19/05/2026
COMUNICADO DE PRENSA
• Reconocemos el dolor, el miedo y el sufrimiento que viven numerosas familias de la Montaña Baja de Guerrero.
• Lamentamos profundamente que algunas expresiones emitidas durante una rueda de prensa hayan causado indignación, tristeza o sentimiento de agravio en comunidades afectadas por la violencia.
• Reafirmamos nuestro compromiso pastoral y humanitario con las personas desplazadas y con todas las víctimas del sufrimiento y la violencia en nuestro Estado.
Chilpancingo, Guerrero, 18 de mayo de 2026.– Ante la preocupación generada por algunas expresiones vertidas durante el encuentro con medios de comunicación realizado en el marco de la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, la Diócesis Chilpancingo–Chilapa considera necesario dirigirse a las comunidades de nuestra región, especialmente a quienes viven situaciones de dolor, desplazamiento y vulnerabilidad.
La Iglesia reconoce con profundo dolor la difícil realidad que atraviesan numerosas familias de la Montaña Baja y de otras regiones de Guerrero, particularmente aquellas que han tenido que abandonar sus hogares, vivir en medio del miedo, perder bienes materiales, sufrir la ruptura de la vida comunitaria o experimentar incertidumbre frente a la violencia que lastima a nuestros pueblos.
Reconocemos también que algunas expresiones pronunciadas durante dicho encuentro fueron desafortunadas y pudieron herir la sensibilidad de personas y comunidades que viven esta compleja realidad. Por ello, expresamos nuestras más sinceras disculpas a las personas y comunidades que fueron lastimadas por estas expresiones, vertidas en esta Jornada.
La Iglesia jamás debe convertirse en motivo de mayor dolor para quienes sufren. Nuestra misión es acompañar, escuchar, consolar y defender la dignidad humana, especialmente de quienes viven situaciones de vulnerabilidad. Ninguna persona que experimente miedo, desplazamiento o sufrimiento debe sentirse descalificada o abandonada por la Iglesia.
El Evangelio nos llama a mirar el dolor humano con compasión y cercanía. Como nos recuerda San Pablo: “Si un miembro sufre, todos sufren con él” (1 Cor 12,26). Asimismo, el Papa Francisco ha insistido en que “la dignidad de cada persona y el bien común son cuestiones que deberían estructurar toda política social”.
La Diócesis Chilpancingo–Chilapa reafirma su compromiso de continuar acompañando pastoral y humanitariamente a las familias afectadas, mantener y fortalecer sus acciones de acompañamiento a las víctimas, ayuda humanitaria, escucha, reconciliación y construcción de paz, siempre desde el respeto irrestricto a la dignidad de toda persona.
En medio de las heridas que atraviesa nuestra tierra guerrerense, queremos seguir siendo una Iglesia cercana al sufrimiento de nuestro pueblo, una Iglesia que escucha, que acompaña y que trabaja por la paz y la esperanza.
Atentamente
Oficina de Prensa
CODIPAC Chilpancingo-Chilapa
Diócesis Chilpancingo–Chilapa.