03/12/2017
Eres católico romano porque así lo quisieron tus padres la decisión nunca fue tuya. te aleccionaron desde niño para que le rezaras a la virgen, a las animas, a los mu***os beatificados y a los ídolos, te hicieron creer que los mu***os pueden escuchar a los vivos que Jesús habita en una galleta, que Jesús nombró a un Papa como su representante y no al Espíritu Santo y que puedes ir por el camino ancho pues al final siempre tendrás otra oportunidad en el purgatorio. te enseñaron a no cuestionar las doctrinas dogmas y tradiciones de tú secta por más ridículas que parecieran y por más contrarias a la Biblia que fueran, a adorar ídolos y a excusarte bajo la creencia de que es veneración y hasta formaron tú carácter a su gusto para que cada vez que un Cristiano toque tú puerta y te diga que Jesús te ama, te enojés y lo trates mal te dijeron que los evangélicos son hnos separados, protestantes, sectarios hijo de lutero etc pero no te dijeron la razón de su protesta y separacion, sólo te enseñaron a no escucharlos para que así no te dieras cuenta de la verdad. Te llevaron por el camino de la mentira desde tú nacimiento, con un bautismo sin arrepentimiento y sin que fuera tú decisión marcaron tú camino para que al final de tu vida te fueras al in****no.
te hicieron creer que Jesús fundó tú religión para que no te dieras cuenta que vas por camino de muerte, a pesar de que el no practicó ninguna de esas doctrinas paganas así lo hicieron contigo, lo mismo hicieron con tus padres y con los padres de tus padres
¿y que haces tú para cambiarlo y para romper esa cadena con la cual el diablo te ata a esa religión?
Lamentablemente haces lo mismo que hicieron contigo, enseñas a tus hijos el mismo camino de mentira y defiendes a muerte dogmas que son contrarios a la voluntad de Dios
no haces caso a lo que diga la Biblia y por voluntad propia sigues cerrando los ojos a la verdad, ¡despierta! es mejor perder el orgullo, perder un debate y reconocer que se ha vivido en el engañó, pero no perder la salvación que Jesús te ofrece.
La salvación es personal, no permitas que otros tomen la decisión por ti.