02/07/2026
Madre del Carmen, Julio ha llegado 🤎⚜️
Ha comenzado el mes que la Iglesia dedica con especial ternura a tu presencia maternal. El mes en que el Monte Carmelo florece nuevamente en el corazón de tus hijos y en el que el santo escapulario resplandece como signo de tu amor y de tu protección.
Tú, Madre Santísima, has querido permanecer cerca de nosotros bajo el dulce título del Carmen. Desde la altura del Monte nos enseñas a buscar a Dios en el silencio, en la oración y en la fidelidad de cada día.
Julio es tu mes, Señora. Es el tiempo para levantar la mirada hacia Ti y renovar nuestra confianza en tu poderosa intercesión.
Aquí estoy, Madre buena, con el alma abierta y el corazón entre tus manos. Vengo con mis alegrías y mis heridas, con mis esperanzas y mis luchas, con mis caídas y mis deseos sinceros de amar más a tu Divino Hijo.
Revísteme con el santo escapulario, signo de tu alianza maternal. Que nunca sea para mí un simple adorno, sino una invitación constante a vivir el Evangelio con humildad, pureza y perseverancia.
Madre del Carmen, acompaña mis pasos durante este mes. Camina conmigo en los días luminosos y también en las noches de incertidumbre. Enséñame a confiar cuando el camino parezca difícil y a permanecer fiel cuando el corazón se sienta cansado.
Recibe el trabajo de mis manos, el esfuerzo de cada jornada, los pequeños sacrificios ocultos y las oraciones que sólo Tú conoces. Haz que todo ello sea una ofrenda agradable para mayor gloria de Dios.
Protege a nuestras familias, fortalece a los enfermos, consuela a quienes sufren, sostén a los sacerdotes, guarda a los navegantes y acompaña, con infinita misericordia, a las almas que esperan el abrazo eterno del Padre.
Y cuando llegue para mí la hora del último encuentro, cumple la promesa de tu amor maternal: extiende sobre mi alma tu bendito escapulario y llévame de tu mano hasta Jesús.
Reina y Hermosura del Monte Carmelo, permanece siempre con nosotros. Que nunca nos apartemos de tu mirada, para que, viviendo bajo tu amparo en esta vida, podamos contemplarte un día para siempre en la gloria del Cielo.
Nuestra Señora del Carmen, ruega por nosotros.