hechiceros. Basta recordar el episodio bíblico del rey Saúl consultando a la adivina de Endor (1 Samuel 28), un acto que simboliza desesperación espiritual y ruptura con Dios.

La analogía es clara: así como en la antigüedad los hombres acudían a prácticas prohibidas para obtener respuestas, hoy muchos recurren a la Ouija buscando dirección, consuelo o poder. El instrumento ha cambiado; la intención del corazón humano permanece.

¿Portal espiritual o sugestión psicológica?

Desde una perspectiva científica, el movimiento de la planchette puede explicarse por el efecto ideomotor: pequeños movimientos inconscientes del cuerpo humano. Sin embargo, la teología cristiana no se limita a lo meramente físico o psicológico.

Las Escrituras son contundentes al rechazar cualquier intento de comunicación con entidades espirituales fuera de Dios. No es tanto el objeto en sí lo que se condena, sino la apertura espiritual que implica. En ese sentido, la Ouija puede convertirse en una puerta —no necesariamente física, pero sí espiritual— hacia influencias que no provienen de Dios.

Aquí es donde el discernimiento es clave: el peligro no radica únicamente en “si se mueve o no se mueve”, sino en la intención de contactar lo desconocido sin la cobertura divina.

El propósito real: curiosidad, control y vacío espiritual.

La popularidad de la Ouija revela algo más profundo: una generación sedienta de respuestas trascendentales, pero desconectada de la fuente verdadera. El ser humano busca sentido, dirección y consuelo. Cuando estos no se encuentran en Dios, se buscan en sustitutos.

La Ouija promete acceso, misterio, poder. Pero en realidad, muchas veces refleja un vacío espiritual que intenta llenarse con experiencias efímeras o riesgosas.

Perspectiva cristiana: un rechazo firme y fundamentado.

El cristianismo histórico ha mantenido una postura clara: estas prácticas deben evitarse. No por miedo irracional, sino por fidelidad a un principio espiritual fundamental: solo Dios es digno de ser consultado y buscado.

Textos como Deuteronomio 18:10-12 advierten contra la adivinación, la hechicería y la invocación de espíritus. No se trata de una prohibición arbitraria, sino de una protección espiritual.

Recomendaciones para el creyente.

Ante este panorama, la respuesta no es el alarmismo, sino la sabiduría:

* Evitar cualquier práctica que implique invocar o intentar comunicarse con entidades espirituales fuera de Dios.
* No trivializar estos temas como simples juegos o entretenimiento.
* Fortalecer la vida espiritual a través de la oración, la lectura bíblica y la comunión con otros creyentes.
* Enseñar a las nuevas generaciones el discernimiento espiritual en un mundo lleno de influencias ambiguas.
* Sustituir la curiosidad por lo oculto con una búsqueda genuina de la verdad en Dios.

Reflexión final: volver al origen.

La Ouija, más que un tablero, es un síntoma. Refleja una humanidad que, desde tiempos antiguos hasta hoy, busca respuestas en lugares equivocados.

El mensaje central del cristianismo no es solo evitar lo oscuro, sino abrazar la luz. En Jesucristo, el creyente encuentra no solo respuestas, sino redención, verdad y propósito.

En un mundo saturado de incertidumbre, la invitación no es a explorar lo desconocido, sino a reencontrarse con Aquel que ya ha revelado lo esencial: Dios no está oculto detrás de un tablero; está presente, cercano, y dispuesto a restaurar.

Volver a Dios no es un acto de ignorancia, sino de sabiduría. Es reconocer que no todo lo que parece misterioso edifica, y que la verdadera paz no se encuentra en lo oculto, sino en la verdad que libera.

15/04/2026

La imagen —difundida por Donald Trump en su propia red social— no es simplemente una pieza visual provocadora: es un artefacto simbólico cargado de significados teológicos, políticos y culturales que han desatado una intensa polémica a nivel global.

Una iconografía peligrosa: lo político elevado a lo mesiánico

Desde una perspectiva teológica, la representación de Trump en una postura que evoca a figuras como Jesucristo —realizando un acto de sanación, rodeado de luz divina, con símbolos patrióticos y militares— no es inocente.

