12/08/2026
El juicio y la condenación es en dirección contraria al perdón, y se vive desde un estado de culpa y victimismo.
Cuando juzgas “la realidad” que percibes, entonces lo haces real en tu vida y eso hace que te veas obligado a vivirla en otro momento.
Si estuvieras consciente del poder que tiene el juzgar, te aseguro que no juzgarías. Porque el precio de juzgar es carísimo.
Esta escrito que aquello que juzgas es lo que estas condenado a vivir, y lo vas a vivir de otra manera, pero lo vas a vivir.
Tienes en ti la decisión de juzgar o perdonar.