04/02/2026
A veces nos enfocamos en evitar el sufrimiento, en desaparecer del dolor, en buscar la comodidad y la felicidad. Pero, ¿qué si el sufrimiento es también una oportunidad para encontrar a Dios?
Dios no es ajeno a nuestro sufrimiento, Él está presente en medio de él. No nos promete una vida sin problemas, nos promete estar con nosotros en los problemas. Él dijo Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.
En el sufrimiento, podemos sentirnos solos, abandonados, sin esperanza. Pero la verdad es que Dios está allí, con nosotros, sosteniéndonos, consolándonos. "Porque él es quien consuela a los afligidos, a los que lorean, a los que están de duelo" (2 Corintios 1:4).
No se trata de que Dios cause el sufrimiento, se trata de que Él lo usa para algo bueno. Para refinarnos, para purificarnos, para acercarnos a Él.
"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados" (Romanos 8:28). Todas las cosas, incluyendo el sufrimiento, pueden ser usadas para nuestro bien, para nuestra santificación, para nuestra gloria.
No te rindas, no te desanimes. Dios está contigo en el sufrimiento, Él te sostiene, Él te consuela. Busca a Dios en medio del dolor, Él te mostrará su gloria, su amor, su poder.
¿Estás pasando por un momento difícil? No te alejes de Dios, acércate a Él. Él te espera, Él te ama, Él te sostiene. 🙏