Es una apropiación deliberada del lenguaje visual del cristianismo, donde el líder político es presentado como mediador de poder, salvación y redención.

Este tipo de imágenes cae dentro de lo que en teología se denomina "sacralización del poder político", un fenómeno históricamente asociado con regímenes que buscan legitimar su autoridad no solo en lo civil, sino en lo espiritual. Desde los emperadores romanos hasta ciertas monarquías absolutistas, la fusión entre lo divino y lo político ha sido una herramienta poderosa… y peligrosa.

El conflicto con Papa León XIV: fe vs poder

La reacción atribuida al Papa León XIV —quien habría cuestionado la legitimidad moral e intelectual de Trump en temas religiosos y políticos— representa un choque clásico entre dos visiones:

La Iglesia como guía espiritual universal, que trasciende ideologías y fronteras.

El líder político que instrumentaliza la fe para consolidar identidad, poder y lealtad.

Cuando un dirigente político desacredita públicamente a una figura religiosa de alto rango, no solo está confrontando a una persona, sino a toda una tradición doctrinal y a millones de creyentes. Esto intensifica la polarización, especialmente en contextos donde la religión ya juega un papel clave en la identidad nacional.

Polarización social: la imagen como catalizador

La reacción a esta imagen no es homogénea:

Para algunos sectores, representa Liderazgo fuerte, fe y patriotismo.
Para otros, es una forma de Idolatría política y una banalización de lo sagrado.

Este fenómeno revela una fractura profunda: ya no se debate solo sobre políticas públicas, sino sobre valores, símbolos y creencias fundamentales.



12/04/2026

Cuando la fe se convierte en instrumento de poder

Lo que este discurso denuncia no es un fenómeno aislado ni reciente.

Es la manifestación contemporánea de una tensión histórica permanente dentro del cristianismo: la lucha entre el mensaje espiritual del Evangelio y su instrumentalización por estructuras de poder.

Desde una perspectiva teológica profunda, el cristianismo nace como una ruptura radical frente a los sistemas dominantes.

El mensaje de Jesús no solo era religioso, sino profundamente contracultural: amor al enemigo, renuncia al poder coercitivo, humildad como camino de autoridad moral.

Sin embargo, a lo largo de la historia —especialmente desde la institucionalización del cristianismo en el Imperio Romano— la fe ha sido constantemente reinterpretada para legitimar agendas políticas, económicas y militares.

El caso del evangelicalismo estadounidense

En el contexto de Estados Unidos, el evangelicalismo ha experimentado una transformación particularmente significativa durante el siglo XX y XXI:

De movimiento espiritual a bloque político:

Lo que comenzó como una corriente centrada en la conversión personal y la autoridad bíblica, gradualmente se consolidó como una fuerza política organizada, especialmente desde la década de 1980.

Teología al servicio de la geopolítica:

El apoyo incondicional a Israel por parte de ciertos sectores no siempre responde a una lectura bíblica tradicional, sino a interpretaciones escatológicas (como el dispensacionalismo) mezcladas con intereses estratégicos.

La fusión entre fe y nacionalismo:
Se ha desarrollado una narrativa donde la identidad cristiana se entrelaza con la identidad nacional, generando una especie de “religión civil” donde Dios legitima decisiones del Estado.

La corrupción espiritual: más allá del escándalo moral

Lo más relevante del análisis no es la corrupción moral visible (escándalos financieros o sexuales), sino algo más profundo:

La sustitución del Evangelio por un discurso religioso funcional al poder.

Esto implica varias distorsiones:

Cristo reemplazado por ideología:

Se predica una figura de Jesús que valida intereses políticos, en lugar del Jesús de los Evangelios que confronta al poder.
La ética desplazada por la conveniencia:

Principios como la compasión, la justicia y la dignidad humana se subordinan a objetivos estratégicos.

La fe como herramienta de influencia:

El púlpito deja de ser un espacio de verdad espiritual para convertirse en una plataforma de legitimación política.

¿Qué persiguen realmente estos liderazgos?

