21/12/2025
A veces miramos hacia atrás y solo vemos nudos.
Momentos donde la vida no salió como planeamos, como esperamos, decisiones de las que quizás no estamos orgullosos o circunstancias que nos etiquetaron injustamente.
Es fácil pensar que es como si fuera una línea torcida en donde no puede llevar a ningún buen destino.
La Biblia no esconde las "líneas torcidas" de sus protagonistas.
✨Pensando en Rahab.
Si viviera hoy, mucha gente quizás evitaría cruzar miradas con ella. Tenía un pasado complejo, una reputación difícil y vivía, literalmente, en los muros de una ciudad condenada.
Según la lógica humana, ella estaba "fuera" del plan.
Pero la Gracia de Dios no se limita y no funciona con lógica humana.
Ese cordón rojo que ella colgó en su ventana no fue solo un acto de supervivencia; fue una declaración de fe en un Dios que había oído mencionar de lejos.
Y lo más increíble no es solo que sobrevivió, sino cómo Dios escribió sobre esos "renglones torcidos".
Si abres la primera página del Nuevo Testamento (Mateo 1), ahí está su nombre: Rahab. La tatarabuela del rey David. Ancestro directo de Jesús.
Dios no necesitó que su vida fuera perfecta para incluirla en Su historia perfecta. Él tomó los trazos irregulares de su biografía y los alineó con Su propósito redentor.
No se trata de nuestra capacidad para mantener el renglón recto. Se trata de Su soberanía para escribir una obra maestra, incluso cuando nosotros sentimos que se nos corrió la tinta.
📌 Cuando consideres que los renglones de tu pasado te definen ante la lógica humana, sólo recuerda que LA GRACIA DE DIOS ES MAYOR.