12/05/2026
Ayer 10 de mayo tuvimos el gozo de celebrar el Día de las Madres con las mujeres valientes que forman parte de nuestra iglesia.
Más que un festejo, fue un tiempo de honra y convivencia para recordar el regalo que Dios nos dio en cada una de ustedes. Madres que oran, que sirven, que sostienen a su familia con amor y fe.
Proverbios 31:28 dice: “Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba.”
Y ayer fuimos testigos de eso. Vimos sonrisas, abrazos, de gratitud. Vimos el corazón de Dios reflejado en ustedes.
Esperamos que hayan sentido nuestro cariño. Que el Señor siga fortaleciendo sus manos, renovando sus fuerzas y bendiciendo cada área de sus vidas.
Gracias por ser ejemplo de amor incondicional, Las amamos y que Dios las bendiga. 🙏💐