Cuando el Evangelio deja de ser el centro, emergen otros motores:

Poder: influencia sobre decisiones gubernamentales
Control: liderazgo sobre grandes masas de creyentes
Riqueza: estructuras económicas sostenidas por donaciones masivas.

Relevancia: permanencia mediática y política

En este contexto, el lenguaje religioso funciona como un medio, no como un fin.

El desdibujamiento progresivo

Este fenómeno no ocurre de forma abrupta, sino gradual:

Se suaviza el mensaje incómodo del Evangelio
Se adapta el discurso a audiencias y contextos de poder
Se justifica lo injustificable bajo interpretaciones selectivas
Finalmente, la esencia del cristianismo se diluye

El resultado es una religión que conserva la forma, pero pierde el contenido.

La paradoja central.

El punto más crítico es este:

Cuanto más cerca del poder político se ubica el cristianismo institucional, más lejos puede quedar del mensaje original de Jesús.

Porque el Cristo de los Evangelios no necesita poder para transformar; su autoridad proviene precisamente de su renuncia a él.

Conclusión.

Lo que estamos viendo no es simplemente una crisis dentro del evangelicalismo estadounidense, sino un reflejo de una pregunta mucho más profunda y universal:

¿Puede una fe que nació en la humildad sobrevivir cuando se convierte en instrumento de poder?

La historia sugiere que cada vez que el cristianismo olvida su esencia —el sacrificio, la verdad, el amor al enemigo— deja de ser una fuerza transformadora y se convierte en una estructura más dentro del sistema que originalmente vino a desafiar.

04/04/2026

La resurrección de Cristo: el acontecimiento que divide la historia y confronta el corazón humano.

En el centro del mensaje cristiano no se encuentra únicamente una enseñanza moral, ni un sistema religioso, ni una tradición heredada. El eje absoluto es un evento: la resurrección de Jesucristo. Este acontecimiento no solo marca un antes y un después en la historia de la humanidad, sino que representa el punto decisivo donde convergen la fe, la verdad y la autoridad divina.

Como afirma el apóstol Pablo en su carta a los Gálatas (y desarrollado ampliamente en su pensamiento teológico), si Cristo no resucitó, la fe carece de fundamento. La resurrección no es un elemento simbólico; es la validación definitiva de quién es Jesús y de todo lo que enseñó.

Un evento que rompe la historia.

La resurrección ocurre en un contexto histórico concreto: el mundo judío del siglo I, profundamente marcado por la expectativa mesiánica. El pueblo de Israel aguardaba un libertador, pero en su mayoría esperaba un líder político, un restaurador nacional, no un Mesías que confrontara el corazón humano.

Jesús no encajó en esas expectativas. No vino a consolidar estructuras de poder, sino a desmantelarlas desde su raíz. No buscó el reconocimiento de las élites religiosas, sino que expuso su vacío espiritual.

Por ello, la resurrección no solo fue un milagro; fue una confrontación directa contra todo sistema que pretendía controlar la relación entre Dios y el hombre.

El rechazo: más que incredulidad, una crisis del corazón.

Es simplista atribuir el rechazo de las autoridades religiosas únicamente a falta de evidencia. Los evangelios muestran algo más profundo: una resistencia espiritual nacida del orgullo, del apego al poder y de la incapacidad de reconocer a Dios fuera de sus propios esquemas.

Los líderes del templo y de muchas sinagogas habían convertido lo sagrado en un sistema funcional a sus intereses. El templo, destinado a ser casa de oración, había sido distorsionado en un espacio donde convergían poder, influencia y beneficios personales. Jesús mismo lo denunció al volcar las mesas de los cambistas y confrontar la hipocresía religiosa.

Su enseñanza no abolía la ley dada por Moisés, sino que la llevaba a su esencia: amor a Dios y al prójimo. En este sentido, su mensaje estaba en plena continuidad con el legado de Abraham y de los profetas, quienes llamaban constantemente a una fe viva, no ritualista.

La resurrección como validación absoluta.

La crucifixión pudo haber sido interpretada como el fracaso de un líder más. Sin embargo, la resurrección transformó completamente esa lectura. Lo que parecía derrota se reveló como victoria.

Cuando en Mateo 28:18 Jesús declara: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”, no está haciendo una afirmación simbólica. Está proclamando una realidad cósmica: su autoridad es total, legítima y definitiva.

La resurrección valida:

* Su identidad como Mesías
* La veracidad de su mensaje
* La eficacia de su sacrificio
* Su autoridad para juzgar y redimir

Negar la resurrección, por tanto, no es solo rechazar un milagro; es rechazar la autoridad de Cristo.

Un espejo para todos los tiempos.

Sería un error limitar esta confrontación a los líderes religiosos del siglo I. Ellos representan una condición humana recurrente: la tendencia a construir sistemas religiosos que nos permitan mantener el control, evitando la verdadera rendición a Dios.

Hoy, como entonces, existen formas de fe que conservan apariencia, pero carecen de esencia. Doctrinas adaptadas al gusto humano, espiritualidades cómodas que evitan el arrepentimiento, discursos religiosos que no transforman el corazón.

En muchos casos, no se niega a Cristo abiertamente; se le redefine. Se le reduce a maestro moral, a símbolo cultural, a figura inspiradora, pero se evita reconocerlo como Señor absoluto.

Y aquí radica la raíz del problema: aceptar la resurrección implica someterse a su autoridad.

La implicación radical de creer.

Si Cristo resucitó, entonces:

* Su palabra es verdad absoluta
* Su autoridad es incuestionable
* Su juicio es real
* Su oferta de perdón es urgente

Aceptar la resurrección no es un acto intelectual aislado; es una rendición existencial. Es reconocer que el ser humano no es autosuficiente, que necesita reconciliación con Dios, y que esa reconciliación ha sido provista por medio de Cristo.

El camino abierto: perdón, filiación y vida nueva.

La resurrección no solo confronta; también ofrece esperanza. A través de ella, el sacrificio de Cristo es confirmado como suficiente para el perdón de los pecados. Se abre la posibilidad de una nueva relación con Dios, no basada en méritos humanos, sino en gracia.

Aceptar a Cristo como el Mesías implica entrar en esa nueva realidad: ser reconciliado, perdonado y adoptado como hijo de Dios.

Reflexión final.

La resurrección de Cristo sigue siendo hoy el punto de quiebre para toda la humanidad. No deja espacio para la indiferencia.

O se acepta su autoridad y se camina en la verdad, o se rechaza y se construye una fe a la medida del propio ego.

La pregunta no es si el evento ocurrió únicamente en el pasado.
La pregunta es qué hacemos hoy con esa verdad.

Porque si Cristo verdaderamente resucitó, entonces todo cambia.

03/04/2026

Abraham no solo creyó con palabras; su fe lo impulsó a actuar. Dejó su tierra, su seguridad, su identidad cultural, para caminar hacia lo desconocido.

Su historia no es la de un hombre cómodo en la religión, sino la de un peregrino en constante dependencia de Dios.

Su fe fue probada, refinada y sostenida por una confianza absoluta en la fidelidad divina.

La promesa: más allá de un pueblo, hacia toda la humanidad.

A lo largo de los siglos, la promesa dada a Abraham ha sido interpretada de múltiples maneras.

Sin embargo, es fundamental comprender que la bendición anunciada en Génesis 12:3 no está limitada a una etnia o nación específica.

Aunque históricamente se manifiesta a través del pueblo de Israel, su alcance es universal: “todas las familias de la tierra”. La clave no está en la descendencia biológica, sino en la descendencia espiritual.

Es decir, aquellos que caminan en la misma fe que Abraham, que creen, obedecen y confían en Dios, participan de esta promesa.

Este principio es reafirmado por Jesús cuando confronta a los líderes religiosos de su tiempo, señalando que la verdadera filiación con Abraham no se basa en linaje, sino en obras de fe: “Si fueran hijos de Abraham, harían las obras de Abraham”.

Fe

02/04/2026

“Pueblo de dura cerviz: una advertencia antigua para una conciencia moderna”

A lo largo de las Escrituras, hay un hilo constante que revela la relación entre Dios y su pueblo: una relación marcada por la fidelidad divina y, tristemente, por la reiterada rebeldía humana.

En textos como Éxodo 32:9, 33:3 y Deuteronomio 9:6, encontramos una expresión contundente: “pueblo de dura cerviz”.

Esta frase no es solo un calificativo, sino un diagnóstico espiritual profundo. Describe a un pueblo resistente a la corrección, obstinado ante la verdad y propenso a apartarse de Dios aun después de haber sido testigo de su poder.

La rebeldía en el desierto: raíz de una condición espiritual

En Éxodo 32, el contexto es crítico: mientras Moisés recibe la ley en el monte, el pueblo fabrica un becerro de oro. La idolatría no fue un accidente, sino una manifestación de incredulidad y ansiedad espiritual. Dios declara: “He visto a este pueblo, y he aquí que es pueblo de dura cerviz” (Éxodo 32:9). Esta dureza representa una incapacidad moral de someterse a la voluntad divina.

En Éxodo 33:3, Dios advierte que no irá en medio de ellos para no consumirlos en el camino. Es una declaración fuerte: la santidad de Dios no puede convivir con la persistente rebeldía sin consecuencias. Deuteronomio 9:6 reafirma que la bendición y la herencia no son producto de la justicia del pueblo, sino de la gracia soberana de Dios.

Jeremías 21: el juicio sobre una nación que no escucha

Siglos después, el profeta Jeremías retoma esta misma problemática espiritual. En Jeremías 21, el pueblo y sus gobernantes enfrentan una crisis nacional: la amenaza de Babilonia. Sin embargo, en lugar de arrepentimiento genuino, buscan soluciones superficiales, esperando que Dios intervenga sin que haya transformación interna.

Jeremías transmite un mensaje incómodo: Dios mismo está en contra de la ciudad debido a su maldad persistente. El problema no es solo político o militar; es moral y espiritual. La falta de justicia, la opresión, la violencia y la indiferencia hacia el prójimo han llevado al juicio inevitable.

Si trasladamos este análisis al presente, encontramos paralelismos inquietantes. La historia bíblica no es solo un registro antiguo, sino un espejo que refleja patrones humanos recurrentes. Hoy, en el contexto del pueblo y los gobernantes de Israel (y en realidad, de muchas naciones), se observan dinámicas que evocan esta “dureza de cerviz”.

01/04/2026

Hoy no es solo historia… es un espejo.

En Libro de Isaías capítulo 21, se levanta una advertencia que atraviesa el tiempo: pueblos que se creían fuertes, seguros, intocables… caen. No por falta de poder, sino por olvidar a Dios.

Isaías describe vigilancia, tensión, una voz que clama en la noche… pero nadie quiere escuchar. ¿Te suena familiar?

Israel enfrentó las consecuencias de sus decisiones: orgullo, indiferencia, confianza en lo material y abandono de lo espiritual. Y aunque pasaron siglos, el corazón humano no ha cambiado tanto.

Hoy también vivimos distraídos, llenos de ruido, persiguiendo todo… menos lo esencial. Construimos “seguridad” en lo externo, pero ignoramos lo que realmente sostiene el alma.

La pregunta no es si esto pasó…
La pregunta es: ¿nos está pasando ahora?

Dios sigue hablando, incluso en medio del caos.
La diferencia está en quién decide escuchar.

No ignores la voz que te llama a despertar.
Porque el mensaje no era solo para ellos… también es para nosotros.

Reflexiona. Despierta. Regresa.

LIBRODEFENDIENDOLA FE CATÓLICAUNA OBRA PARA DEFENDER LA FE EN CRISTO
05/03/2026

LIBRO
DEFENDIENDO
LA FE CATÓLICA
UNA OBRA PARA DEFENDER LA FE EN CRISTO

Una obra para reforzar tu fe y defenderla con amor CONTENIDO *¿Jesús es el mesías? *La finalidad de los evangelios *La historicidad de Cristo *La enseñanza de Jesucristo *El magisterio de la Iglesia *Jesús no es un mito *Historiadores y la autenticidad de los evangelios *Clemente de Alejandría...

📖 Lleva el conocimiento a donde vayas.Profundizar en las Sagradas Escrituras es el primer paso para defender nuestra fe ...
17/02/2026

📖 Lleva el conocimiento a donde vayas.
Profundizar en las Sagradas Escrituras es el primer paso para defender nuestra fe con fundamentos sólidos.

Presentamos la Edición Especial de Estudio: un diseño pensado para el fiel mexicano.

✨ Edición "Especial de Estudio"
✨ Tamaño: 21cm x 27cm
✨ 1365 páginas
✨ Forro en vinil tipo maletín portable con asa
✨ Totalmente ilustrada a todo color
✨ Incluye códigos QR para versión en audio
✨ Versión Católica por Félix Torres Amat

🛒 ¡Pregunta por nuestra promoción exclusiva por mensaje directo!

Contáctanos!!!

En diversas evidencias documentales, testimonios de expertos y admisiones editoriales que han sido recopiladas por críti...
27/01/2026

En diversas evidencias documentales, testimonios de expertos y admisiones editoriales que han sido recopiladas por críticos y periodistas. Según las fuentes disponibles, los señalamientos abarcan desde la transcripción literal de textos hasta la falsificación de pruebas visuales.
A continuación, se detallan las principales evidencias y acusaciones:

1. Plagio del "Libro de Urantia" en la saga Caballo de Troya La acusación más persistente y documentada sostiene que la célebre saga Caballo de Troya se basa fundamentalmente en el plagio de "The Urantia Book" (El libro de Urantia), un texto religioso y algo misterioso publicado por una fundación de Chicago,

• La denuncia de Antonio Ribera: En enero de 1986, el decano de los ufólogos españoles, Antonio Ribera, publicó una carta abierta en la revista Karma-7 advirtiendo sobre los plagios literarios de Benítez, demostrando que este copiaba frecuentemente dicho libro.

• La confesión del editor: En febrero de 1988, ante la presión de una investigación de la revista Interviú, Fernando Lara (editor de Planeta) admitió al periodista Francisco Mora que Benítez se había "inspirado" en The Urantia Book y que había "transcrito literalmente varias páginas" del mismo para sus obras.

• Lectores actuales también identifican que la obra está basada en gran parte en este libro, al cual consideran otra obra de ficción.

2. Acusaciones de autores específicos y confrontaciones periodísticas Además del caso Urantia, existen denuncias de apropiación de obras de otros autores:

• Enrique Salgado: En 1985, este oftalmólogo español acusó a Benítez de haber plagiado su libro titulado Radiografía de Cristo.

• La entrevista en Vogue (1988): El periodista mexicano Luís Ruiz Noguer sometió a Benítez a una entrevista en la que presentó una "amplia relación de nombres españoles y extranjeros a los que Benítez había plagiado descaradamente". Según el relato, Benítez no pudo contestar y quedó visiblemente afectado ante la evidencia de datos falsificados y hechos adulterados.

3. Falsificación de pruebas en documentales (Planeta Encantado) Las acusaciones trascienden la literatura y alcanzan sus producciones audiovisuales, donde se ha cuestionado la veracidad de las "pruebas" presentadas:

• El fraude de la base lunar: En la serie Planeta Encantado (2003), Benítez presentó una película como prueba de una base extraterrestre en ruinas en la Luna descubierta por astronautas estadounidenses.

Sin embargo, se descubrió que dichas imágenes no eran reales; Luís Alfonso Gómez probó que la película era una animación rodada en Irún (Guipúzcoa) en el año 2001 por la empresa Dibulitoon Studio SL.

• Errores históricos: En la misma serie, Benítez afirmó que Jesús visitó el Coliseo de Roma. Esto se considera una falsedad histórica evidente, ya que el Coliseo se terminó de construir en el año 80 d.C., casi medio siglo después de la muerte de Jesús.

DISCLAIMER: Este es un trabajo de investigación, análisis y reflexión, la intención es crar conciencia de verdad detrás de estos movimientos que incitan a la...

Dirección

Cholula De Rivadabia Centro

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Ministerio Sabiduria Activa publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir